"Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos."
Charles Kingsley
Ayer fui a pagar la primera parte del depósito del apartamento de Sabanilla: 80 mil colones todavía calientitos cambiaron de manos, y entre contratos firmados y risas, terminé con las llaves del apartamento; a último momento había aparecido un amigo de la familia que quería el apartamento, pero gané la puja porque simplemente, por dicha, le caigo bien a la señora... Nueva Propietaria, nuevo apartamento, nueva vida.
Pero no es, de hecho, una vida de comodidad. Eso me pusé a pensar cuando venía para la casa luego de ver Latin American Idol donde Gaby (Para más información sobre eso, ver el Apartado Exclusivo LAI abajo). Aunque el apartamento como tal sí es precioso, con sus dos cuartos, su sala, su todo, significa un cambio de vida radical: ya no voy a vivir a 500 metros de donde Gaby lo que hacía que cosas como ir a ver tele donde ella y salir de ahí a las 9 de la noche sea posible, y mucho menos las comidas frecuentes ahí; ya la U no va a estar en mi vecindario a la vuelta de la esquina, sino a unos cuantos metros más de caminada, aunque las instalaciones deportivas sí vayan a estar en mi nuevo vecindario; voy a ir a vivir a un lugar que no conozco, a pesar de que había estado en contacto con Sabanilla por mucho tiempo cuando era más pequeño y todavía no sé nada sobre buses, sobre riesgos, sobre a que horas es peligroso llegar a casa de tarde y mucho menos, sobre el precario que recién me enteré estaba como a 300 o 400 metros de la casa, aunque todo se ve bastante seguro... O sea, bye bye comodidad.
Pero al fin de cuentas, eso era lo que estaba buscando. Huir de la comodida de vivir aquí, de que Gaby estuviera tan cerca, de conocer como la palma de mi extraña mano los lugares por aquí, y de saber que esperar casi de cualquier esquina (con la excepción de la vez que me asaltaron, pero a raíz de que fue divertido y sólo perdí dos cigarros, no se cuenta, jeje). Creo firmemente, por lo menos para mí, que la comodidad sólo sirve para irnos matando poco a poco hasta que nos morimos sin darnos cuenta, caminando por ahí y haciendo nuestras tareas diarias; la incomodidad va siendo, entonces, la única arma contra eso.
Sí, supongo que extrañaré en algún momento el tener a Gaby cerca, pero igual es parte de la "incomodidad" que Gaby y yo estamos creando de no dormir siempre juntos, de no estar obligados a vernos y salir sólo nosotros dos siempre y cosas por el estilo, para evitar que algún día simplemente se nos agoten las ganas de estar juntos porque Gaby se cansé de mí y me mande a comer mierda... Y realmente, realmente, no quiero que eso pase. Además, hay que admitir que no dormir con Gaby siempre y por obligación por un contrato no establecido, hace que los ratos que pasamos juntos se vuelvan aún más bonitos, aún más grandiosos y aún más felices... ¿Verdad? Pero pasarme a vivir un poco más lejos es más que sólo dejarle a San Pedro a Gaby... Mucho más.
Pasarme a vivir el próximo Lunes es realmente buscar esa incomodidad perdida que ya hacía falta. La "incomodidad" de una aventura nueva, de lugares nunca antes visto que descubrir, de levantarse de la silla y en lugar de sólo ver la lluvia caer afuera, abrir la puerta y empaparse. Bien le había dicho a Gaby hace un año: "Yo nunca duro más de un año en ningún lugar", y tenía que ser fiel a mis palabras, aunque en los últimos meses decía que iba a vivir en San Pedro otra vez porque simplemente nadie escapa de la telaraña de la comodidad y de vez en cuando, uno tiene el derecho de caer ahí; lo que sí no es válido, por lo menos para mí, es preferir quedar envuelto en la telaraña que salir volando por ahí.
En el posteo pasado hablaba de porque yo soy un nómada, y es por este nerviosismo de no estar seguro si realmente hicé algo bueno o no; por la incertidumbre (una de las buenas) de no saber que me espera realmente en el futuro en ese nuevo apartamento y de vivir los días al máximo. Algún día, espero que dentro de 2 o 3 años (Gaby sabrá a que me refiero), podría llegar el momento en que decida dejar de ser el Simón de las Estepas con respecto al nomadismo y decida ejecutar el milagro de quedarme en un lugar más de un año, jeje. Pero ese día todavía no ha llegado (como que no se esta listo tan fácil para ese día, jeje) y mientras tanto, puedo asustarme porque no me acuerdo si la llave azul abría el portón de abajo o el de arriba. ¡Jeje!
Me faltan 300 correitos y voy a dormir antes de hacerlos. Vamos bien con el cronograma de trabajo de hacer los 3000 mensajitos para pagar el alquiler el próximo Viernes y tener tiempo para empacar las cosas para la pasada del Lunes. Y ya estamos listo también, espero, para que la gente que quiero que me visite vaya de verdad. Gaby en la U cantando Jingles del fabuloso lápiz labial lubricante Lubgloss y yo lleno por la comidota que me acabo de pegar. Y cajas de cartón y cosas esperando ser guardadas. Sí, estoy un poco asustado por el futuro empezando el Lunes... ¿Pero no es eso lo que le agrega sabor a la vida?
Apartado Exclusiva LAI
Ayer cantó María José en el "famoso" LAI (porque parece que a todos les da pareza decir Latin American Idol). Ronca y con la gargante hecha mierda, llorando y todo la pobre muchacha, cantó tres canciones que creo, por lo menos en mi opinión (recuerden que soy medio sordo), fueron mejores que las tres canciones que cantó Margarita, la otra finalista panameña. Ahora... ¿Quién va a ganar?
Empecemos por el hecho de que cante bien o mal, la mayoría de los ticos somos picados y que la mayoría (y ojo que estoy diciendo la mayoría y no todos) sólo sabemos demostrar nuestro "patriotismo" en partidos de fútbol o últimamente, en este concurso de canto. Tomemos también en cuenta que a nosotros, gracias al ICE (o gracias a las empresas privadas de telecomunicaciones que dominan todo el resto de Latinoamérica), tenemos las tarifas más baratas para mandar más mensajitos de apoyo. Pero ahí no terminan nuestras "ventajas"...
El Oscar (el de orejotas y no el dorado) llamó a María José para decirle quien sabe que estupideces de apoyo; apoyo a Gaby cuando me dijo que fijo María José era del NO por la cara de asco disimulado que tenía. Pero igual, sea como sea, ella le tiene que agradecer mucho. Fue él el que dijo que el concierto de ayer era de interes cultural para el país (lo que me pone a pensar si en algún colegio mandaron tarea de "¿Qué tan ronca estaba María José") y ayudó a donar, además, un millón de colones para mensajes de apoyo y llevar a la familia a Argentina... Y después me preguntan porque digo que todavía creo que a Costa Rica le hace falta que la sacudan y bien fuerte; de repente ser costarricense es más que tomar Imperial, ver fútbol (y jugarlo, obviamente, aunque se este viejo), comer Gallo Pinto con Salsa Lizano y como no, mandar mensajes de apoyo a María José, (creo que Osquitar estuvo pensando en declarar traidor a la patria la persona que no mandara mensajes) porque esta bien olvidarse de las cosas que están mal en el país, de la pobreza, de los "chanchullos", de la injusticia y etcs. viendo un programa de Sony donde está nuestra compatriota.
Entonces... ¿Quién va a ganar? Sinceramente creo que a estas alturas se lo merece María José, independientemente de la campaña que le tiraron por acá; es buena intérprete, dió todo lo que tenía a pesar de tener la garganta hecha mierda y a lo hizo mejor que Margarita, que como diría Gaby, total se volvió una hipócrita en algún momento entre ser una concursante más y ser la finalista. ¿Si María José, como preguntaría Oscar en su posteo "María José Castillo: Un asunto Cultural", se va a volver una Kelly Clarkson latinoamericana? Esos son otros mil pesos...
Porque sea como sea, le falta experiencia (está joven, la puede ganar con el tiempo) y que vivir más que un concurso donde un español jura y perjura que latinoamérica todavía es de España, la gente canta en un escenario que parece de Teletica y dos presidentes de dos países (Costa Rica y Pánama), no tienen nada mejor que hacer que perder el tiempo y usar plata que todos pagamos con impuestos para hacer una llamada internacional y apoyar a la mejor figura que su pueblo puede usar como inspiración del ciudadano. Total, aquí ya se decía que María José iba siendo una "Juan Santamaría" como heroína máxima tica por participar en ese programa... ¿Hasta donde hemos caído realmente y en que hueco se metió la verdadera identidad de Costa Rica?
María José no es Costa Rica, es María José y como tal hay que apoyarla. Así lo pienso yo, por lo menos; ella es más que la parte de atrás de los buses y el "chance" de un montón de oportunistas, como diría Gaby, para hacer plata y fama. ¿Y Simón? Simón es más que un mae que piensa "Blogeo luego existo" y que le gustaría, de hecho, irse a dormir ahorita... Así que...
¡Ciao!
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jueves, octubre 09, 2008
En búsqueda de la Incomodidad Perdida
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domingo, septiembre 14, 2008
Celebraciones y unas cuantas mentiras
Justo un día antes de la celebración del 15 de Setiembre, sólo un pensamiento: Irónico que este 15 de Setiembre la gente vaya a celebrar algo que ya casi nadie tiene... Tanta bandera y tanta música para nada...
Supongo que la mitad de los contactos que tengo en el msn ni leyeron ese pensamiento. La otra mitad lo leyó, y nadie realmente lo entendió o lo interpretó bien; este fin de semana, con las visitas esporádicas de Chewie y Clau, nadie inteligente se conectó.
Y es que es claro que ultimamente, Costa Rica pierde aquel vigor que pudo haber tenido. Billo Zeledón escribió un himno de ticos que lucharían por defenderse de CUALQUIER ENEMIGO, aunque viniera desde las mismas cúpulas administrativas, pero se lo cambiaron para que fuera esa "paz" pretendida la que dominara las características del buen tico; en otras palabras, nos metieron en la cabeza y el corazón, sin darnos cuenta, que ser pacífico era ser lo mismo que ser sometido y que eso se esperaba de nosotros. (Trate de buscar el himno original de Billo Zeledón para compararlo con el nuevo, pero no lo encontré; tampoco es que me iba a tirar horas investigando cuando debería trabajar, jeje)
Vamos de nuevo al principio. Cuando yo digo que la gente celebra algo que no tiene, me refiero más que a la simple independencia que cosas como el consabido TLC, o los tratos oscuros del gobierno han ido tratando de ocultar debajo del dinero, los festines y las "buenas noticias". Es más que la pérdida de certidumbres, porque aquello que se tomaba como cierto, el día de mañana se falsea: Ultimamente, de un día para el otro, el periódico que según algunos sólo decía mentiras, termina siendo puesto como baluarte de verdad y el gobierno que juraba sólo decía la verdad, termina teniendo que admitir que al fin de cuentas tenía sus cuantas mentiras. A lo que yo me refiero es a la pérdida de una verdadera tradición que celebrar y de verdaderas raíces que tratar de rescatar.
Mañana, en la pura mañana, van a sonar las bandas. Algunos viejos verdes irán para ver a chiquitas pre-púberes en minifalda, los papás para cuidar a sus hij@s de esos mismos viejos verdes y un montonon de estudiantes porque ir a las prácticas de la banda significaba perder clases muchas veces y porque por ir a tocar el tambor, o caminar bajo el sol un ratito, algunos saldrán con puntos extra. Y sí, no dejo de admitir que habrán otros que de verdad de toman a pecho la celebración y la disfrutan realmente, por lo que significa, y la utilizan para tomar conciencia de lo que está pasando en el país ahora. Pero me tienen que admitir que esos son los menos.
Si miro para atrás es sólo para saber de donde vengo. Así dice una letra perdida en una canción de Malpaís, otro lugar perdido que muchas todavía no saben que existe de verdad. Nuestro pasado está para recordarnos de nuestros errores y aciertos, para aplicar ese mismo conocimiento a este presente que todavía podemos tratar de remendar antes de entrar en un caótico futuro en que sólo podemos arrepentirnos. Y este 15 de Setiembre debería ser un día en donde se reflexione, se discute, se analice y se piense de verdad en como esa indepencencia que decimos alabar ahorita realmente es una fachada de la verdadera esclavitud que entre bonos y tratados se le ha impuesto a la población, que mientras corea el himno nacional modificado y manipulado, no da cuenta que por atrás, le bajan el pantalón a todos y flas. Podrán imaginarse que viene después.
Y si así es con la libertad, vamos de mal en peor con las tradiciones que ya casi no tenemos. Todavía conservamos a la Virgen y su romería y unas cuantas más celebraciones, pero la calle, la ciudad, el televisor y lo que sale de el, y hasta las pequeñas decoraciones de una casa común son más un producto de la Globalización que uno nuestro, por lo que Costa Rica se va volviendo una marca más y no una de las más compradas, para ser sinceros.
Pero bueno... Terminemos con estas divagaciones sin sentido. Tengo media hora para descansar antes de hacer los primeros 300 de los 600 que me faltan para terminar de trabajar, así que tengo que ir pensando en terminar de comer el huevo que cociné en el microondas por falta de sartén.
¡Ah! Pequeña anécdota. Desde hace como unas 4 o 5 horas empecé a observar uno de los fenómenos más interesantes en este reducido apartamento mío. Desde el baño y a través de por lo menos 4 paredes y su buena distancia, he visto una migración masiva de pequeñas hormigas transportando comida, huevos de hormiguita bebé y otros víveres de supervivencia; lo más posible, están buscando la tierra prometida de las hormigas. A través de innumerables obstáculos, como cucarachas pequeñitas, yo bañándome (sí, escogieron la ruta de las 3 paredes que rodean la ducha), y demostrando una soberbia inteligencia como comunidad (cuando me estaba bañando se quedaban las que tenían comida y huevos en una esquina donde no caíga agua y sólo mandaban unas cuantas hormigas para ver cuando paraba de "llover". Cuando terminé de bañarme, siguió la comitiva), ahí van las hormiguitas todavía. Sonará tonto, pero eso me hizo feliz y curioso como un niño.
¡Besos y abrazos!
Supongo que la mitad de los contactos que tengo en el msn ni leyeron ese pensamiento. La otra mitad lo leyó, y nadie realmente lo entendió o lo interpretó bien; este fin de semana, con las visitas esporádicas de Chewie y Clau, nadie inteligente se conectó.
Y es que es claro que ultimamente, Costa Rica pierde aquel vigor que pudo haber tenido. Billo Zeledón escribió un himno de ticos que lucharían por defenderse de CUALQUIER ENEMIGO, aunque viniera desde las mismas cúpulas administrativas, pero se lo cambiaron para que fuera esa "paz" pretendida la que dominara las características del buen tico; en otras palabras, nos metieron en la cabeza y el corazón, sin darnos cuenta, que ser pacífico era ser lo mismo que ser sometido y que eso se esperaba de nosotros. (Trate de buscar el himno original de Billo Zeledón para compararlo con el nuevo, pero no lo encontré; tampoco es que me iba a tirar horas investigando cuando debería trabajar, jeje)
Vamos de nuevo al principio. Cuando yo digo que la gente celebra algo que no tiene, me refiero más que a la simple independencia que cosas como el consabido TLC, o los tratos oscuros del gobierno han ido tratando de ocultar debajo del dinero, los festines y las "buenas noticias". Es más que la pérdida de certidumbres, porque aquello que se tomaba como cierto, el día de mañana se falsea: Ultimamente, de un día para el otro, el periódico que según algunos sólo decía mentiras, termina siendo puesto como baluarte de verdad y el gobierno que juraba sólo decía la verdad, termina teniendo que admitir que al fin de cuentas tenía sus cuantas mentiras. A lo que yo me refiero es a la pérdida de una verdadera tradición que celebrar y de verdaderas raíces que tratar de rescatar.
Mañana, en la pura mañana, van a sonar las bandas. Algunos viejos verdes irán para ver a chiquitas pre-púberes en minifalda, los papás para cuidar a sus hij@s de esos mismos viejos verdes y un montonon de estudiantes porque ir a las prácticas de la banda significaba perder clases muchas veces y porque por ir a tocar el tambor, o caminar bajo el sol un ratito, algunos saldrán con puntos extra. Y sí, no dejo de admitir que habrán otros que de verdad de toman a pecho la celebración y la disfrutan realmente, por lo que significa, y la utilizan para tomar conciencia de lo que está pasando en el país ahora. Pero me tienen que admitir que esos son los menos.
Si miro para atrás es sólo para saber de donde vengo. Así dice una letra perdida en una canción de Malpaís, otro lugar perdido que muchas todavía no saben que existe de verdad. Nuestro pasado está para recordarnos de nuestros errores y aciertos, para aplicar ese mismo conocimiento a este presente que todavía podemos tratar de remendar antes de entrar en un caótico futuro en que sólo podemos arrepentirnos. Y este 15 de Setiembre debería ser un día en donde se reflexione, se discute, se analice y se piense de verdad en como esa indepencencia que decimos alabar ahorita realmente es una fachada de la verdadera esclavitud que entre bonos y tratados se le ha impuesto a la población, que mientras corea el himno nacional modificado y manipulado, no da cuenta que por atrás, le bajan el pantalón a todos y flas. Podrán imaginarse que viene después.
Y si así es con la libertad, vamos de mal en peor con las tradiciones que ya casi no tenemos. Todavía conservamos a la Virgen y su romería y unas cuantas más celebraciones, pero la calle, la ciudad, el televisor y lo que sale de el, y hasta las pequeñas decoraciones de una casa común son más un producto de la Globalización que uno nuestro, por lo que Costa Rica se va volviendo una marca más y no una de las más compradas, para ser sinceros.
Pero bueno... Terminemos con estas divagaciones sin sentido. Tengo media hora para descansar antes de hacer los primeros 300 de los 600 que me faltan para terminar de trabajar, así que tengo que ir pensando en terminar de comer el huevo que cociné en el microondas por falta de sartén.
¡Ah! Pequeña anécdota. Desde hace como unas 4 o 5 horas empecé a observar uno de los fenómenos más interesantes en este reducido apartamento mío. Desde el baño y a través de por lo menos 4 paredes y su buena distancia, he visto una migración masiva de pequeñas hormigas transportando comida, huevos de hormiguita bebé y otros víveres de supervivencia; lo más posible, están buscando la tierra prometida de las hormigas. A través de innumerables obstáculos, como cucarachas pequeñitas, yo bañándome (sí, escogieron la ruta de las 3 paredes que rodean la ducha), y demostrando una soberbia inteligencia como comunidad (cuando me estaba bañando se quedaban las que tenían comida y huevos en una esquina donde no caíga agua y sólo mandaban unas cuantas hormigas para ver cuando paraba de "llover". Cuando terminé de bañarme, siguió la comitiva), ahí van las hormiguitas todavía. Sonará tonto, pero eso me hizo feliz y curioso como un niño.
¡Besos y abrazos!
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sábado, junio 14, 2008
Crónicas de una Semana, Parte 2: Señorita Carrera
Una vez dije que todos eramos putas, fuera lo que hiciéramos. Todos, al trabajar, vendíamos algo y obteníamos algo a cambio, generalmente dinero. Pero ya estoy cansado de ser puta virtual... Me gustaría pensar en un día en que lo que venda sea mi talento y mis ideas y lo que obtenga a cambio sea, más que dinero, una satisfacción.
Lo segundo de lo que vamos a hablar es de Señorita Carrera. Sé que dije que iba a hablarlo ayer después de trabajar, pero terminé tarde y cansado y con poca disposición para escribir más. Así que lo voy a hablar ahora.
¿Se acuerdan, los pocos que me leen (o sea, yo y Gaby) que había puesto algo de porque ya no iba a estudiar Periodismo? Bueno, eso era un proceso de transición. Pero para entender eso, nos tenemos que devolver un poquito en el tiempo.
Desde que yo soy pequeño, las carreras que he querido estudiar se han basado en mis impresiones de otras personas y de mis sueños de querer ser mejor. Claro, también tuve los típicos deseos de ser un montón de cosas porque me parecían cool, como los bomberos, policías, y etc, pero eso no los mencionó porque creo no hubo nadie en esos casos, sólo la estación y un carro gigante de bomberos, jeje. Quería ser cardiólogo porque un amigo de mi mamá (playo, de hecho) era Cardiólogo, tenía una casota, viajaba por todas partes y veía corazones. ¿Qué mejor que poder ver de cerca el motor del cuerpo?
Pasé años de años con esa ilusión, de ser un doctor. Poco a poco me desencanté de lo que era la medicina occidental (supongo que ya sabía lo mala que era de otras vidas) y empecé a adentrarme en lo que era la medicina oriental alternativa. Creo que esa fue también la manera en que conocí de su filosofía y me enamoré perdidamente de, aunque no estoy seguro; buscaba libros de libros y leía a cada rato de la India, los Vedas, el Tibet, la acupuntura. Así fue como finalmente me fue presentada una persona Budista que practicaba el Ayurveda, la "ciencia de la vida" de la que todavía sigo ilusionado. Hubo planes de ir a Cuba a estudiar Medicina y luego estudiar la alternativa o de ir a la India directamente por la medicina ayurvédica. El mundo era un mundo de curar en ese entonces.
Pero luego pasaron ciertos hechos hartamente conocidos y me quedé sin pan y sin limosna. Fue por eso que terminé estudiando Salud Ocupacional. Estaba con mis tíos y para medicina me había dado cuenta que perdería montones de tiempo cuando era precisamente "eso" lo que quería ganar para poder ganar dinero lo más pronto posible. Así que aprovechando la oportunidad, se empezó en una investigación de carreras de privadas relacionadas con la medicina: Terapia Física y cosas por el estilo. Hasta que se encontró la Salud Ocupacional. Sí el mundo antes era de curar, ahora se volvía de prevenir.
Podré decirles ahora mil mierdas de Salud Ocupacional, pero la verdad es que en ese momento (y todavía) la idea me gustó. Podía ser independiente, hablaba con gente nueva, nadie nunca estaría encima mío (en cuestiones de poder, jeje), me daba la oportunidad de ayudar a la gente y de hacerla "feliz", podía seguir con mis medicinas ayurvédicas y hasta aplicarlas en el trabajo, tendría un mundo nuevo a mis pies donde yo creía poder hacer algo de verdad y como si fuera poco, ¡Había muchooooo campo laboral! El primer año fue maravilloso, porque aunque odiaba ya desde ese entonces todo lo relacionado con el concepto de u privada, me gustaban mis clases. Hasta que empecé a perder ánimo poco a poco, porque ya trabajaba en Supra y me daba plata, y etc, etc, etc... No es mi propósito contar eso ahora.
¿La siguiente? La siguiente fue Filología. ¡Por primera vez estaría en una U de verdad, la UCR! Tanto tiempo había tenido que esperar, desde que era pequeño... Estaba donde la loca y andaba buscando como una carrera para escribir. Pero claro, es lógico: Podrán haber clases para pintar, esculpir y otras cosas, pero no hay título universitario alguno de Escritor. Así que me tiré a letras y de todas las carreras que habían, me llamó más la atención la Filología Clásica. ¿Por qué no la Española? Porque desde siempre (casi desde el mismo momento en que decidí ser escritor) odio el análisis de oraciones y textos, de esos que parecen que mutilando una obra de arte para ver como son sus partecitas individuales. Y con la Filología estaba genial... Hasta que encontré algo único, maravilloso y genial. Gaby.
Vamos a lo simple y resumido, para ver si descanso algo antes de empezar con los últimos 350. Cuando conocí a Gaby, la admiré de inmediato. Esa mujer que iba a clases con libros como yo y guiñaba el ojo de una forma maravillosamente seductora, era una tica por entero, que creía en muchas cosas que ya el tico promedio ha dejado de creer. Yo, por el otro lado, había llevado una vida en que valía picha ser tico. Nunca me interesó la política como tal (y me sigue sin gustar), siempre tenía los ojos puestos en Asia, en lugar de América, y la mayoría de mis sueños estaban viajando en el extranjero. Pero eso cambió para siempre con Gaby... Y de la mejor forma posible.
Fue con Gaby con quien yo deseé ser tico de verdad. La que me enseño a valorar Costa Rica desde una óptica totalmente diferente y genial. Y fue con ella y su sueño de ser periodista que me di cuenta que mi talento para escribir podía devolver algo a la sociedad, fuera como fuera. Pero después de un tiempo con mis sueños (robados de Gaby, por así decirlo) de cambiar el mundo, de solucionar lo imposible y andar diciéndole a medio mundo lo mierda que son los niños pipis de Comunicación Colectiva, el sueño entro en crisis. Al fin de cuentas, no me gustaba la política, aunque le había dado una oportunidad. Y sin política, como bien me dijo Gaby un día, estaba en desventaja. Y además, pensaba yo, el sueño no era realmente mío, era de Gaby. Yo nunca sería un periodista de verdad.
Pero la verdad es que aunque esa carrera (como todas) se inspiró en Gaby, yo sí me encanté con el tema, al igual que lo hicé cuando me gustó Salud Ocupacional o cuando me gustó Cardiología. La diferencia es que con el Periodismo, por fin me sentía como en "casa". ¿Y ahora? ¿Qué ha cambiado? ¿Lo voy a estudiar o no? Pues sí, lo voy a estudiar. Tal vez no me guste la política, pero habrán otras formas de hacer periodismo. Igual diré con mis palabras la verdad que creo pocos dicen, y diré opiniones que creo valen la pena, aunque sólo las escuchen unos cuantos. Creo que puedo decir las cosas de forma tal que suene bonito, que suene interesante, que atraiga. Después de todo, Galeano se conoce como escritor y miren todo lo que ha hecho. Seguiré con la literatura y seguiré con mi perspectiva del periodismo, que ahora no es de Gaby, ni mucho menos una copia, sino mi propia versión de lo que tengo que hacer. Salir ahí y escribir hasta que no hayan dedos, ni ideas, ni corazón.. O sea, para siempre, jeje.
¿Y ser escritor? También, eso nunca dejaré de serlo. En algunos años seré entonces profesional de Salud Ocupacional (pues voy a terminar esa carrera para tener una profesión que genere ingresos de verdad), un periodista que escribirá lo que quiera y adonde quiera y sobre lo que le de la gana (porque precisamente no necesito plata del periodismo) y un escritor que tratará de salir avante, como sea. ¿Cómo les queda el ojo?
Yo sé que esta mega resumido todo, y que debería haber dicho más. Yo lo sé. Pero sencillamente no tenía deseos de poner otra Biblia por acá, grande y densa. Total, casi nadie lee esto, a expeción mía y de Gaby, y nosotros no necesitamos muchas palabras para entendernos.
¡Mañana u hoy en la noche la tercera entrega de Crónicas de una Semana, Parte 3: Gaby!
P.S: En nuestra sección del día de hoy de Post Scriptum, les dejaré un videito que encontré en Youtube. Es de la fila del día del concierto de Maiden. ¿Por qué lo pongo a estas alturas del partido, luego de tanto tiempo? Nada más pongan atención desde el minuto 2:05 hasta el 2:10. ¿Lo ven ahí? ¡Jejeje! ¡Otra pueba de que estuve ahí!
Lo segundo de lo que vamos a hablar es de Señorita Carrera. Sé que dije que iba a hablarlo ayer después de trabajar, pero terminé tarde y cansado y con poca disposición para escribir más. Así que lo voy a hablar ahora.
¿Se acuerdan, los pocos que me leen (o sea, yo y Gaby) que había puesto algo de porque ya no iba a estudiar Periodismo? Bueno, eso era un proceso de transición. Pero para entender eso, nos tenemos que devolver un poquito en el tiempo.
Desde que yo soy pequeño, las carreras que he querido estudiar se han basado en mis impresiones de otras personas y de mis sueños de querer ser mejor. Claro, también tuve los típicos deseos de ser un montón de cosas porque me parecían cool, como los bomberos, policías, y etc, pero eso no los mencionó porque creo no hubo nadie en esos casos, sólo la estación y un carro gigante de bomberos, jeje. Quería ser cardiólogo porque un amigo de mi mamá (playo, de hecho) era Cardiólogo, tenía una casota, viajaba por todas partes y veía corazones. ¿Qué mejor que poder ver de cerca el motor del cuerpo?
Nota sobre la profesión de escribir: Valga la pena hacer notar algo. Desde antes de nacer, creo, me ha encantado la idea de escribir. Creo sinceramente que yo nací para amar, comer, dormir, leer y escribir lo que sea. Esa es la única cosa que yo traigo desde que tengo personalidad y la única cosa que nunca cambiaré, negaré o dejaré de hacer. Escribiendo yo vivo.
Pasé años de años con esa ilusión, de ser un doctor. Poco a poco me desencanté de lo que era la medicina occidental (supongo que ya sabía lo mala que era de otras vidas) y empecé a adentrarme en lo que era la medicina oriental alternativa. Creo que esa fue también la manera en que conocí de su filosofía y me enamoré perdidamente de, aunque no estoy seguro; buscaba libros de libros y leía a cada rato de la India, los Vedas, el Tibet, la acupuntura. Así fue como finalmente me fue presentada una persona Budista que practicaba el Ayurveda, la "ciencia de la vida" de la que todavía sigo ilusionado. Hubo planes de ir a Cuba a estudiar Medicina y luego estudiar la alternativa o de ir a la India directamente por la medicina ayurvédica. El mundo era un mundo de curar en ese entonces.
Pero luego pasaron ciertos hechos hartamente conocidos y me quedé sin pan y sin limosna. Fue por eso que terminé estudiando Salud Ocupacional. Estaba con mis tíos y para medicina me había dado cuenta que perdería montones de tiempo cuando era precisamente "eso" lo que quería ganar para poder ganar dinero lo más pronto posible. Así que aprovechando la oportunidad, se empezó en una investigación de carreras de privadas relacionadas con la medicina: Terapia Física y cosas por el estilo. Hasta que se encontró la Salud Ocupacional. Sí el mundo antes era de curar, ahora se volvía de prevenir.
Podré decirles ahora mil mierdas de Salud Ocupacional, pero la verdad es que en ese momento (y todavía) la idea me gustó. Podía ser independiente, hablaba con gente nueva, nadie nunca estaría encima mío (en cuestiones de poder, jeje), me daba la oportunidad de ayudar a la gente y de hacerla "feliz", podía seguir con mis medicinas ayurvédicas y hasta aplicarlas en el trabajo, tendría un mundo nuevo a mis pies donde yo creía poder hacer algo de verdad y como si fuera poco, ¡Había muchooooo campo laboral! El primer año fue maravilloso, porque aunque odiaba ya desde ese entonces todo lo relacionado con el concepto de u privada, me gustaban mis clases. Hasta que empecé a perder ánimo poco a poco, porque ya trabajaba en Supra y me daba plata, y etc, etc, etc... No es mi propósito contar eso ahora.
¿La siguiente? La siguiente fue Filología. ¡Por primera vez estaría en una U de verdad, la UCR! Tanto tiempo había tenido que esperar, desde que era pequeño... Estaba donde la loca y andaba buscando como una carrera para escribir. Pero claro, es lógico: Podrán haber clases para pintar, esculpir y otras cosas, pero no hay título universitario alguno de Escritor. Así que me tiré a letras y de todas las carreras que habían, me llamó más la atención la Filología Clásica. ¿Por qué no la Española? Porque desde siempre (casi desde el mismo momento en que decidí ser escritor) odio el análisis de oraciones y textos, de esos que parecen que mutilando una obra de arte para ver como son sus partecitas individuales. Y con la Filología estaba genial... Hasta que encontré algo único, maravilloso y genial. Gaby.
Vamos a lo simple y resumido, para ver si descanso algo antes de empezar con los últimos 350. Cuando conocí a Gaby, la admiré de inmediato. Esa mujer que iba a clases con libros como yo y guiñaba el ojo de una forma maravillosamente seductora, era una tica por entero, que creía en muchas cosas que ya el tico promedio ha dejado de creer. Yo, por el otro lado, había llevado una vida en que valía picha ser tico. Nunca me interesó la política como tal (y me sigue sin gustar), siempre tenía los ojos puestos en Asia, en lugar de América, y la mayoría de mis sueños estaban viajando en el extranjero. Pero eso cambió para siempre con Gaby... Y de la mejor forma posible.
Fue con Gaby con quien yo deseé ser tico de verdad. La que me enseño a valorar Costa Rica desde una óptica totalmente diferente y genial. Y fue con ella y su sueño de ser periodista que me di cuenta que mi talento para escribir podía devolver algo a la sociedad, fuera como fuera. Pero después de un tiempo con mis sueños (robados de Gaby, por así decirlo) de cambiar el mundo, de solucionar lo imposible y andar diciéndole a medio mundo lo mierda que son los niños pipis de Comunicación Colectiva, el sueño entro en crisis. Al fin de cuentas, no me gustaba la política, aunque le había dado una oportunidad. Y sin política, como bien me dijo Gaby un día, estaba en desventaja. Y además, pensaba yo, el sueño no era realmente mío, era de Gaby. Yo nunca sería un periodista de verdad.
Pero la verdad es que aunque esa carrera (como todas) se inspiró en Gaby, yo sí me encanté con el tema, al igual que lo hicé cuando me gustó Salud Ocupacional o cuando me gustó Cardiología. La diferencia es que con el Periodismo, por fin me sentía como en "casa". ¿Y ahora? ¿Qué ha cambiado? ¿Lo voy a estudiar o no? Pues sí, lo voy a estudiar. Tal vez no me guste la política, pero habrán otras formas de hacer periodismo. Igual diré con mis palabras la verdad que creo pocos dicen, y diré opiniones que creo valen la pena, aunque sólo las escuchen unos cuantos. Creo que puedo decir las cosas de forma tal que suene bonito, que suene interesante, que atraiga. Después de todo, Galeano se conoce como escritor y miren todo lo que ha hecho. Seguiré con la literatura y seguiré con mi perspectiva del periodismo, que ahora no es de Gaby, ni mucho menos una copia, sino mi propia versión de lo que tengo que hacer. Salir ahí y escribir hasta que no hayan dedos, ni ideas, ni corazón.. O sea, para siempre, jeje.
¿Y ser escritor? También, eso nunca dejaré de serlo. En algunos años seré entonces profesional de Salud Ocupacional (pues voy a terminar esa carrera para tener una profesión que genere ingresos de verdad), un periodista que escribirá lo que quiera y adonde quiera y sobre lo que le de la gana (porque precisamente no necesito plata del periodismo) y un escritor que tratará de salir avante, como sea. ¿Cómo les queda el ojo?
Yo sé que esta mega resumido todo, y que debería haber dicho más. Yo lo sé. Pero sencillamente no tenía deseos de poner otra Biblia por acá, grande y densa. Total, casi nadie lee esto, a expeción mía y de Gaby, y nosotros no necesitamos muchas palabras para entendernos.
¡Mañana u hoy en la noche la tercera entrega de Crónicas de una Semana, Parte 3: Gaby!
P.S: En nuestra sección del día de hoy de Post Scriptum, les dejaré un videito que encontré en Youtube. Es de la fila del día del concierto de Maiden. ¿Por qué lo pongo a estas alturas del partido, luego de tanto tiempo? Nada más pongan atención desde el minuto 2:05 hasta el 2:10. ¿Lo ven ahí? ¡Jejeje! ¡Otra pueba de que estuve ahí!
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