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miércoles, octubre 15, 2008

Amando un nuevo lugar... aunque se tenga el celular cortado.

"Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía"
Proverbio Catalán.

Han pasado ya dos noches y tres días des que me pasé aquí. De hecho, para ser más exactos, serían dos noches y dos días con 16 horas, pero por el bien de un blog que rehuye los números cuanto pueda, digamos que son tres días completos. Y aquí estoy ahora, en la "oficina" de la casa, único cuarto alfombrado que lo único que tiene es el closet de ropa de Gaby y la computadora, hablando con Gaby y feliz. Y eso que fue todo un estrés el Lunes...

Crónicas presenció, por así decirlo, la primera parte del estrés. El señor que tenía que ir llegando por ahí de las 10 para desarmar la puerta con la ayuda de Byron no llegó cuando tenía que llegar. Así que, y a última hora, por ahí de las 12, llamé al señor de transporte para ver si el podía desarmar la puerta y sacar el armatoste de mi cama de bámbu, pero dichosa sorpresa... ¡Estaba ocupado ya con algo y duraría dos horas más en terminar! Pero los problemas no iban a terminar por un buen rato..

"Veamos tele, me relajo, tomo café, soy feliz", pensé en ese momento; igual no tengo tele y pocas veces son las ocasiones en que tengo un control sólo para mí. Claro, no contaba con lo rápido que me cansó de las cosas a veces... Casi cuatro películas después, con series en el medio, y ya estaba cansado de ver tanta tele y cansado de qué, habiendo llegado a las 2, el señor me dijo que duraría por lo menos 45 minutos más... O sea, peguése un tiro. Ya estaba empezando a pensar que no me pasaría, porque entre la indecisión del señor de transporte (por mi culpa, obviamente, por retrasar la hora que teníamos fijada) y el aguacero que estaba cayendo era fácil dudar... Pero sin embargo, bien dice el refŕan de que "nunca se pone más oscuro que justamente antes de amanecer".

Para resumirlo todo, llegó el señor que debió haber llegado en la mañana y me dijó que no iba a hacer nada porque era su día libre-fucking Enrique que no me dice esas cosas-, a lo que yo le hice una mala cara y me quedé callado. 5 minutos más tarde, volvió y me dijo que subiéramos para ver que había que hacer-fijo Enrique lo cagó, jeje- y después de unos cuantos martillazos, de rayar el piso, de romper la pared un poco y muy importante, de ver los calzones que dejó la vecina secándose a la vista y paciencia de todo mundo, sacamos por fin la cama. Y casi inmediatamente, llegó el mae de transporte, metimos todo, me despedí, llegamos acá, bajamos las cosas, le pagué los 10 mil colones que quería pagar (aunque él pidió 15 al principio), me despedí de los tres maes esos y por primera vez en todo el día, pude respirar tranquilo, ver las mil y una bolsas y cajas en la sala y sonreír. Por fin lo había logrado.

Pasarme, desde buscar cajas para meter cosas hasta acomodar cuando llegó a un nuevo lugar, siempre ha sido más que nada una actividad solitaria, pero cómoda. Por eso es que después de que Claudia llegará (la única de todos los que había invitado que realmente llegó), y me ayudará a acomodar los libros, platos y vasos, era yo el que estaba dando vueltas como loco para acomodar la ropa y dejarlo todo bonito para cuando llegará Gaby; quería que ella viera una casa acogedora y feliz de verla, no un montón de cajas rotas y bolsas verdes. Y en menos de lo que esperaba, todo estaba listo. El mundo de mi apartamento había sido creado, no en 6 días, pero en unas cuantas horas. Pero yo no tenía ese día de descanso del Dios vago católico.

Nachos y cerveza. En eso pensábanmos Clau y yo cuando íbamos a comprar los ingredientes que Gaby había pedido para hacer nachos, sus deliciosos nachos, apenas llegará para celebrar; me lo había mandado por un mensajito de texto y eran las 6 de la tarde... Llegamos al Super La Cosecha, y debido a unas preguntas con relación a los ingredientes, me dió por llamar a Gaby, pero, ¡Oh Sorpresa!, me habían cortado el celular. La última desdicha de un Lunes escabroso.

Pero bueno... Doña Cecilia me prestó un teléfono y haciendo uso de la primera línea telefónica en un apartamento mío, llamé a Gaby y me dijó que se venía en Taxi (anteriormente, en el super, había peleado 15 minutos para marcar el 6 usando el 110 para decirle a Gaby la mala nueva). El resto son detalles que creo voy a recordar y que a nadie más le importan: Simón bañándose para Gaby, Gaby llegando y besos por aquí, abrazos por allá terminando en mariposita en el baño también, bañándose; Claudia preguntándose porque nos bañábamos tanto, pero claro, ella es una francesita que no le gusta bañarse mucho; charlas, conversaciones vulgares, la importancia de la diferencia entre "picha" y "verga", y muchas muchas historias; y Claudia yendose al final, yo dejándola en la parada y regresando para la verdadera fiesta de celebración, jeje... Y así terminó el Lunes. (Quiero tomar fotos de acá y postearlas, pero Gaby todavía no ha traído la cámara).

Y ayer, ayer fue el levantarse tarde, yo caminando muchoooo para comprar desayuno, y mucha serie de acostadas en la cama, cositas ricas, no hacer nada y escuchar música por Youtube; obviamente, tal vez un poco más tarde de lo que yo esperaba (no me quejó, por supuesto), fui a dejar a Gaby para que ambos pudiéramos trabajar, yo como puta después de un día de vacaciones y Gaby en uno de sus tantos trabajos de Publicidad. Y todavía ahora estamos ocupados en eso, yo esperando que Gaby me pasé la información para yo ayudarle; claro, tenemos problemas de comunicación serios ahorita, jeje.

Pero bueno... En resumen... Amo este lugar. Amo el levantarme y tener que pasarme a un cuarto alfombrado y calientito desde el cual puedo oler y escuchar la lluvia sin tener mucho frío. Amo ver el piso blanco, y sentir como todo esta limpio. Amo el desayunador, y como calzo el microondas perfectamente en el cosito ese de madera. Amo a las ventanas y a la cantidad de luz que entra. Amo sentir que este es el mejor lugar que he alquilado en mi vida, y que estoy totalmente orgulloso de él. Y amo, no tanto como amo a Gaby obviamente, pero sí bastante, el hecho de que a Gaby le guste aquí, y que se sienta tan feliz como yo.

Sí, tengo el célular cortado y sé que hay una buena probabilidad que lo pueda pagar hasta dentro de este Viernes en 8, lo que es un montón de tiempo... Pero no puedo hacer realmente nada al respecto... Tengo una frase ideal para esto:

"Si algo tiene solución, pues no hay razón por la cual estresarse. Pero si algo no tiene solución, pues tampoco hay porque estresarse porque igual no se puede hacer nada al respecto. Y todos los problemas entran o en una o en la otra"
Así que, ahí veré como hago con el celular. Por el momento tengo el mejor internet inalámbrico que he tenido desde que Amaterasu está conmigo, mi línea fija de teléfono (cuyo timbre no escucho del todo), planes para un fin de semana japonés genial con películas de terror con Claudia para el Viernes y todo y mil y una razones para estar feliz, empezando con Gaby.

Y hablando de Gaby, ya me logró pasar la información esa y ya tengo que empezar a trabajar en eso de Publicidad; sólo esperemos que no llegué a detestar la publicidad antes de tiempo, como había pasado con el Trabajo Social y su Reconceptualización, jeje. (No odio ayudarle a Gaby, odio lo tontas que pueden ser algunas teorías).

Bueno... Tal vez posteé algo la próxima semana después de la Semana Japonesa en el CENAC. Y tal vez hasta tenga muchas fotos a mi disposición para graficar tantas palabras sin sentido mías. Pero por ahora, me tengo que ir yendo, jeje.

¡Ciao!

lunes, octubre 13, 2008

Segunda Crónica Foránea

Esto va a ser corto porque estoy en una computadora totalmente ajena, aún más que la de Lily; estoy en la computadora de la sala del hostal de abajo de mi ex-apartamento y a cada rato me parece que debería apagar el tele prendido que dejó un muchacho que se levantó y no sé si irá a volver, jeje.

Ooops, volvió. Pero total parece que siempre deja el tele encendido. Yo ya tengo todas las cosas bajadas al garaje, el apartamento totalmente vacía con la excepción del armatoste de bámbu de mi cama y sólo estoy esperando que desarmen la puerta de Silvia, que me dejó sus llaves hoy en la mañana, para sacarla, llamar al mae de transporte y pasarme. Y jurenlo, no podría estar más ansioso... Nuevo lugar, nuevas aventuras.

Doña Cecilia también me llamó y me dijó lo bonito que había quedado el aparta... ¡Ya lo quiero ver! Odio depender de alguien más para hacer las cosas y partiendo del punto que no sé exactamente como desarmar esa puerta sin herramientas, estoy acá, viendo tele y matando el tiempo... Pero igual, un poquito de descanso nunca viene a mal, jeje.

Escribiría más, pero es demasiado díficil escribir con este teclado... ¡Teclado feo! Tonces parto... Esperemos que todo vaya genial y que dentro de unos días Crónicas pueda ser actualizado, desde Amaterasu si es posible, jeje.

¡Ciao!

domingo, octubre 12, 2008

Una Crónica foránea

"Hay palabras que suben como el humo, y otras que caen como la lluvia"
Marquesa de Sévigné

Quien sabe que habría pensado la Marquesa cuando pensó en esa frase, pero apuesto mil veces a que es más profundo que la razón por la que la pusé hoy: Simplemente está lloviendo hoy y por cada gota que se estrella en el árbol, en la calle, en el paraguas o en la pobre cabeza del Yeti (dícese de un indigente que vive por el riachuelo de donde Gaby), nace una palabra nueva en mi cabeza.

Hoy estoy escribiendo, no en Amaterasu, sino en una computadora desconocida sin nombre de la marca HP de Lily; posiblemente, si Amaterasu llegará a leer esto, se pondría sumamente celosa y no me volvería a dejar jugar por un tiempo ningún juego. Gaby dice que ponerle nombre a las cosas les da personalidad, pero esta computadora, sin tener un nombre definido, tiene una personalidad del carajo de chineada, lenta y poco hábil (más o menos como la dueña), razón por la cual no la usaría si no fuera porque no me queda de otra. O sea, Amaterasu, estoy justificado.

En la casa se quedaron las 35 horas de trabajo, junto a los 3000 mensajitos que hicé, las bolsas llenas de ropa, las cajas de platos, el micro y la plantilla guardados y empacados y el cuarto de pilas tan limpio como no se ha visto en... más o menos un año. Terminé mi trabajo, empaqué absolutamente todo lo que tenía que empacar (menos el cepillo de dientes y el desodorante) y me viné para donde Gaby, para verla un ratito, comer y ver la película Becoming Jane, que es buenísima, por cierto, jeje.

¿Si tengo ganas de decir mil y una cosas, más en una computadora que no es mía? No realmente. Trabajé mucho y escribir sería normalmente lo menos que haría, más si estoy con Gaby en la misma habitación. Pero bueno... ella está cocinando y yo me tengo que limitar a hacer lo único en que soy un poco bueno, a pesar de que no alimente de inmediato: escribir. Esperemos que escribir, sean libros, cuentos, ensayos, artículos o noticias, me permitan alimentarme y alimentar a otros, de alguna y otra forma.

Pero si bien es cierto que ya estoy pensando en ir cerrando esta computadora, escribía esta Crónica Foránea por una razón en específico: este es el último posteo de un Simón que vive en San Pedro, cerca de Gaby, lo suficientemente cerca para poder venir a comer sin tanto problema. Es también el último posteo de Simón justamente antes de los posibles estréses mañana pasando cosas, bajando cajas, indicando direcciones, abriendo puertas nuevas y todo ese tipo de cosas que significan pasarse de casa. Y es, además, el último posteo de un Simón antes de tener el apartamento más bonito que ha alquilado en su vida.

Tal vez no sea como para describir el lugar (ese trabajo le tocará a las fotos que Gaby tomará después, cuando todo este pasado), ni de describir mis sentimientos (ese trabajo me tocará a mi, pero cuando no este tan cansado de mover deditos). Pero lo que sí es cierto es que este posteo es para dejar constancia del día histórico en que Simón, como siempre, se va de un lugar para irse a otro, después de un año de convivencia y recuerdos; ojala las paredes realmente no hablen, porque sino al próximo inquilino de ese apartamento no lo dejarían en paz, jeje.

Gaby sale momentaneamente de la cocina y busca más ingredientes. Y en el tele, a lo lejos, pasan un capítulo de Alice, la serie de HBO; a Alice se podría decir que la conozco casi personalmente porque ya le vi sus "atributos" en una escena de sexo. Huele a pasta, a comida hecha en casa y a ese tipo de maravilla culinaria que sólo Gaby puede hacer realmente, por lo menos para mí.

Así que habiendo dejado constancia de hoy, porque cuando regrese a la casa, con mi Amaterasu, lo menos que pasaría por mi cabeza sería postear en Crónicas, parto dejando a esta computadora extraña, HP como solo ella, en paz.

Mañana, muchas cosas que hacer: Pasada de cosas, películas de terror como cuarteto (al fin de cuentas, sólo van a llegar Claudia, Diego y Gaby), dormir en un lugar nuevo, levantarse oyendo ruidos diferentes en las esquinas, y empezar la vida de nuevo. En algún momento estaré con Amaterasu al frente, descansando luego de 250 mensajitos de trabajo y volveré por acá, a decir como fue toda la aventura de mañana... O tal vez no. Tal vez para ese momento ya haya algo mejor que contar... ¿Quién sabe?

¡Abrazos y besos a todos! ¡El Simón de San Pedro se despide, posiblemente no para siempre, pero si por el momento!

viernes, octubre 10, 2008

Cuenta regresiva de estrés, trabajo y uno que otro beso

¿Por qué se ha de temer a los cambios?. Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?
George Well

Sí, toda la vida es un cambio. Porque igual, si uno no le da la gana cambiar, nuestros alrededores nos terminan cambiando; como diría Mafalda: "¡Sonamos muchachos! ¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno!". El cambio es a larga evolución, a veces, como puede ser una tremenda estupidez, a veces también.

Hoy me levanté a las 5 y media de la mañana, como había dicho, me levante (dos veces, porque en la primera no aguanté y me tiré a la cama de nuevo) y empecé a trabajar. 3 horas después, aproximadamente a las 10, ya había terminado, estaba hablando con Gaby y por un súbito ataque de querer hacer algo, terminé a meter cosas en casas, y prepararme para la mudanza del Lunes... Tal vez, en algún sentido, me quiero ir ya y es mi forma de apresurar lo que no puedo exactamente, jeje.

Ahorita fui a dejar a Gaby a la parada de Heredia, porque aunque no tiene clases hoy, tiene una actividad de Bienvenida para los estudiantes de Periodismo y la presentación de un libro; en otras palabras, Gaby espera realmente encontrar vino para que haga la ida a Heredia valiosa, tipo Vilma cuando nos contó que para tomar iba a presentaciones de libros, jeje. Así que ahorita escribo muy lleno (una media foccacia y una media pizza de Mini Pizza con postre incluido), y con un sueño que no se imaginan... O sea, todavía no vamos a trabajar.

De hecho, tampoco iba a escribir por acá pero de repente ver mi cuarto vacío, la pseudo sala-cocina como con 10 cajas llenas de cosas y todo listo como si el muchacho de transporte viniera ya, me pusó a pensar. A pensar en el cambio que significa de verdad irme, y en que todo va a cambiar radicalmente desde ahora. Y en que debería dejar de asumir las cosas como ciertas cuando son sólo probabilidades, mucha veces escasas...

¿No se entiende mucho eso último?
Me lo imagino...
Ni yo lo entiendo mucho, jejeje.
Pero debe ser el sueño...

En otras palabras, señal de que debería ir a descansar... ¡Jejeje! ¡Ciao!

jueves, octubre 09, 2008

En búsqueda de la Incomodidad Perdida

"Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos."
Charles Kingsley

Ayer fui a pagar la primera parte del depósito del apartamento de Sabanilla: 80 mil colones todavía calientitos cambiaron de manos, y entre contratos firmados y risas, terminé con las llaves del apartamento; a último momento había aparecido un amigo de la familia que quería el apartamento, pero gané la puja porque simplemente, por dicha, le caigo bien a la señora... Nueva Propietaria, nuevo apartamento, nueva vida.

Pero no es, de hecho, una vida de comodidad. Eso me pusé a pensar cuando venía para la casa luego de ver Latin American Idol donde Gaby (Para más información sobre eso, ver el Apartado Exclusivo LAI abajo). Aunque el apartamento como tal sí es precioso, con sus dos cuartos, su sala, su todo, significa un cambio de vida radical: ya no voy a vivir a 500 metros de donde Gaby lo que hacía que cosas como ir a ver tele donde ella y salir de ahí a las 9 de la noche sea posible, y mucho menos las comidas frecuentes ahí; ya la U no va a estar en mi vecindario a la vuelta de la esquina, sino a unos cuantos metros más de caminada, aunque las instalaciones deportivas sí vayan a estar en mi nuevo vecindario; voy a ir a vivir a un lugar que no conozco, a pesar de que había estado en contacto con Sabanilla por mucho tiempo cuando era más pequeño y todavía no sé nada sobre buses, sobre riesgos, sobre a que horas es peligroso llegar a casa de tarde y mucho menos, sobre el precario que recién me enteré estaba como a 300 o 400 metros de la casa, aunque todo se ve bastante seguro... O sea, bye bye comodidad.

Pero al fin de cuentas, eso era lo que estaba buscando. Huir de la comodida de vivir aquí, de que Gaby estuviera tan cerca, de conocer como la palma de mi extraña mano los lugares por aquí, y de saber que esperar casi de cualquier esquina (con la excepción de la vez que me asaltaron, pero a raíz de que fue divertido y sólo perdí dos cigarros, no se cuenta, jeje). Creo firmemente, por lo menos para mí, que la comodidad sólo sirve para irnos matando poco a poco hasta que nos morimos sin darnos cuenta, caminando por ahí y haciendo nuestras tareas diarias; la incomodidad va siendo, entonces, la única arma contra eso.

Sí, supongo que extrañaré en algún momento el tener a Gaby cerca, pero igual es parte de la "incomodidad" que Gaby y yo estamos creando de no dormir siempre juntos, de no estar obligados a vernos y salir sólo nosotros dos siempre y cosas por el estilo, para evitar que algún día simplemente se nos agoten las ganas de estar juntos porque Gaby se cansé de mí y me mande a comer mierda... Y realmente, realmente, no quiero que eso pase. Además, hay que admitir que no dormir con Gaby siempre y por obligación por un contrato no establecido, hace que los ratos que pasamos juntos se vuelvan aún más bonitos, aún más grandiosos y aún más felices... ¿Verdad? Pero pasarme a vivir un poco más lejos es más que sólo dejarle a San Pedro a Gaby... Mucho más.

Pasarme a vivir el próximo Lunes es realmente buscar esa incomodidad perdida que ya hacía falta. La "incomodidad" de una aventura nueva, de lugares nunca antes visto que descubrir, de levantarse de la silla y en lugar de sólo ver la lluvia caer afuera, abrir la puerta y empaparse. Bien le había dicho a Gaby hace un año: "Yo nunca duro más de un año en ningún lugar", y tenía que ser fiel a mis palabras, aunque en los últimos meses decía que iba a vivir en San Pedro otra vez porque simplemente nadie escapa de la telaraña de la comodidad y de vez en cuando, uno tiene el derecho de caer ahí; lo que sí no es válido, por lo menos para mí, es preferir quedar envuelto en la telaraña que salir volando por ahí.

En el posteo pasado hablaba de porque yo soy un nómada, y es por este nerviosismo de no estar seguro si realmente hicé algo bueno o no; por la incertidumbre (una de las buenas) de no saber que me espera realmente en el futuro en ese nuevo apartamento y de vivir los días al máximo. Algún día, espero que dentro de 2 o 3 años (Gaby sabrá a que me refiero), podría llegar el momento en que decida dejar de ser el Simón de las Estepas con respecto al nomadismo y decida ejecutar el milagro de quedarme en un lugar más de un año, jeje. Pero ese día todavía no ha llegado (como que no se esta listo tan fácil para ese día, jeje) y mientras tanto, puedo asustarme porque no me acuerdo si la llave azul abría el portón de abajo o el de arriba. ¡Jeje!

Me faltan 300 correitos y voy a dormir antes de hacerlos. Vamos bien con el cronograma de trabajo de hacer los 3000 mensajitos para pagar el alquiler el próximo Viernes y tener tiempo para empacar las cosas para la pasada del Lunes. Y ya estamos listo también, espero, para que la gente que quiero que me visite vaya de verdad. Gaby en la U cantando Jingles del fabuloso lápiz labial lubricante Lubgloss y yo lleno por la comidota que me acabo de pegar. Y cajas de cartón y cosas esperando ser guardadas. Sí, estoy un poco asustado por el futuro empezando el Lunes... ¿Pero no es eso lo que le agrega sabor a la vida?

Apartado Exclusiva LAI
Ayer cantó María José en el "famoso" LAI (porque parece que a todos les da pareza decir Latin American Idol). Ronca y con la gargante hecha mierda, llorando y todo la pobre muchacha, cantó tres canciones que creo, por lo menos en mi opinión (recuerden que soy medio sordo), fueron mejores que las tres canciones que cantó Margarita, la otra finalista panameña. Ahora... ¿Quién va a ganar?

Empecemos por el hecho de que cante bien o mal, la mayoría de los ticos somos picados y que la mayoría (y ojo que estoy diciendo la mayoría y no todos) sólo sabemos demostrar nuestro "patriotismo" en partidos de fútbol o últimamente, en este concurso de canto. Tomemos también en cuenta que a nosotros, gracias al ICE (o gracias a las empresas privadas de telecomunicaciones que dominan todo el resto de Latinoamérica), tenemos las tarifas más baratas para mandar más mensajitos de apoyo. Pero ahí no terminan nuestras "ventajas"...

El Oscar (el de orejotas y no el dorado) llamó a María José para decirle quien sabe que estupideces de apoyo; apoyo a Gaby cuando me dijo que fijo María José era del NO por la cara de asco disimulado que tenía. Pero igual, sea como sea, ella le tiene que agradecer mucho. Fue él el que dijo que el concierto de ayer era de interes cultural para el país (lo que me pone a pensar si en algún colegio mandaron tarea de "¿Qué tan ronca estaba María José") y ayudó a donar, además, un millón de colones para mensajes de apoyo y llevar a la familia a Argentina... Y después me preguntan porque digo que todavía creo que a Costa Rica le hace falta que la sacudan y bien fuerte; de repente ser costarricense es más que tomar Imperial, ver fútbol (y jugarlo, obviamente, aunque se este viejo), comer Gallo Pinto con Salsa Lizano y como no, mandar mensajes de apoyo a María José, (creo que Osquitar estuvo pensando en declarar traidor a la patria la persona que no mandara mensajes) porque esta bien olvidarse de las cosas que están mal en el país, de la pobreza, de los "chanchullos", de la injusticia y etcs. viendo un programa de Sony donde está nuestra compatriota.

Entonces... ¿Quién va a ganar? Sinceramente creo que a estas alturas se lo merece María José, independientemente de la campaña que le tiraron por acá; es buena intérprete, dió todo lo que tenía a pesar de tener la garganta hecha mierda y a lo hizo mejor que Margarita, que como diría Gaby, total se volvió una hipócrita en algún momento entre ser una concursante más y ser la finalista. ¿Si María José, como preguntaría Oscar en su posteo "María José Castillo: Un asunto Cultural", se va a volver una Kelly Clarkson latinoamericana? Esos son otros mil pesos...

Porque sea como sea, le falta experiencia (está joven, la puede ganar con el tiempo) y que vivir más que un concurso donde un español jura y perjura que latinoamérica todavía es de España, la gente canta en un escenario que parece de Teletica y dos presidentes de dos países (Costa Rica y Pánama), no tienen nada mejor que hacer que perder el tiempo y usar plata que todos pagamos con impuestos para hacer una llamada internacional y apoyar a la mejor figura que su pueblo puede usar como inspiración del ciudadano. Total, aquí ya se decía que María José iba siendo una "Juan Santamaría" como heroína máxima tica por participar en ese programa... ¿Hasta donde hemos caído realmente y en que hueco se metió la verdadera identidad de Costa Rica?

María José no es Costa Rica, es María José y como tal hay que apoyarla. Así lo pienso yo, por lo menos; ella es más que la parte de atrás de los buses y el "chance" de un montón de oportunistas, como diría Gaby, para hacer plata y fama. ¿Y Simón? Simón es más que un mae que piensa "Blogeo luego existo" y que le gustaría, de hecho, irse a dormir ahorita... Así que...

¡Ciao!

lunes, octubre 06, 2008

La tercera reencarnación de Amaterasu

En medio de rayos, y la oscuridad de una habitación temblorosa y cálida, como un vientre materno bizarro pero extrañamente acogedor, sólo se escuchaba una frase una y otra vez: "¡Está vivo, está vivo"

En mi caso sería gritar una y otra vez que esta viva, porque con la personalidad que Amaterasu ha llegado a tener desde que le pusé nombre, es capaz que se cae otra vez sólo por llamarla como a un hombre; así de temperamental es. Empecé a las 12 medio día después de haber quemado cuidadosamente toda la música y los juegos y recién hace 15 minutos terminé totalmente: la tercera formateada de Amaterasu bajo Ubuntu 8.04 fue un éxito.

Extrañaba la velocidad y la funcionadad de un Ubuntu recién instalado sin librerías y paquetes innecesarios. Hasta me estoy dando el lujo de tener activado el Compiz para efectos visuales bonitos (mucho más bonitos que cualquier Vista de Guindous) y todo corre perfectamente. ¿Por qué duré tanto? Entre las instalaciones de las 150 actualizaciones de seguridad, un pequeño problema instalando el software privativo de la ATI, los temas de la ventana de entrada y del emesene (ahora tengo uno muy gamer de honguitos de Mario, jeje) y dejando al Firefox como me gusta, tenía que a huevo durar mi buen tiempo, pero ahora estoy completamente feliz con el resultado y debería empezar a... ¿Descansar? Para nada... Trabajar.

Sí, logré la meta la semana pasada, con una diferencia mínima de 25 correitos que no hicé al final porque simplemente no me dió la gana; igual, los casi 100 mil colones están asegurados. (De hecho, los 2975 que hicé equivalen a 98,000 colones, pero por esa diferencia de 2 mil nadie se va a morir. Pero eso no significa que me puedo relajar ya. De hecho, esta es la semana más cansada, por así decirlo, que me toca. Porque tengo que hacer los mismos 3000 (o 2975, jeje) y al mismo tiempo preparar todas las cosas para una mudanza el Lunes lo más temprano posible, con cajas, bolsas, ropa y el pequeño hecho de desarmar la puerta de la vecina para poder sacar mi camita matrimonial de Bambú. Y por esa misma razón, quieralo o no, hoy tengo que hacer algo, para el domingo pasarla todo el día preparando "maletas"... Y sea como sea, eso me hace feliz.

Una semana y ya tengo computadora nueva, por así decirlo, y exactamente a esta hora, la próxima semana, posiblemente estaré con las pocas personas que invité a mi casa (ya Carlos, Lily, Claudia, Diego y el Pequeño dijeron que sí... o sea, todos los que invité) celebrando que voy a vivir en el primer apartamento "de lujo", grande y precioso. Obviamente, Gaby fue la primera invitada y la única que realmente importa vaya... Después de todo, es la única que tendría derecho de decir que esa es su casa también, aunque sea un poquito nada más, jeje.

Pero la celebración y la alegría es la próxima semana... y por eso, en este momento, lo que tengo que hacer es estar trabajando. También tengo que hacer una redacción de tarea para mañana, pero estoy pensando seriamente si hacerla o no; todo dependrá de que tan cansado termine después de intentar trabajar.

Y así, mejor me voy yendo para trabajar. Pondría fotos de la nueva Amaterasu, pero tiene los mismos temas y demás cosas, por lo que es practicamente igual. Lo único diferente es la ventana de entrada, que en lugar de la imagen de Indiana Tux, tiene a Tux y al diablito de la licensia en un campamento haciendo una fogata con el Vista... O sea, genial, jeje.

Intentaré seguir escribiendo más, como siempre, tomando en cuenta que ya ahora sí no volveré a jugar más, excepto peleitas con Gaby de vez en cuando; llegué a la determinación de que, con ayuda de tres manuales que bajé de internet (Programación general, programación en C++ y programación en Python), empezaré poco a poco a aprender a programar y espero, algún día, poder programar un juego, jeje... ¿Muy ambicioso? Sólo tal vez, jeje.

¡Ciao!

sábado, octubre 04, 2008

Fuck the system... 1050 en un día es posible

Y pensar que hoy ha sido uno de los días más activos ultimamente y he tenido el cerebro pagado la mayor parte de él...

10 horas y 13 minutos de trabajo (me encanta ese 13; suena tan "místico", jeje), un promedio de 102.66 por hora (ojo ese 66... uno más y sería diabólico ese promedio), $52.5 de ganancias y 1050 correitos hechos, desde las 6 de la mañana que empecé a trabajar hasta ahora que terminé a las 10... Y yo todavía no me lo termino de creer.

Como podrán imaginarse, es poco lo que voy a realmente escribir hoy. Feliz porque posiblemente voy a tener una pequeña reunión el Lunes 13 en lo que sería mi nuevo apartamento, sigo intentando localizar a los que me faltan por invitar; ya llevo a Lily, a Gaby (obvio), a Diego (sea como sea, es de los pocos amigos que me quedan) y a Claudia, y todavía me faltan invitar a Carlos y al Pequeño Bastardo aka Sivi; invitaría a otros más, pero mis apartamentos son un santuario que sea como sea, no todos tienen el derecho de visitar o siquiera saber donde queda...

Me di cuenta, invitando a la gente, que confio en muy poca gente, y que la mayoría de los que no confio es porque perdieron mi confianza, de una u otra forma; eso me pasa a menudo, ¿ya sabían verdad?

Pero bueno... Me levanto en más o menos 7 horas porque me tengo que levantar a las 5 para ver si bajo un poco el promedio en una hora antes de hacer los últimos 400 para lograr la meta de los 3000, básica para poder pagar el nuevo apartamento en dos semanas.

Tengo tantas cosas que podría decir, desde los planes que he tenido con el nuevo aparta hasta Diego pidiendo una pijama el Lunes y yo pensando que tendría que hablar con Gaby porque pensaba en hacer cositas ese día con ella... aunque, ¿quién dijo que si algunos se quedan a dormir en el cuarto alfombrado no podríamos hacer cositas en el mío? Jeje... Definitivamente, tengo el cerebro apagado y las manos dormidas.

Pero que no se diga que Simón ahora sí esta dejando de jugar video juegos para ocuparse a escribir, jeje

¡Buenas noches, ciao!

P.S: ¿Quieren ver un video musical que definió una era? De Blur, Coffee and TV fue una de las canciones que más me entretenía ver cuando era más "joven", con su cajita de leche viajando y viajando, sufriendo y amando, buscando a su miembro de familia perdido. Que no me digan nada, pero al que no le gusta la canción esta totalmente mamando, jeje. Que fatal pensar que los de mi generación, por lo menos los más inteligentes y conscientes, ya estamos empezando a añorar el pasado, con sus videos musicales, con su música, con su MTV que todavía pasaba música y series buenas y con sus películas y animación de calidad... ¡Oh pasado que cool que era!

jueves, octubre 02, 2008

2x1: Porque hasta los posteos tenemos que ahorrar

Listo calisto, como diría Mefisto, el mayor menisco del bautismo propio del budismo; es hora de postear algo que valga la pena. ¡Jeje!



Porque la satisfacción de a poquitos siempre es mejor



Este es el primero de los dos temas que quería tocar en este posteo, a razón de que era lo que iba a escribir ayer si no hubiera sido que el cansancio no me dejó. Hay tantos tipos de satisfacción como hay tipos de desiluciones, y eso fue una constante ayer. ¿Pero a la larga, qué es realmente satisfacción y qué es realmente una desilución?

Ayer fui a ver el apartamento que quedaba originalmente a 300 metros de las instalaciones deportivas de la U; después, en la caminada y las llamadas, despueś de la comida de musmani y darnos cuenta que Sarita va a nadar también, nos dimos cuenta que eran casi 800 metros para llegar a la casa. Y así es como nos fue: la señora, Doña Cecilia, parecía buena gente, vendiendo su apartamento con la mejor de las sonrisas y tratando de ocultar con risas tímidas la suciedad del lugar; el apartamento, precioso, tenía dos cuartos bastantes grandes, una salita aún más gigante, un baño con puertas de hierro (muy importante que no fueran cortinas que se podren), un desayunador bonito y una cocina espaciosa; el barrio, cómodo, cerca de Sabanilla, Guadalupe y San Pedro, si lo vemos como un pasito pequeño por el camino que pasa por el planetario. Hasta ahí, perfecto.

Pero empezaron los cambios, tipo los 300 metros que se volvieron 800. El apartamento, primero, ya no costaba 140 mil colones sino 160, sumándole los 7 mil colones extras del internet. Y aún más, había que pagar la línea básica de telefóno que tenía el apartamento, aún cuando no se necesitará. Fue tremenda sorpresa, sí, también darme cuenta que la lavandería más cercana, para poder lavar la ropa, quedaba a 800 metros (justo por la musmani) y que tendría que caminar bastante con la ropa a cuestas. ¿Y ahora qué?

Pues escuché los consejos de Gaby, que como siempre, tenían razón. Es cierto que ese costo de de 40 mil colones más (con respecto a lo que pagaría si me quedo aquí), podría joderme tarde o temprano porque tendría que sacar 10 mil colones más por semana para pagar el alquiler. Y es cierto también que aunque ahorita puedo hacer 3000 relativamente fácil (llevo 1300 ahora, o sea, vamos en buen camino), cuando entre a la Judas Tadeo el próximo año podría perder mucho más tiempo que las 2 horas que me quita ya el Curso de Redacción de la U, lo que podría terminar estresándome bastante con el trabajo que de fijo tendría que hacer... E igual, el apartamento lo quiere otra persona que tal vez se pasé en estos días, y no el 13, que es cuando yo me puedo pasar, razón por la cual igual podría terminar sin nada. Ahora sólo podría esperar.

Esperar porque la verdad si estoy pensando en pasarme. Sí, es más caro, es más complicado, nada comparado con la comodidad de tener este apartamento. Pero a la larga, ¿no me estoy yendo precisamente para escapar de esa misma comodidad, como lo he hecho en todas mis pasadas? Así que si de repente el apartamento queda disponible, veré como hago y lo intento; si lo alquilan, pues igual sigo buscando por más apartamentos, tomando en cuenta que estamos a T-11 días para conseguir uno... ¡Sí se puede, sí se puede!

Ahora estamos a la espera. A la espera de buscar satisfacción. Porque a pesar de que la satisfacción a veces puede ser negada, injustamente como siempre, se puede creer en la posibilidad de una segunda oportunidad para intentarlo de nuevo y tratar de satisfacer o ser satisfecho. Porque todos merecemos una segunda oportunidad... por lo menos una vez, jeje.



Porque el Punto y coma (;) para mi es tan importante...



Sí, soy un vicioso del punto y coma y de eso va a hablar la segunda parte del posteo, faltando ahora media hora para empezar a trabajar; desde que lo leí repetidas veces (pero usado magistralmente) en el libro de La Última Tentación de Cristo, estoy enamorado de él; la facilidad de expresarse con un punto y coma es soberbia, si se comprendo en líneas básicas donde usarlo bien, jeje.

Esto podría ser un posteo largo, muy filológico, pero yo no soy reamente un filólogo y mucho menos uno español. Así que sólo quería lanzar un grito por los aires y decir...

¡Amo el Punto y Coma!
(Podrá ser un posteo largo, pero realmente quiero dormir un ratito; hasta las putas merecemos descanso)

Y para demostrar la importancia de todos los signos de puntuación, absolutamente todos, les presento, gracias a la suprema inteligencia y memoria de Gaby, la historia del poema y las tres hermosas muchachas.

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Tres hermanas casaderas, Soledad, Julia e Irene, conocieron a un joven y apuesto caballero, licenciado en letras y las tres se enamoraron de él. Pero el caballero no se atrevía a decir de cuál de las tres hermanas estaba enamorado. Como no se declaraba a ninguna, las tres hermanas le rogaron que dijera claramente a cuál de las tres amaba. El joven caballero escribió en un poema sus sentimientos, aunque "olvidó" consignar los signos de puntuación, y pidió a las tres hermanas que cada una de ellas añadiese los signos de puntuación que considerase oportunos. La décima era la siguiente:

Tres bellas, ¡quÉ bellas son!

(Citado por Roberto Vilches Acuña en "Curiosidades literarias y malabarismos de la lengua". Editorial Nascimiento. Santiago de Chile, 1955)

Tres bellas que bellas son
me han exigido las tres
que diga de ellas cual es
la que ama mi corazón
si obedecer es razón
digo que amo a Soledad
no a Julia cuya bondad
persona humana no tiene
no aspira mi amor a Irene
que no es poca su beldad

Soledad leyó la carta:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
digo que amo a Soledad;
no a Julia, cuya bondad
persona humana no tiene;
no aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad.
Julia en cambio:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
¿Digo que amo a Soledad?
No. A Julia, cuya bondad
persona humana no tiene.
No aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad.
Dijo Irene:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
¿Digo que amo a Soledad?
No. ¿A Julia, cuya bondad
persona humana no tiene?
No. Aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad.

Así pues persistía la duda, por lo que tuvieron que rogar de nuevo al joven que les desvelara quién era la dueña de su corazón. Cuando recibieron de nuevo el poema del caballero con los signos de puntuación las tres se sorprendieron:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
¿Digo que amo a Soledad?
No. ¿A Julia, cuya bondad
persona humana no tiene?
No. ¿Aspira mi amor a Irene?
¡Qué!... ¡No!... Es poca su beldad.

sábado, septiembre 27, 2008

Un Dinosaurio Feliz

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí."(Augusto Monterroso). ¿Quien despertó? ¿Qué hacía el dinosario? No tengo ni idea... Sólo sé que este dinosaurio ahora esta feliz y contento, todavía aquí, como siempre.

¿Qué tiene que ver el cuento más corto de la historia de la literatura en español? Absolutamente nada, específicamente hablando... Pero uno puede imaginar al dinosario y responder a todas las interrogantes que se le ocurran a uno, y de repente una de las opciones es que el Dino soy yo, y que estaba todavía ahí porque estaba feliz, jeje.

Hoy es un sábado que sorpresivamente ha empezado bien. Ayer sólo hicé 50 menos de los 700 que tenía que hacer, y fue porque se cayó la página del trabajo; ni el cansancio, ni la cucaracha que me mordió el dedo provocando un ataque de rabia impidieron que trabajará. Y hoy, a pesar del calor y el sueño, también terminé los 350 que tenía que hacer en la mañana. Esos más los 150 de ahora en la tarde y los 300 de la noche conformaran un total de 2300 totales que, para un sábado, serían los más que he llevado en mucho tiempo... Pero no es solo por eso que estoy feliz.

También hoy compré el diario de comida por primera vez en mucho tiempo. No me acuerdo siquiera cuando fue la última vez que me agarré un carrito en Pali y empecé a echar cosas, siempre con el celular/calculadora en mano; había pasado comprando comida con Lily y con Gaby, pero ya la próxima semana es borrón y cuenta nueva. ¡Y me hizo tan feliz! Yo sé, tal vez algunos no lo entiendan, pero el poder gastar 10 rojos en comida para una semana, de huevo, pasta, salsas, atún, frescos, galletas, azucar y otras cosas, es todo un éxtasis. Es saber que la plata es mía, que me la gane sea como sea, y que puedo darme el lujo de comprar comida; va siendo el mismo éxtasis de pagar un mes de alquiler en un apartamento nuevo... Y si no me entienden del todo, dejenme... Yo soy loco, jeje.

Pero no es solo por eso que estoy feliz tampoco... Tengo tres apartamentos posibles para pasarme a hora:

1) En Coronado, con internet, cable, etcs, pero muy cerca (tal vez demasiado) de la casa de la loca.
2)En Granadilla, con internet, cable, etcs, pero no tengo ni idea de donde queda realmente porque no le entendí nada al señor ese; igual, Granadilla trae malos recuerdos.
3)En Sabanilla, con internet, cable, dos cuartos, garaje y demás cosas. Queda, también, a 300 metros de las instalaciones deportivas de la U, lo que calza perfecto con el deseo tanto Gaby como mío de ir a nadar de vez en cuando. Además, es el más barato de los tres, aunque suene que es el mejor.
Obviamente podrán saber que es el tercero al que me quiero pasar. En este momento está viviendo ahí el novio de Noelia, la dentista aquella de Supra que me iba a dejar en carro, por lo que tengo tiempo para seguir buscando. Pero sea como sea, estoy feliz porque ya las cosas se perfilan mejor, porque ya me esta llegando al corriente sanguíneo el nerviosismo y ansiedad positivos de la expectativa de pasarme a un nuevo lugar y porque simplemente hoy me parece el día más genial de todos.

Genial también, dicho sea de paso, por el arroz, huevo, atún y frijoles que me estoy comiendo ahora, con un delicioso fresco de mango, jeje. ¿Y Gaby? En Ciudad Quesada preparando una fiesta... Ya me la llamé y le conté los chismes nuevos, desde mi tata ausente hasta Chewie y nuestro próximo éxito con la distribución de los productos Defrutas, con defresa, depera y demanzanadegua, jeje. ¡Vamos a ser millonarios!

Y hablando de Gaby, y para cerrar el posteo, vamos a la verdadera razón por la que estoy feliz hoy. A Gaby yo le tengo que agradecer mil cosas: Desde enseñarme lo que es amar a una persona de verdad, pasando por como lidear mejor con mi pasivo agresividad, hasta el ayudarme a darme cuenta lo que quiero ser realmente en la vida. Pero hoy agrego algo más a la lista.

Porque la conversación que tuvimos el otro día por el msn fue el comienzo de mi felicidad. He de admitir, sí, que en su momento fue estresante y que me bajó el ánimo un poco pensar en los cambios, en la pérdida de comodidad, y en el tener que adaptarme a algo de lo cual estaba bastate habituado ya. Pero hoy, hoy esa misma conversación me parece perfecta, ¡perfecta! Porque hablando con Gaby fue que calzaron las piezas, y los motores de felicidad empezaron a girar: felicidad de pasarme a vivir a un lugar nuevo, de comprar mi comida enteramente solito (como siempre me ha encantado hacer), de trabajar mucho, de etc, etc... Así que Gaby, ¡¡Muchas, muchas gracias!! ¡¡Te amo infinito!!

Y eso sería todo por ahora. Mi plato de comida todavía me espera, así como mil cositas que hacer de aquí a las 4, cuando empiezo a trabajar de nuevo. ¡Ciao!

P.S: Después, investigando un poco, me he dado cuenta el cuento más corto realmente es el llamado El Inmigrante de Juan Felipe Lomeli que dice: "-¿Olvida usted algo? - Ojalá." Mientras unos dicen que el de Monterroso es genial por el hecho de poder imaginarse absolutamente todo lo que acontece antes de que el dinosario esté allí todavía, otros dicen que el de Juan Felipe es "genial, porque en un título y en una frase, ha podido describir y definir el gran dolor del emigrante, que es el no poder olvidar jamás sus orígines, su país, y la lucha interna por lograrlo alguna vez. Ojalá."(Amanda) Es todo cuestión de gustos...