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viernes, agosto 22, 2008

Y Dios dijo: ¡Crónicas, levantate!

Sí, lo sé. La última vez que escribi algo fue un 6 de Agosto, en otras palabras, hace muchos días. Sé también que había dicho que escribiría al finalizar esa semana de vacaciones que pasé con Gaby y que les contaría sobre las cosas más importantes que había hecho. Pero pasó esa semana de vacaciones, pasó otra... y nada de Simón.

Pero todo fue porque Simón estaba cansado. Cansado de escribir en la computadora. Cansado de estar atado al internet, al teclado, al Firefox, al Emesene y al Pidgin. Así que cada vez que tenía tiempo libre, en lugar de postear, se me ocurrían mil cosas: Dormir, jugar, escribir pero en el cuaderno... Pero bueno, hoy que me estoy palmando del hambre por problemas económicos que creo se acaban de solucionar porque me acaban de pagar, les escribo, a ver si puedo recién llegar a resumir tanto tiempo y tanta cosa.

Primero, la semana de vacaciones, ¡genial! Una de las mejores semanas de mi vida. Entre películas, comida, abrazos, besos, sonrisas, Gaby y yo pasamos los últimos días antes de la entrada a clases, tratando de disfrutar ese tiempo que tuvimos sólo para nosotros. Vimos muchas películas entre las que podría mencionar como mejores Chronicles of Spiderwick y Maid of Honor, yo sumándole The Forbidden Kingdom, con Jackie Chan, que vi yo solito después. Terminamos de ver los 70 episodios de Card Captor Sakura, y la segunda película, y empezamos a ver Rozen Maiden, un anime de muñecas que al principio tengo que admitir, me daban mucho miedito. Y hace unos días, terminamos de ver NANA, la película Japonesa, que estuvo... Mmmmm... Buenísima.

Fuimos a ver X-Files, y salimos encantados: Yo porque era mi afición de niño, y Gaby porque realmente la película estaba buena. Esa semana fue una semana de celebración, tanto de mi tiempo libre, como de nuestros recuerdos: Nuevamente Omar Khayyan estaba ahí para nosotros, así como los Nachos de Gaby y nuestro nuevo vicio de Rostipollos. El viaje a la playa: Cancelado. Pero cancelándolo, mil planes más tuvimos en esos días, desde el Wii que vamos a comprar, hasta los cuentos que deberíamos imaginar.

Y hablando de cuentos. Ya terminé el cuento del hospital, como les había dicho, y recién lo estoy pasando a la compu. Llevó 5 páginas y ya me pone paranoico. Terminé tambień un pequeño cuento que estaría pasando lo antes posible, sobre una batalla inesperada entre dos ejércitos, y por último, ya empecé también el cuento de las Calaveras de Cristal, pa' que vean; puede ser que no quisiera usar la compu para escribir, pero eso no significa que no le he puesto a retomar el dominio de la imaginación mía, bestia indomable e ilusa.

Pero si he escrito mucho, se podrán imaginar la cantida de horas que he jugado. Con 42 horas terminé Final Fantasy 9, con casi todos los secretos, nivel 75 todos, y cagado de la risa. Me hubiera puesto a estresarme para matar a Ozma, el monstruo más fuerte del 9 como Omega era del 8, pero realmente tampoco me daba para tanto el enviciamiento. Lo terminé, pero mil juegos más bajé de internet, para pSX: Valkyrie Profile (que no me gustó tanto, tal vez por el modo de juego, aunque la trama es excelente), Harvest Moon (Buenísimo, pero me quita mucho tiempo), Harrier's Attack (aburrido), Ace Combat 3 (mejor no enviciarme con aviancitos, jeje), Gex 3 (me recuerda a mi hermana), Crash 3 (pa' jugar con Gaby), Jedi Power Battles (porque soy un Geek) y muchos otros. Pero fue al puro final donde volví a caer en el vicio, y con este no creo que me logré sobreponer en un tiempo.

Xenogears, también de Squaresoft, se convirtió en uno de mis favoritos desde sus videos en anime hasta sus batallas, incluyendo el hecho, pequeñísimo, de que uno puede usar super mega robots tipo Mazinger pero mejores, para pelear. Además, tiene una de las tramas más interesantes que he visto, que como diría alguien por ahí, se merecería un Oscar si hubiera tal oportunidad. ¿Horas de Juego? Pocas, de hecho... Como 10 apenas, pero todavía estoy empezando...

¿Y Gaby? En Ciudad Quesada. Ahora se va los Jueves, y viene los Lunes, lo que en cierto sentido es bueno porque así puedo trabajar los Domingos y ella no se tiene que sentir incómoda o aburrida cuando trabajar es una obligación. Claro, después de una charla con Harold, pueda ser que los Domingos, de ahora en adelante, sea un día de D&D con Harold como DM, como los viejos tiempos cuando me iba a Moravia a jugar donde Pablo, con aquella mota gratis, carnes asadas, ratos divertidos, historias y demás cosas; sé que nada puede superar a Pablo y su mota, pero igual es divertido pensar en volver a jugar D&D un poco, aunque Gaby lo deteste y lo vea como la cosa más estúpida del mundo.

Tal vez debería escribir más de lo feliz que soy con Gaby ahora, o sobre libros que no he leído pero quiero, o tal vez del cuento y los sueños que me hace tener... Pero como dije al principio, me estoy muriendo del hambre. Veo doble, me duele la cabeza, me siento mareado y creo que podría desmayarme en cualquier momento. Así que para evitar todo eso, mejor ir al Chino, comprarme un pollo y comer. ¿Por qué no algo más, como ir al Pali? Porque mañana pasa por acá la señora de los huevos y no hay nada mejor que comprar 30 huevos por sólo 1800 colones. Solo tengo que aguantar...

Así que besos para todos y miles de abrazos. Prometo escribir regularmente, aunque poco,de ahora en adelante.

P.S: Ya entramos a clases. Curso de Redacción los martes: Materia divertida, y promete, aunque sea simplemente que yo aprenda más sobre como hablar y escribir bien. Literatura Latina, los miércoles: Aburrida, con mucha carga de trabajo, con Nazira y más importante aún, con Chewie: No espero siquiera pasar el curso, porque no espero ponerle para nada. Los cursos de la U, desde principios de año, son cursos que yo llevo para no estresarme, para aprender cosas nuevas y para relajarme. Así que como este esta tan pesado, pero esta Chewie, voy a seguir yendo sin hacer gran cosa. ¿Y la Judas? Mañana tengo que ir a pagar por fin al matrícula... Me siento... Ansioso, nervioso, feliz y un poco inseguro... Tantas preguntas, ¿no? Y tantos sentimientos también...

miércoles, agosto 06, 2008

Felicidad: De todo un poco

"La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro." Viktor Frankl

Me pareció que la cita estaba perfecta, tomando en cuanta todo lo que vamos a hablar el día de hoy: En una palabra, de felicidad. Felicidad por mil y una cosas, pero por una en especial; felicidad en poquitos, felicidad a montones, felicidad que se paga, felicidad que es gratis y felicidad superficial... ¡Tantos tipos de felicidad!

Primero, está la felicidad de que como había contado anteriormente. Después de haberme atrasado (sí, jugando Final Fantasy, lo admito), me fue para San José el Martes y de ahí, agarré un taxi. Pedí direcciones, las escuché mal, me metí donde no era y como 15 minutos más tarde, había llegado: Mi futura universidad, la Judas Tadeo. Hice reconocimiento, obviamente. Un parquecito interesante al frente, un vecindario super bonito, lleno de embajadas y cosas por el estilo, buena seguridad; básicamente, el exterior estaba perfecto. Adentro, pequeña; obviamente no esperaría encontrar en ninguna otra universidad la majestuosidad de la U.Pero en esta universidad que fuera pequeña no era malo, como en otras privadas. De hecho, el ser pequeña le daba un cierto sentimiento acogedor, como en esas casitas pequeñas pero bonitas. Pero bueno... Tal vez yo este loco y sólo yo sienta eso.

La entrevista con la Rectora Helia Betancourt, perfecta. Creo que antes de yo mencionar quien era mi papá, ya habíamos llegado a un entendimiento ella y yo: Entendimiento de que el Periodismo tiene que ser atractivo, tiene que ser interesante, tiene que ser simple y llegar a las masas, tiene que ser original, tiene que tener un mensaje que valga la pena ser dicho, tiene que ser la palabra de los ciegos y la visión de los mudos. Cosas por el estilo, aunque ahorita no me acuerdo porque tengo la cabeza puesta en otra cosa que les hablo ahorita más abajo. En fin, ya cuando mencioné a mi tata, creo que ella sabía que yo podría ser bueno: Repetidas veces me dijo que sabía que me iba a encantar, por lo menos la licenciatura, porque ella también sentía que esas formas que yo mencionaba para escribir podrían ser interesantes, aunque todavía no las conociera. E igual, le encantó la parte de que estudiara Filología Clásica en la U, siendo ella también filóloga. En fin, una entrevista genial con la que salí un 20% de descuento que me va a dar chance de pagar el primer cuatrimestre, por lo menos. O esa prapillos... Estoy de sobrado, jeje.

Iba a salir con Clau, pero no tenía muchas ganas. Así que como Dios que soy, Clau me llamó para decirme que si lo podíamos pasar para otro día. ¿Y yo que hice? Una de las cosas de felicidad, aunque sea superficial... Jugar Final Fantasy 9, jeje. Ya voy por el Cuarto Disco, según mis cálculos y recuerdos a por lo menos una hora o menos de juego de pasarlo y terminarlo. Y se los digo nuevamente, es mi juego favorito de la serie de Final, tal vez al mismo nivel que el 7. Pero es tan cool... Tan infantil, tan de cuentos de hadas, tan romántico a veces, tan gracioso... Tan como yo, jeje. Pero obviamente, no tan importante como la verdadera razón de felicidad. De hecho, nada es tan importante como eso.

Creo que ni tengo que especificar que es. Todo el fin de semana teniéndolo pendiente y total a la primera llamada se me olvidó decir algo. Así que fue en la segunda llamada cuando por fin pude decir... ¡Feliz Mesario! Porque sí, Gaby y yo ya llevamos 13 meses juntos, 13 meses que nunca hubiera pensado compartir con nadie a menos de que fuera realmente la mujer con la que querría pasar el resto de mi vida... o sea... Gaby. Tal vez por eso puse la cita, porque mi felicidad sí es una mariposita, preciosa, colorida, poeta y maravillosa; la mejor mariposita princesa sirenita y demás atributos que puede existir.

13 meses... Algunos dirían que el 13 es número de la mala suerte, pero para mí siempre ha sido todo lo contrario; de hecho, es mi número favorito. Y aún mejor, el decimotercero mesario cayó justamente en mis primeras vacaciones en muchos miles de años, o sea, total felicidad. Felicidad porque curiosamente, tal vez porque tanto Gaby como yo somos Dioses, voy a poder disfrutar uno de los momentos más especiales en los últimos años con Gaby, porque no tengo que trabajar y me puedo dedicar enteramente para ella, para mí, para nosotros, para la... ¿comida? Felicidad porque en mucho tiempo, por fin, tengo el dinero suficiente para poder estar con Gaby y darle unas vacaciones de ella gastar dinero. Felicidad porque aunque siempre estamos juntos en temporada de clases y muchas de esas clases, por lo menos el semestre pasado, faltábamos para estar juntos, esta semana no tenemos absolutamente ninguna responsabilidad y podemos hacer realmente lo que nos de la gana. Y felicidad porque sí, Gaby ya viene para acá. Ver películas, ir al cine, comer pizza, ir a museos, dormir, hacer el amor, reír juntos, hablar, darnos besos, darnos abrazos, bromear, caminar, jugar... Sí, algunos post atrás diría que estaba agüevado porque no vería el mar... Pero la verdad, ¡Gaby es mi océano! Gaby es la profundidad de sumergirse en el lugar más perfecto del universo y sentirse seguro, sentirse feliz, sentirse maravillosamente sonriente; Gaby es la perfección de una puesta de sol en el horizonte; y Gaby es el aroma, la esencia, el sonido y la sensación que quiero sentir cuando me levantó, más aún que escuchar las olas a lo lejos (o de cerca) con ese inconfundible olor a mar. Sí, seguiré queriendo ir al mar, seguiré queriendo dormir allá. Pero llegué a la determinación de que sólo cuando pueda ir con Gaby voy a ir.

Pero bueno, me tengo que ir bañando para ir a recoger a Gaby. Recoger a Gaby y que estas vacaciones empiecen por fin. Diría que la felicidad que empiece, pero está ya empezó. Empezó justamente en el momento en que Gaby me mandó un mensaje y me dijo que ya venía para acá. Ahhh, y Gaby... Tal vez no sea mucho, pero...

¡Feliz Mesario mi amor! ¡Te amo un infinito más cada día! ¡Gracias por trece meses en que me soportaste por mis locuras, mis a veces estupideces, y que me amaste de vuelta! Ya amarte me hace infinitamente feliz, el preocuparme por vos, el saber que al fin de cuentas en lo único que puedo pensar realmente siempre sos vos y los planes que quiero hacer a tu lado, el reírme con vos (y a veces de vos, jeje, pero por vacilar nada más), el saber que aceleras todo mi cuerpo con solo un mensajito, el saber como extraño abrazarte cuando no estás y como me siento el hombre más feliz de la tierra (realmente lo soy, en todo caso) cuanto estamos abrazados, cuando vos estás durmiendo a la par mía, cuando estamos hablando de cualquier cosa y yo te puedo ver a los ojos y cuando... ¿Te veo jugar en la compu? Jeje... Sí, eso también, jeje. Todo eso me hace infinitamente feliz, y el hecho de que vos me ames de vuelta y sintás mucho de lo que yo siento por vos es un Plus... ¡El Plus más maravilloso que cualquier persona podría esperar! ¡Te amo, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho!

P.S: Yup, se lo podrán haber figurado. Crónicas de despide por lo que creo va a ser un largo período de tiempo. Se despide porque yo obviamente no voy a escribir nada, por un tiempo, por lo menos. Y habrán muchas aventuras e historias que contar cuando vuelva, de eso estoy seguro. Así que trataré de resumir todo cuando vuelva a escribir, saltándome las partes "no aptas para menores", obviamente. Aunque... ¿Y sí abro un Blog Sexual para ese tipo de historias con Gaby? Nah... ¡Estoy vacilando! Jeje!


¡Besos y abrazos!

domingo, julio 20, 2008

Por un ratito antes de viajar...


"Todos los libros tienen alma. El alma del que lo escribió y la almas de los que lo han leído, vivido y soñado con él."
Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento.


Acabó de terminar de trabajar. Algunas cuentas horas de trabajo, casi 23, con 2200 mensajes al final. Hicé 100 menos de los que tenía proyectados pero aquí estoy, escribiendo en Crónicas, luego de una ausencia enteramente justificada por la visita de Gaby y el trabajo del fin de semana. Pero algunos me dirán "pero Simón, le faltan una hora y cuarenta y cinco minutos para terminar sólo 100 mensajes, ¿no los va a hacer? Que vago".Y quizás tendrían razón... Pero yo tengo mis propias razones para haber terminado antes de tiempo, para escribir aquí ahora, para tener tiempo luego y aún más, para tener esa cita al principio del posteo.

Empecé con Sangre de Tinta ya. Creía que podría mantenerme al margen, pero no lo logré; el libro me atrapó totalmente, como esperaba yo que pasará, pues me había sucedido lo mismo con su hermano mayor, Corazón de Tinta. Leyéndolo olvidaba todo. Olvidaba que estaba solo, olvidaba que tenía que trabajar, olvidaba que estoy desde el Jueves sordo de un oído (razones todavía no hay realmente, jeje), olvidaba el estrés y el hambre y todo. Dejaba de estar en un apartamento pequeño, aburrido y desesperado por no tener aventuras, para encontrarme en medio de hombrecitos de cristal, de caballos, de martas, de fuego (mi amado fuego), de bosques, de casas llenas de libros... y de malvados y héroes. Dejé de jugar, y hasta renuncié a mi intento de pasar el cuento del Hospital, de mi serie de terror, que por fin había logrado terminar el Viernes. Sólo había una cosa que no había olvidado: Gaby.

Yo sé, digan lo que digan, ustedes pocos lectores. Pero Gaby ha sido, es y seguirá siendo forever and ever el hilo central de Crónicas porque es el hilo central de la mayoría de mis sueños, aventuras, sonrisas y suspiros; no lo puedo evitar. Es cierto que Sangre de Tinta tiene un alma propia, un alma que se mezcla con la mía cuando leo y que me transporta, así como Meggy y su padre y Orfeo y el mismo Darius podían hacer, dándole una hermosa y maravillosa vida a los libros (he de admitir que he leído ya en voz alta algunos pasajes para ver si yo podía también; lastimosamente fracasé). Y es cierto también que esos viajes, de mi alma cansada, dejan al cuerpo vacío y cuando ella, mi querida saltimbanqui, regresa a su cuerpo, le cuesta adaptarse a lo estrecho de su espacio y lo deja temblando e inútil por un tiempo. Pero aún más cierto es que, entre el alma del libro y la mía, está la de Gaby, que lo leyó antes, que impregna cada letra, cada espacio y cada punto, con un aroma que sólo ella puede tener. Un aroma de mil flores y alas de mariposa.

"-Salúdala de mi parte. Ella lo entenderá. ¡Y ahora márchate, camina! Te lo noto, sigues enamorado de ella. ¿Cömo describiste entonces sus ojos? ¿Pequeños trozos de cielo?"

Así le habla Dedo Polvoriento a Farid, uno de los personajes del libro. ¿Sabían que en algún momento yo habría dicho lo mismo de Gaby? ¿Exactamente lo mismo? Esa es otra razón de porque tengo que terminar de trabajar ya para ir a leer el libro: Porque si Gaby no está aquí, la voy a encontrar en las páginas, ella como Meggie y yo como Farid, como nos dimos cuenta desde que lo leímos. Yo, Farid, muchacho iluso con un amor desmedido de andar descalzo, saltimbanqui, amante del fuego, de andar dando vueltas por ahí, que se adapta a casi todo, que es tímido y orgulloso hasta la muerte y que ama a Meggie; Gaby, Meggie, niña y mujer a la vez, amante de los libros con el poder de leer y llevarlo a uno a donde sea, orgullosa, inteligente, poeta, princesa, mariposa. Esos somos nosotros. Leer a Farid viendo a Meggie es simplemente estar en una feria, en el medio de un patio de un castillo, jugando con mi amigo el fuego y viendo a Gaby, hermosa y sonriente, a lo lejos. Por esas mismas razones, tampoco puedo escribir mucho acá.

El libro me llama...

Está a mi izquierda y en mi oído sordo, ahora realmente sordo, el izquierdo, escuchó sonrisas y una algarabía desmedida. Hay una fiesta susurrándome y mil razones para dejar de escribir y tirarme en la cama e irme de viaje, con Gaby, con sus abrazos, con las hadas y con el fuego. Mil y una razones, como las mil y una noches de donde viene Farid.

Sólo algunas cosas antes de irme, pa' que no se me olvide. Hice lo más geek del mundo. Entre foros y demás cosas, me encontré con lo que buscaba y sin demora metí mis datos y después de un par de clicks, todo estaba listo. ¿Qué tanto se puede amar admitir el hecho de ser un Linuxero?

¿O un ubuntero?

The Ubuntu Counter Project - user number # 23245

Sí, soy el usuario número 23,245 de Ubuntu y el 475,833. ¡Jaja! Linux rules! De hecho, sonará feo para algunos y todo, pero hasta tengo la fotita de Tux y mi número de carné, por así decirlo, como avatar del Emesene. Jeje... Que tan Geek, diría Gaby.

¡Y con eso parto ya! ¡Tengo que ir a visitar a Gaby un ratito!

¡Besos!

P.S: Pues deberían imaginarse que iba a poner un Post Scriptum, y más aún que iba a poner. Obviamente, un video para Gaby dedicado. Pasado por un amigo y discutido luego con el mismo, terminé dándome cuenta que este video era perfecto para explicar ese sentimiento de que cuando Gaby está aća, todo está bien y de que con ella soy el hombre más feliz del mundo. Para todos los lectores de Crónicas, y en especial a Gaby, les presento Better Together de Jack Johnson. (No necesitan lyrics porque el video ya las tiene incorporadas; lo díficil es cantarlas, jeje)

jueves, julio 03, 2008

Con Gaby... ¡Aniversario!

Si me hubiera preguntado hace dos años, o hace tres, si yo pensaba que sería capaz de celebrar un aniversario con una mujer, me hubiera cagado de la risa y les hubiera dicho que yo de 5 meses no pasaba nunca. Y me hubiera guardado para mí, como un pensamiento constante e iluso en esa época, que yo duraría con un año con una mujer que fuera tan perfecta y maravillosa como yo afirmaba que sería mi mujer ideal. O sea, Gaby.

(Nota de Simón-chocho: Este posteo está siendo escrito el día Lunes 7 de Julio, a las 7:15 p.m, no el Jueves. Pero me pareció que sería tonto no postearlo como si hubiera sido el mismo Jueves)

Buenas, mi nombre es El Narrador Ultra Mega Misterioso de la vida de Simón. Yo soy más o menos el que escribe cuando él mueve sus dedos un poco torpes ahora escribiendo en Crónicas; voy siendo el autor no reconocido nunca de por lo menos todas las entradas de este lugar. Pero no me quejo, se supone que sin Simón yo no tendría siquiera una vida, jeje. Hoy estamos Jueves, y Simón todavía está durmiendo. Con Gaby, si es necesario hacer notar. Ahí están los dos regalos que él le dió y que ella se esperó pacientemente hasta las doce para abrir, aunque Simón tuviera que manipular el tiempo y el espacio y robarle al Miércoles unas dos horas aproximadamente. Es un libro, Sangre de Tinta, y un disco, Editus 360. Parece que se los había guardado bastante el bendito Simón-chocho, como le dice ahora Gaby en sueños, porque ella todavía está sonriendo; ventajas de ser un Narrador Ultra Mega Misterioso: Puedo ver a la gente dormir y nadie se da cuenta.

Igual, si fuera como "real", no se darían cuenta. Estaban cansados, entre unos pequeños ataques por acá y emociones por allá. Hubiera matado por agarrar el libro, uno que ambos habían estado esperando conseguir desde hace mucho tiempo empezando en el momento en que terminaron el primero de la serie Corazón de Tinta, pero no me dio mucho tiempo. Supongo que al no ser de carne y hueso, mi tiempo es diferente al tiempo de los seres humanos y lo que debieron haber sido horas, fueron segundos para mí: Ya Simón se había levantado.

Les podría poner, palabra por palabra, gesto por gesto, todas las "culiolada" que tanto Gaby como Simón hacen, pero sería infinito. Pero están felices, entre sus vueltas, entre sus gestos, entre sus besos; casi envidio la vida humana y todo. A Simón le late el corazón por mil desde que se levantó y no puede parar de sonreír. Y afuera, el tiempo pasa. Terminan por irse a la casa de Gaby, donde después de felicitaciones de Liliana, después de comer y después de andar regando felicidad por todas partes, se separan: Simón a su casa a dejar descansar a Gaby y alistarse para salir en la noche. Como parte intrínseca de Simón, creo que también he terminado por amar a Gaby, porque hubiera dado mil recuerdos por verla dormir y quedarme con ella, pero después de todo, soy el Narrador Ultra Mega Misterioso de Simón.

¿Y Simón? Pues Simón juega en su computadora mientras mira cada cinco minutos la ropa que tiene para ver que se puede poner. Termina escogiendo un pantalón que, a pesar de que Gaby no sabría eso nunca, estaba guardando para la ocasión más especial que tuviera, cosa que no había pasado, hasta ahora. No hay mucha agua, pero igual se mete al baño, se moja como puede, se pasa un poco de jabón, se seca y se queda en calzoncillos, maña que me encantaría reprocharle, más aún cuando camina por todo el apartamento así y con la puerta abierta.

Le pone un mensaje a Gaby y le da taquicardia y le empieza a crecer la ansiedad. A Simón, para los que no saben, le da ansiedad el hecho de la incertidumbre. No sabe cuando Gaby le dirá que vaya, no sabe si Gaby lo verá guapo, no sabe si Gaby disfrutará salir con él, no sabe si estará creando un hermoso recuerdo; todo se resume a que amar mucho a Gaby le mueve el piso al pobre, jeje.

Pero por fin sale corriendo, después de ponerse los zapatos cafés y una camisa blanca. Va caminando casi corriendo, fijándose a cada momento que anda con las únicas tres cosas que necesita en este momento: La billetera, los anteojos y las llaves de la casa. Llega a la casa y todavía Gaby no está lista. Lili le aplancha el pelo y él se pone a servir la comida, porque como siempre, se esta muriendo de hambre. ¡Ah! Se me olvidaba, ya sabíamos los tres a donde íbamos a ir: Al Jazz Café, a escuchar a Sasha Campbell.

Después de 30 minutos, creo (ya les dije que mi tiempo es diferente), salieron los dos corriendo. Lili le había dado una obsesión de tomar fotos a último momento y ya iban tarde. Y porque no consiguieron taxi, se tuvieron que ir caminando, Simón viendo el reloj a cada segundo. Obviamente, como pasa en todas las historias de amor, llegaron temprano, se sentaron en la mesa y respiraron tranquilos. Hace poco leí que una imagen vale más que mil palabras de una amiga Narradora Ultra Mega Misteriosa como yo, de otra persona amiga de Simón. Lo que pasó en el Jazz, Gaby y Simón con esa cara de felicidad, es demasiado para lo que podría ser mi talento. Comieron, se besaron, sonrieron, se contaron cosas, se abrazaron, se escribían historias en servilletas (de la cual la de Gaby fue la mejor), y finalmente, en el ocaso de la noche, Gaby le dedicó Stand By Me a Simón. Sé, porque lo sé, que cuando Simón le dio la mano a Gaby y salían por la puerta del Jazz, sentía en el puro fondo de su corazoncito rallado que había sido uno de los mejores días de su vida.

Claro, son unos bárbaros ellos. Pasan al MasxMenos sólo para comprar una botellita de vinito, de 3 rojos. Se van entre risas y con risas entran al apartamento. Y no, no pasó nada vulgar. Se sirvieron el vinito, se lo tomaron, quedaron felices mientras veían anime y se fueron a dormir entre abrazos.

Y ahora otra vez duermen. Sé que para ser un Narrador Ultra Mega Misterioso debería haber escrito más, pero me parece imposible. La felicidad, el amor, los besos... Todo eso que yo no tengo y ellos sí es imposible de describir. Todavía puedo escribir porque Simón se rehusa a dormir, aunque está cansado; quiere ver a Gaby más, porque ella se va mañana temprano. Yo sé que cuando suene la alarma a las 6 de la mañana él la va apagar y se va a dormir, con Gaby entre sus brazos, como sé que Gaby se levantaría una media hora luego, sorprendida por que Simón no la levantó. Pero me voy... Hoy Jueves/Sábado mi labor como escritor termina entre los párpados de Simón y los pequeños y dulces ronquidos de Gaby... Y pensar que él llevaba vidas esperando por este día.

P.S: Dos cosas les dejo. Una, la historia que Gaby le escribió a Simón. Dos, una de las fotos que Lili tanto se esforzó por tomar. Para que sepan un poco más de lo que yo traté de describir...


El Saltimbanqui y La Princesa

by Gaby

Había una vez un saltimbanqui sordo que bailaba con los colores del amanecer que se enamoró de una princesa ciega que cantaba historias tristes. Se amaban tanto que ella aprendió a ver colores y él a escuchar poesía.

Juntos creaban fantasías y recorrían mundos ajenos, dejando arcoiris con olor a canela en los lugares fríos.

Se amaron tanto, tanto, que se convirtieron en estrellas fugaces para encontrarse en otros mundos, otras vidas y otros cuerpos.

lunes, mayo 26, 2008

Porque me dijiste que la lluvia todo lo cambia

"...
You tell me we can start the rain
You tell me that we all can change
You tell me we can find something to wash the tears away
..."


Iron Maiden, Rainmaker. Esa es la canción, para los que no lo sepan. Sí, no es una de las mejores, por ser considerada tal vez un poquito comercial y "feliz", pero a mí me gusta; no tanto como todo el disco de Somewhere in Time, obviamente. Pero es una frase genial para empezar este posteo...

Hoy debería estar trabajando en lugar de estar escribiendo acá. Debería estar leyendo perversiones en lugar de leerme a mi mismo (cosa que puede ser a veces peor) y escuchar un poco de Helloween. Debería estar quejándome de los gringos en lugar de estar feliz hablando con Gaby por mensajitos. Pero bueno... Está lloviendo.

Sí, lloviendo. No llovió en todo el día, lo que lo convirtió hoy en un día bastante bonito, para muchas cosas. Por ejemplo, era mi examen de Mitología Griega. Curiosamente, de los temas que Chewie le dio a Gaby ayer (porque Gaby quería ayudarme, alegando que yo le ayudó también, falacia hartamente patética porque nunca le hago como genial), ninguno entró; raro porque no es común de Chewie confundir temas de examen. Podría hablar de lo extraña que estaba conmigo cuando hablamos antes del examen, o de como de 4 preguntas sólo pude hacer 2 y bien bateadas o del mensajito escrito que le dejé al profesor en el examen para que entendiera porque demonios había pasado eso... mi examen. Pero bueno... Llueve y las gotas se llevan a los mitos y a los dioses.

Hoy fue un día también de encontrarse a gente. Tanto si era la Gloriana del colegio al frente de un cajero, hablando de cualquier cosa para no ver ciertos rasgos que nos llamaban la atención a Gaby y a mí; o el antiguo Jesús que ahora pasó a ser sólo Andrés por haberse cortado la barba y que es casualmente (las casualidades no existen) amigo de Harold, el ultimate geek; u Oscar en una caminada con Lily, el mismo Oscar que creo lee este blog y debió haber leído esa desagradable mención de que me cae mal, sin yo realmente desearlo (Oscar, si está leyendo esto, usted es tuanis y todo. No es personal. Vealo como que yo soy el raro, no usted, jeje); y finalmente, encontrarme a Elsa por mensajitos porque me mandó uno diciéndome que todavía tenemos un café pendiente. Miles de encuentros, miles de conversaciones, y unos cuantos recuerdos... Pero a todos se los lleva la lluvia...

También fue un día de compras... Porque... ¡¡Por fin logré comprar la llave maya que quería!! ¡Sí! Por fin tengo esa belleza negrita que en honor a las locuras que se podrán ver en ella ha sido bautizada como El Aleph, el punto en que se pueden ver todos los demás puntos del universo espacio temporal. Me costó mucho comprarla, pero por fin la tengo, lo que ya es un alivio total porque me cumplí la promesa de tener mis tres regalos, los cuales creo los andaré siempre encima: Anteojos en la cara, célular en el bolsillo y la llave maya en mi bolsito maravillas. Pero hasta eso se lo lleva la lluvia.

Sólo hay una cosa que la lluvia, ni la niebla, ni el viento ni la destrucción masiva de la naturaleza se puede llevar. Sí, los que leen este blog lo suficiente (para este caso particular, dos posteos bastan), sabrán de que hablo. ¡Gaby! No es mi propósito escribir mucho, pues ya Gaby me dijo que da pereza oír hablar mucho de la novia de otra persona, como nos pasa ya con un amigo mutuo, sino simplemente contar lo que pasó hoy. Comidas, abrazos, ropa por ahí, sonrisas por allá; una nota que subió pero no lo suficiente, junto con una nota que más no podía bajar; sorpresas de desayuno, sorpresas de almuerzos, y sorpresas de postre de besos. Ya ahorita cumplimos 11 meses, hecho totalmente único y maravilloso para mí... ¡Yo nunca pasaba de 4 meses! Pero claro, no había conocido a una mujer tan maravillosa, diosa, y genial como es Gaby...

De hecho, escribía también porque por fin hace algunos días encontramos lo que es nuestra canción oficial, junto a otras muchas dedicaciones que están en este Crónicas y en mi cabeza, o junto a muchos otros libros que nos recuerdan a nosotros. Pero esta calza a la perfección, si consideramos como nos conocimos Gaby y yo, y como el amor nos llego, no en una planificación extensa, sino en una sorpresa infinita... En un accidente que con gusto repetiría una y otra vez. Así que para mis lectores, para Crónicas y para Gaby (tal vez sólo para Gaby, jeje), les dejo el video de "Accidentally in Love", de los grandiosos Counting Crows. (Para leer los lyrics, dar clic AQUÍ)


P.S: De los 2500 que tenía proyectados para ayer, terminé haciendo sólo 1600. Tampoco está mal, porque es exactamente lo que necesitaba para reponerme de mis depresiones. Ahora tengo platita en la tarjeta para el parta y para estar tranquilo. ¿Esta semana? Mínimo 2500... ¿Ciao!

sábado, mayo 17, 2008

Un escritor mago azul

"Un famoso escritor dijo una vez: Podemos considerar a un escritor tres cosas: un narrador de historias, un maestro o un mago... pero prevalece el mago, el brujo. Siempre he pensado que tenía razón" (Corazón de Tinta)


Ahora llevo 1150 correos, después de haber hecho los 700 de ayer. Hoy, otros 700 y mañana unos 500. Así haría los 2500 que, con la subida del dólar de 490 a 515, me ayudarían a reinicir un período de prosperidad. Pero bueno, no quiero hablar de trabajo.


Tampoco quiero hablar del hecho de que ya terminé Corazón de Tinta y que me gustó tanto que hasta solté unas cuantas lagrimitas pasando páginas; sólo unas lagrimitas, no una llorada y media como con Garp, jeje. Sólo quiero decir que me encantó y que no puedo esperar para leer el segundo... Tal vez ya Meggie tendría algo de ella para leer.


No, no quiero hablar de nada de eso. Quiero hablar de mis sueños, o debería decir, sueño en singular.


Creo que desde que nací he querido escribir. Sí, escribir. Esa foto es de cuando yo tenía 4 meses y y ya estaba "escribiendo"; creo que a mi tata le encanta particularmente esa foto. Pero bueno, crecí y cuando cumplí como 10 años, un poco más, escribí mi primer cuento. También pudo ser que lo escribiera a los 12 o a los 14, pero ustedes saben que no recuerdo ese tipo de cosas.


Era un cuento sobre aventuras, y salía mi mamá y mi hermana, creo... También salía la perra bigotuda de su pareja bisexual, en un papel bueno que luego fue eliminado; soy rencoroso como escritor.


Después siguieron la serie de cuentos fantásticos que me encantan escribir, porque así como leer llevaba a Mo, Meggie y a sus lectores a sus mundos librescos, escribir me generaba lo mismo. Todavía ahora escribir para mí es viajar, es perderme, es tomar pieles diferentes sin necesidad de reencarnación, como quería el buen Sabina y su alter-ego el pirata cojo, con pata de palo, con parche en el ojo y con cara de malo. Así están todavía conmigo Juan y la planta Fuluminate, el primer "cuento" larguito, seguido luego por La Misión, mucho mejor y interesante para mí, y por último, Los Tres Cisnes Plateados, cuento que empecé hace muuuuuucho tiempo y que ahora lleva aproximadamente 100 páginas de computadora letra normal, razón por la cual dejé de verlo como un cuento para considerarlo un buen libro... cuando lo termine, cosa que no ha pasado todavía.


Se diría que estoy mega feliz entonces. Algunos habrán escuchado que yo sí pienso en que ganaría un Premio Nobel de Literatura, aunque sea uno de los premios más elitistas y arreglados del mundo; simplemente me gustaría que me llamen Nobel, como al pseudo presidente pacífico ese que tenemos; obviamente, yo sí me ganaría el título. Pero... ¿Es realista mi sueño, al fin y al cabo?


Ustedes saben (o por lo menos, algunos saben) que yo soy 99% del tiempo legítimamente optimista: Creo que el país después de comer mierda maduraría (su pueblo, por supuesto), creo en que voy a ser cada vez mejor escribiendo, creo que puedo hacer cualquier cosa que de verdad me proponga y creo que voy a ganar el primer premio del concurso del IAFA de deje de fumar y gane, lo que significarían unos $2000 y un viaje a algún país de Centroamérica para dos personas. Pero ese 1% que resta tampoco es inexistente.


Conozco demasiada gente con sueños claros, realistas y que van a ser importantes. Gaby ha querido periodismo toda su existencia, va a empezar a estudiar este año y va a empezar, muy posiblemente, a trabajar en Radio U en cualquiera de estos días. Oscar, personaje que detestaba (ya explico porque), ha querido periodismo toda su vida también, está estudiando tanto en la latina Periodismo com Ciencias Políticas en la U(UCR para los que no saben que es la única con mayúscula). Y claro, se acompaña de un grupo de turrialbeños que saben que quieren y ya están haciendo algo para eso... ¿Pero y yo?


¿Por qué detestaba a Oscar? Porque después de todo yo albergué el deseo (iluso y tonto, por supuesto) de ser periodista. Iluso porque yo realmente no haría nada y tonto porque me atrevía a decírselo a la gente. Gaby N+1 veces me decía la misma fórmula: Para escribir en (o llegar a tener, como todavía quiero) un periódico no se necesita ser periodista, por ejemplo, mi tata. Pero me parece un sueño tan tonto por ser tan poco mío... Como si fuera de otra persona. En cambio, Gaby, Oscar y Co. quieren o están en sus pasos para ser periodistas y ya su sueño es una realidad. Muy a diferencia mía.


¿Mi sueño? ¿Ser escritor? Wow... Eso cualquier lo quiere. Obviamente no puedo vivir de ser escritor, así que de unos días para acá me pareció tan infantil pensar en ser "escritor". ¿Qué clase de sueño es ese? No genera nada para nadie, no soy todavía lo suficientemente bueno, y ya pienso en tener carrera de escritor. El país se va a la mierda, todos nos quedamos con hambre y pobres, y yo sigo escribiendo. Parece tan... iluso.


Pero claro, tenía un colchón. Estudiar Salud Ocupacional, terminarla y empezar a trabajar en eso, para ahí sí escribir. Mientras tanto, Gaby, Oscar y Co van a ser periodistas, van a hacer algo importante mientras yo hago inspecciones y ayudo, posiblemenete, a empresas transnacionales a no matar a sus trabajadores de sobre-explotación, cuando no les estoy ayudando a ellas. Y con mi tiempo libre (¿tiempo libre?) ahí sí escribo. Hasta el día que publiqué algo y sea famoso. Otra vez, muy iluso...


No sé como explicar lo que siento. Tal vez sólo lo pueda explicar hablando y con gestos, pero no es algo de lo que quiera hablar; soy consciente de deprimido tiendo a ser patético. Además, escribir es dialogar con alguien, en este caso, muy posiblemente con Gaby. No me imagino haciendo inspecciones y escribiendo, o por lo menos, no con la pasión y amor que Gaby se imagina siendo periodista, al igual que Oscar. Al fin de cuentas, lo de ellos es un sueño realista y de verdad y el mío una estupidez. No voy a ser periodista porque no tiene sentido (como creo me dijo Gaby alguna vez), escritor es una barrabasada y hacer inspecciones como profesional de Salud Ocupacional me parece tan lejos y tan fantásticamente "no yo"...


Yo sé que esto ahorita se me quita. Igual, no puedo seguir escribiendo porque tengo que empezar con los 350 de esta mañana. Posiblemente mañana, cuando venga Gaby, tendré una sonrisa y se me habrá olvidado esto. Pero hoy, tomando en cuenta que ella no está y tal vez (¿sólo tal vez?) la extrañe un poco, siento que no tengo sueños ni metas que lograr. Me siento estático, sólo escribiendo mensajes obscenos como "mujer", viviendo el semana a semana, yendo a clases que cada vez me interesan menos... y escuchando todo lo que Gaby va a estar haciendo, todo lo que Oscar va a estar haciendo, todo lo que todo mundo va a estar haciendo ahí afuera, mientras yo estoy encerrado aquí, diciendo: "In this moment I would prefer not meeting; why not talking through here for a while honey?".


Soy raro, lo tengo claro. Mis crisis existenciales en que le pierdo el sentido a mi vida a veces me golpean, tal vez en los momentos en que menos tendrían que hacerlo. Estudiaré Salud Ocupacional, mi contrato terminará el próximo año como en Agosto, razón por la cual yo tendría que pagar el resto de la carrera, me graduaré de esa mierda, y trabajaré de empresa a empresa. Claro, tendré que lidiar con que mis compañeros o ex-compañeros todos ya se graduaron y están trabajando, quizás porque ese sí es su sueño... Y yo, el losser de Simón, siempre anda atrás del palo. Y quizás escriba más, publique un libro como mi tata, y sea medianamente famoso. Pero siempre encerrado en un cuarto mientras el mundo cambia, se mejora, se pervierte ahí afuera. En todo caso, es escritor siempre ha sido el que narra la vida, no tanto el que la vive.


¿Si me creo un mago como escritor? Quizás, pero no hoy... Tal vez querría ser un mago, pero sólo para que me quemen. Tal vez así reaccionaría o encontraría el sentido hoy y no mañana. Tal vez así evitaría la cosa esta en el pecho que me mata, o las extrañas cosas transparentes y saladas que salen de los ojos...


Sólo una pregunta antes de irme. ¿Alguien me podría decir por qué putas no me morí en la meningitis? ¿Para amar a Gaby (cosa que creo más que cualquier razón), para ser algo en esta vida, para descubrir para que soy bueno, cosa que estoy dudando hoy? ¿Para creerme escritor o para serlo? ¿Para esperar otra muerte que me sienta más? ¿Para algún día tener un sueño, o para llegar a admitirlo?


Que pereza cuando ando así, pero tengo que escribir. Escribir es mi forma de lidear con mi propio olvido y mi propia pérdida de quien soy yo. Exactamente como hoy...


P.S: Lo del escritor mago se refiere a que para los gringos, estar azul o "blue", significa estar deprimido o triste. Además, es el color que representa, para mí, los sueños cumplidos de otros... no los míos.

domingo, enero 27, 2008

¡Dos palabras que cambian el mundo!

En un mundo en donde el ser humano está definido como un texto dentro del lenguaje universal y en donde somos creados con cada palabra, el poder de una frase raya con la superstición.

Hoy, tanto Percantilla como yo, cuando fuimos a visitar al lugar convenido para el regalo de Gaby - lugar cerrado, de paso - andábamos agëvados por la vida. Ella con problemas con su amor que recién ahora podría resolverse como una amistad; yo sin energías porque aún si Gaby me había llamado, me había también negado un elemento primordial de mis días.

Así, comimos en Hamburger Factory pa' ahorrar y comer mucho, vimos a unos payasos sin poder apreciar su espectáculo y después vinimos acá, como siempre, para payasear un rato y acompañarnos mutuamente en la búsqueda del juego de Risk II para compu, cosa que terminé encontrando cuando ella se fue, disfrutando como me pichaseó a la compu.

Pero fue hasta que fuimos a dejar la película cuando ambos tuvimos nuestra cuota de felicidad. Y en mi caso, para no hablar del de ella, dos palabras todo lo lograron...

Te amo...

Eso era todo lo que necesitaba escuchar, y aunque el demasiado o infinito que yo decía no era aceptado todavía por Gaby, ya escucharla decir te amo es un alivio soberbio. Además, mencionó que sí va a venir el Viernes, lo que me hace infinitamente feliz... ¡Demasiado, de hecho!

Pero bueno, estoy feliz y no quiero estar pegado a la computadora. Mañana de vuelta con el trabajo, por lo que quiero disfrutar la relativa independencia que puedo tener de Amaterasu... Además, el querido Lestat me espera...

¡¡TE AMO INFINITO GABY!!

viernes, diciembre 21, 2007

Hoy reboso de amor. Una HIistoria de Amor.

No sabría explicarlo. Creo que tenía algo pensado para escribir hoy, como lo mucho que me había divertido ayer con Claudia y Laura e Issac, o como terminé ganando más adeptos para mi proyecto de Costa Rica Mágica (nombre temporal mientras me reuno con los demás y le ponemos otro), pero ya no puedo. No puedo más que hablar de lo mucho que amo a Gaby y como Gaby es mi mundo, como amo a todo.

Sonará culiolo, sonará obsesivo, sonará idiota... Pero me vale picha. Hoy, con una hablada que llevará ya todo el buen día entre mensajes, llamadas y suspiros, he hablado con Gaby, no más ni mejor, sino de una forma sincera, amorosa y exquisitamente sonriente. Hoy me doy cuenta de esos detalles que me hicieron amarla como la amó y que hacen que sea ella la que posea la única llave que entra y sale de mí, la forma de bajarme las defensas y conocerme.

Gaby y yo nos conocimos a principios de este año, una tarde calurosa de un Martes, ambos esperando afuera del aula 113 (creo) para las clases de Taller Liteario. Ambos con un libro, ambos sentados en el suelo, ambos matando el tiempo por haber llegado temprano, ella aún más que yo, huyendo de una sombra.

Supongo que en todo ese había algo más. Más tarde nos enteramos de que Gaby no iba a mi grupo de Taller Literario y que era sólo porque yo le había dicho que yo iba a taller que había asistido al mismo grupo. En El Mundo según Garp, la madre del protagonista, Helen, habla de la fraternidad de las personas con libros que seguía su vida; Gaby y yo somos parte de ella y nos identificamos sin darnos cuenta, como miembros de una logía inmensa que dominaba la magia y la fantasía.

Entre ayer y hoy le explicaba a Gaby las cosas que más me encantaron de ella, esos pequeños detalles que me dijeron desde un principio que tarde o temprano caería; si le preguntan a la misma Chewie, ella les dirá como, cuando le dije que yo era Bi, le dije también que estaba posiblemente enamorado de una mujer de mi taller, aunque después lo desmentí cuando ella la identificó. Y entre recuerdos y una que otra sonrisa, esos pequeños detalles salieron a la luz.

Lista de Pequeños y engrandecidos detalles:
1)El Guiño: Sentados en una esquina de la clase de generales, ya la noche cernida en las ventanas, Gaby me da la espalda, con una hoja ya afuera, al haber comprendido como se tenía que hablar con mi sordera y mi afición al silencio. Estábamos riendo y sonriendo, sin ser todavía más que dos compañeros que no se conocen. Sólo duró un segundo y en un segundo todo cambió; le siguieron otros, pero fue ese primero el que movió, como diría Rushdie, el suelo debajo de mis pies. Se volteó y me guiño el ojo y en ese guiño, lo vi todo: Mi pasado, mi verdad, mi amor, mi dolor y muy en el fondo, oculto en una capa que habría que despejar después, mi felicidad. Era el principio de una caída que me llevó al cielo.


2)La mano: Si ustedes le preguntan a Gaby donde se concentra su energía, siempre les dirá que es en sus manos; uno mismo lo puede sentir porque están generalmente hirviendo, rebosando de poder. (Para los curiosos, yo todavía no he definido donde se concentra mi energía. Tal vez sonará raro, pero creo que es en los pies y que es por eso que nunca siento frío a pesar de andar descalzo o el porque cicatrizo rápido o aún más, porque nunca me ha pasado nada grave). Pero en Gaby, cuando nos conocimos, su mano era un algo sagrado, algo que no se debía tocar pero que me atraía. Otro lugar y tiempo: Conferencia sobre Billo Zeledón para Taller Literario, Gaby y yo sentamos en una grada del auditorio de Letras, ella escuchando y yo mirándola. No sé que fue lo que me pasó, pero cuando me di cuenta, hacía un ojo que todo lo ve, encerrado en su mítica pirámide (por alguna razón, me encanta ese símbolo) en la palma de su mano.
















Algo pasó sencillamente cuando lo terminé de dibujar. La miré por un tiempo y con dedos temblorosos, escribí un mensaje en mi celular.


Mensaje que escribí en el celular para que lo leyera Gaby: "Sos peligrosa"


Lo era porque estaba capturando mi corazón por medio de su mano, dando rienda suelta a mis sentimientos con esa energía de sus diez dedos que me atraían, inexorablemente, a terminar amándola.


3)Pasos: Esto es fácil de explicar. Todos los días, cuando terminaba el taller, yo acompañaba a Gaby a la parada del bus de Heredia, esperaba que se fuera y después corría (generalmente me agarraba tarde)para agarrar mi bus para Coronado. Pero en esas caminadas, donde estamos alejados hablando de juegos, historias o pasados, ese caminar, esos pasos, todo ese accionar de su cuerpo para moverse me absorbía. No era verle ninguna parte en específico de su cuerpo, pues era como trascenderlo. Era ver a una mujer increíble, de paso pausado, un pelo rebelde que siempre amaré y un bulto que cargaba con sus pertenencias. ¿Raro? Tal vez. Pero esa es la verdad.


Esos se podría decir que son los 3 Grandes Pequeños Detalles que hicieron que todo este amor empezará. Si de momentos especiales se tratará, hay montones ya, que por casualidad, empezamos a mencionar Gaby y yo hoy y que podrían ser a la larga la razón de que ande con este corazón que se quiere salir.

Esta la vez que fuimos al Lugar de los Espejos, donde un reflejo de nuestros cuerpos nos daba el eco de la charla, la inocencia, la pasión, la historia por contar y el pasado; la vez que fuimos al Museo de los Niños y volviéndonos pequeños, salimos más grandes, después de un libro, todas las actividades y montones de fotos que pondría aquí, sino fuera porque ya están en otros muchos lugares; nuestra primera visita al Jazz Café, que hasta donde recuerdo (Gaby, esto si se me pierde) era para escuchar a mi Ex-Tío Bernardo, tocando con Fidel Gamboa; el recuerdo de una lágrima en el Kiosco (el mismo que me vió luchar por un amor que creía perdido y el mismo que me vió luchar para no aceptarlo, mucho antes) donde Gaby fue simplemente Gaby, sin defensas, sin seguros ni candados.

Estuvo la primera vez en la casa del Calvo en donde no fue la inocencia, sino la emoción la que ocupó un escenario que de un espectáculo que terminó rápido; la primera vez que nos dijimos Te Quiero, excusándonos en nuestra amistad cada vez más fuerte; la conversación que tuve un día por el MSN donde me rendía ya al amor y la declaración del día siguiente; la primera vez que Gaby me "dijo" Te Amo (la primera vez, costumbre que tomo por algún tiempo, me dijo solo Yo también) y por fin, la noche de un 3 de Julio en que hablando "bromeando" sobre un noviazgo hipotético, terminé diciéndole que quería ser mi novia.

Tantos recuerdos que faltarían por incluir, tantos otros que son sólo para ella y para mí, ni siquiera para el pobre Crónicas, mi fiel Blog y sus menos leales lectores. Sigo rebosando de amor, pero tengo que parar de hablar para trabajar un rato y hablar con esta Chewie que quiero (perdón, amo, a mí propia manera de amarla). Gaby ahora está en la playa y nuestra sesión ha terminado por su cansancio. Pero ya hoy supo que yo soy todo de ella, y que podrá sonar riesgoso, pero que puede hacer lo que quiera. Y lo declaro públicamente: Gaby es la única que me conoce, la única que me sabe lo suficiente para hacer lo que quiera, y la única que posee tanto mente, piel y corazón de este chancletudo/dinosaurio... Hoy más que nunca la extraño. Hoy más que nunca he entendido cuanto la amo.

martes, noviembre 20, 2007

Un paso más para cumplir mi promesa (Secreto Simón II)

Estoy cansado. Me duelen los ojos y el estomaguito. Hace tres días que no escribo y todo por las mil y un vueltas que he tenido que hacer. Apenas hice 200 correítos para dejar las cuentas cerradas y poder dormir. Mañana hay marcha para decirle al presidente de los ticos que hay resistencia todavía y que si quiere firmar su puto TLC, va a sufrir las consecuencias después.

Este sería el momento perfecto para explicar lo de la encuesta, ¿verdad? Pero realmente estoy cansado. Mucho estrés. Muchas preocupaciones. Mucha rabia contenida contra esa ex-amistad que sigue siendo "ex" por lo maldita. Y desde que he escrito, mucho ha pasado. La confirmación, la verdad y una gotita de jugo de naranja perlan este fin de semana. La gota de la ducha que cae, el paño que seca, la risa que esconde y el Sailor Moon (nuevo vicio de Gaby y mío junto al Facebook) en la computadora. Una pastilla que juega de huevo de oro y una extranjera que aparece como la gallina de los huevos dorados.

Así me voy a dormir. Relativamente con una sonrisa. Porque la razón del estrés ya no es tanto, ni la gravedad del queso que no tiene refri que lo protega se vuelve estúpida. Como lo he expresado en el posteo anterior, esto no es para que lo entienda más que yo. Esto es un recordatorio para el futuro de una realidad en particular.

¡Buenas noches!

P.S: Puedo tener cansancio, pero Chewie se merece unas cuantas lìneas. Valiente preciosa, sos grande. Yo sè que otros tendràn (tendremos) otras cosas que parecerán más graves, pero lo de hoy tuyo fue colosal. Sacaste valentía y dijiste la verdad y aún más, obtuviste un beso como recompensa. Yo sé que cuesta, pero tenés que esperar. Ánimo. ¡Una mariposa y un dinosaurio están de tu lado!

sábado, noviembre 17, 2007

Un día de vagancia que cansa... Mirad la rima. Un secreto para Simón.

Sí, hoy he pasado de vago. Como ya lo de la tesina terminó y me niego a colaborar en el trabajo escrito de investigación del repertorio por la sencilla razón de que del grupo de mujeres no me han dicho nada. hoy no tenía que hacer nada. Solo 550 correítos dividos en tres pedacitos, que a la larga no era tan cansado... ¿Qué pasó entonces?

Tal vez fue el ir a a pagar el celular que debo desde el miércoles y el saber que el puto sistema se había caído y no podía pagar (Picha, CDMB); tal vez fue el no haber comido más que dos tubos de galletas Sabemas de esas que saben ricas, junto con una Chiqui y un jugo de naranja pequeño; tal vez fue, aún más, el haber tenido que estresarme en la mañana por el internet que no tenía, y que tuve que bajar (como siempre) a arreglar.

Pero para hacer las cosas más simples, tal vez fue todo eso y aún la discusión que tuve con una ex-amiga que necesito ahora. Esto no lo va a entender nadie, más que yo y otra persona, pero lo tengo que salvar aquí para recordar; la tarea del blog es, sea como sea, que lo lean como que yo lo lea después. Todo pasa por una razón, lo he repetido una y otras vez. ¿Hasta esto es por una razón? Las cosas no se pueden esperar solucionar hasta la próxima semana, pero una estela todavía cubre la visión de unos cuantos. Y pensar que después de todo, uno nunca sabe cuando necesita cierto conocimiento de algo... Puede ser que la incertidumbre me mate un poco, pero no tanto como esperaría. ¿Por qué? ¿Por qué estoy tan tranquilo a pesar de todo? No sé...

Finalmente, debo irme a dormir. Mañana viene Gaby y me tengo que levantar temprano (6 a.m) para tratar de adelantar todo lo posible. Otros 550 correítos me esperan y prefiero dormir un poco. Me niego a volver a entrar a Facebook este fin de semana, o por lo menos, no volver a ponerme a jugar Risk online. O sea, ¡como envicia!

Pero bueno... Buenas noches a todos.

P.S: Chewie, gracias. Vos sabés que te quiero en puta y que todo lo que hago, digo y hasta lo que molesto es por una razón. Hoy a sido un día grande para vos, porque estás entrando en algo que antes era solo una ilusión a lo largo de un camino. Sí, hoy estás comiendo mierda, ¿pero que más grande que comer mierda por el amor? Mañana todo se sabrá, mañana habrán lágrimas, sean de felicidad o alegría. Y cuando eso pase, agarra el teléfono y me llamás. Porque al final... ¿Para qué putas están los dinosaurios como yo? ¡Jeje!

viernes, noviembre 02, 2007

Todo termina, bien, por dicha

Entre el mensaje de ayer y este han pasado tantas cosas que ni vale la pena mencionarlas. Paso una estupidez mía, la furia de una mariposa, la preocupación de este servidor, una conversación entre dioses y al final, una risa acompañada de besos y abrazos. ¿Detalles? ¿Para qué?

El sufrimiento es esencial en la vida, porque nos enseña a apreciar de lo pequeño, de lo frágil y de lo efímero. Por primera vez comprendo que la relación que tengo ahora realmente la quiero mantener y que luchar por ella es lo justo; tengo que merecer un amor tan hermoso de alguien tan grande de una u otra forma. Hoy la lucha fue dura, y el rastro de un dolor de cabeza por la comida no consumida por mucho tiempo (mi última víctima fueron dos tacos chinos y agua) todavía se me mete entre los oídos. Pero todo ya termino.

Entre poetas termino la noche, en donde cosas nacían de espirítus ávidos de locura. Ni el Dante de la biblioteca de mi amada letras lo negaría; Chewie dice que él conversa, pero a mí nunca me ha hablado. (¡Dante feo!) Un nuevo amigo se mete en la puerta del cariño y termina conociéndolo todo, opinando y aconsejando. Sí querido Pablo, en honor a vos reproduzco esta idea mía que tanto te gusto: "El sufrimiento es el espectáculo de la vida que nos deja entrever la grandeza de ser mortal. Es lo que hace que una alegría pequeña sea paraíso y que el amor dado y recibido estasie los sentidos". Pero obviamente, habrán quienes lo dirán mejor, ¿verdad Pablo?

El cansancio realmente me sacude y ya el Jazz de 95.5 me introduce en un ritmo que embriaga y enloquece -(música jazz de ambiente)- . Hoy es un día feliz porque hoy crecí montones. Porque aprendí que un beso realmente no es mucho, cuando no se siente nada en el estómago, ni orugas ni mariposas; estamos en procesos todavía de desmitificar el beso como tal, tarea no del todo lograda, jeje. Porque aprendí que tengo que acostumbrarme a cumplir aquella promesa que me hice de amar a una diosa y entenderla, con todo su paquete incluido. Y me di cuenta, aún más importante, que por mi amor a ella soy capaz de todo. Puedo luchar, aprender, mejorarme y hablar de Arcas de chocolate y cartón en donde 13 duendes (uno se perdió en una jarra de Caccio's), un dragón de mil voces, el unicornio de Silvio, un caballo y ejércitos de ardillas y perros invaden mi mundo. Solo para Gaby, esto es para vos:

"Sos hermosa porque así lo piensa mi corazón enamorado. Lo sos porque cortas aire, pensamiento y palabra con cada sonrisa y aleteo de tu las alas en tu cabellera salvaje. Lo sos porque naciste como sol inmenso que contiene un ideal en donde el deseo y la ternura se confunden" (Te amo así como sos. Mereces todo este amor que se torna tonto a veces bajo la presión de la curiosidad y lo desconocido. Y aún más, merecés a este hombre/dinosaurio/mono/mota de polvo/universo que se entrega a vos ahora, ya... cuando querás. Un besote)

P.S: Modificación del día siguiente a reclamo (justo y verdadero) de Chewie. Situémonos en un lugar y una situación. Yo paso estresado por un desenlace que dudo con lo de Gaby; corren las lágrimas por adentro y el estrés por afuera. Pienso que en un posible desenlace sería lo suficientemente estúpido para hacer cualquier cosa. ¿Pero quién sale a mi rescate? ¡Chewie! Enferma, adolorida, casi muerta, casi diosa, casi todo... Ella fue, junto a un Pablo que no podía localizar, la que me daba alientos diciendo cosas como "espera lo mejor" y "todo va a estar bien". Aunque Chewie tiene una concepción diferente de lo que debió de haber pasado, no dudo en darme su mano, su cabecita adolorida y su corazón gigantesco para que yo pudiera tener paciencia y sonreír ahora... ¡GRACIAS CHEWIE! ¡TE QUIERO EN PUTA! (Foto de archivo: Chewie versión super heroína usada por la falta de fotos reales. Pirata sexy)

jueves, noviembre 01, 2007

...

Todo empieza con una verdad. Y con una verdad todo termina. Verdades por todos los lados. Verdades alegres, verdades que duelen. Un chupetón. Un beso. Un aprete. Dolor en el pecho. Punzón en el alma. Plumas que se queman con el viento. Un beso apasionado. Un te amo que se lo lleva un carro acelerado. Pasos que caminan. Lluvia. Lágrima.

Cadena de verdades que no termina. Infidelidad. Inocencia. Aberración. Naturaleza. Súplica. - te amo, sos hermosa, si me atraes- Más verdades. Hoy todo son verdades. Verdadades enamoradas y verdades que sufren.

Me odio. Odio mi personalidad. Odio mi molestia. Odio ser complicado... Odio ser yo.

Verdad de una cogida. La verdad de la segunda. La verdad de un dolor. La verdad del gemido y el orgasmo. La verdad del agua caliente y el paño que se moja. La verdad de una diosa cansada por el vino de un Baco que odio. La verdad del sueño.

Algo duele. No sé que es. No importa. Nada importa. Las clases no importan, no hoy. No en este segundo. Este segundo es eterno. Este segundo lo recordaré.

Odio los cumpleaños y sus regalos. Odio la cerveza. Odio la normalidad. Odio el beso regalado. Odio el aprete robado. Odio la normalidad. Odio... odio...

Debería dormir. Sí. Dormir. ¿Para qué? Hoy este segundo nunca termina. Hoy es el futuro que se repite. Hoy es mi promesa de privación. Hoy es mi deseo de escribir mensajes. Hoy es hoy.

¿Qué odio? ¿Qué amo? ¿Que vale la pena? ¿Qué no vale nada?

Odio mi personalidad. Amo la suya. Ella vale la pena. Yo no valgo nada. Hoy no, por lo menos hoy. Hoy que mi rostro es ninguno y mi todo es negro. Mañana será diferente. Tal vez. Tal vez no. Hoy no lo sé. Hoy en este segundo eterno.

sábado, octubre 27, 2007

Bañado, cansado y con frío

Por fin logré terminar mis putos trabajos, todos y cada uno de ellos; por fin me pude bañar y con mi pelo parcialmente mojado me puedo sentar desnudo en mi cama y escribir un poco... Solo un poco que la cama y la almohada me llaman...

Chewie, tranquila. El amor es caprichoso y de la nada surge como una llama tipo el incendio en gringolandia, matando muchas veces al estereotipo y la ilusión. Dios, ando en trámites de cúpido. Chewie por un lado y Daniela por el otro. ¿Alguien me quiere pagar por hablar mierda y crear el amor? (Me corrijo: el amor, como energía, no se crea ni se destruye, solo se transforma)

Tengo una manchita roja en mi pecho. No duele, ni se se siente. Pasé no sé cuanto tiempo debajo de agua hirviendo, limpiando el tedio, el ofusque, los pelitos recién rasurados y los vestigios de hambre que encontré. Pero aún así, sigo teniendo frío... ¿Será porque a estas alturas del partido extraño alguien así ahora(veáse foto de mujer hermosísima, mariposita tropical y sirenita galáctica a la abajo)? ¿Será que me gustaría decirle "te amo" aún cuando sé que está dormida y que me escucha como un trueno, como una rana o un peldaño más de su extraño hogar mental? ¿Será que cuando el cerebro se apaga (como el mío) lo que hace caminar la maquinaria del cuerpo es el corazón y que son los sentimientos, como el mío gigantesco de amor, los que dan energía? ¿Será, será, será?

También puede ser el frío causa de la conversación con la mamá/amiga, Olguita, fiel creyente a que mi problema con el calvo será solucionado tarde o temprano, por concepto de eficiencia universal. Puede ser también porque mi hermosa vida sigue siendo incierta y porque quieralo o no, odio el calor de la comodidad excesiva... O puede ser porque simplemente SIEMPRE hace frío en este nuevo hogar y sin abrazo amoroso, no hay calor alguno adentro... ¿Más fácil esa opción verdad?

¡Buenas noches! Mañana a levantarse temprano (6 a.m) para trabajar antes de que Gaby venga. Clau tal vez venga en la tarde y este lugar cada vez más mío, se vuelva escenario de más risas ajenas que conocidas. Besos a ningún que me lee!

Maldita sea... ¡He vuelto!

Sí, he vuelto. Después de no sé cuantos meses sin escribir nada, Simón vuelve a intentar mantenerse vivo en este mundo cibernético que nos exigue constancia.

¿Qué ha pasado? De todo. Ahora, con internet en mi casita luego de pasarme tres veces de lugar puedo aventurarme a perder mi tiempo haciéndole saber a alguien/nadie sobre mi vida. Una pequeña nota al respecto: Después de vivir con una familia, un amigo y una pensión he llegado a la determinación de que para ser feliz necesito estar solo, sino muy bien acompañado (o sea, con sexo, conversaciones, y relación de pareja incluida).

¡Ah! Esa es otra. Ahora amo como nunca a una mariposita divina, una sirenita galáctica creadora del caos, la ternura y los opuestos (Coincidentia Oppositorum para vos Gaby, jeje). ¿Donde? ¿Cómo? ¿Por qué? Mucha pereza responder eso ahora...

La U ahí vamos, odiando/amando un latín que me encanta pero que me desanima a la vez por la maldita de mi profesora; tal vez el hecho de que no pueda hablar mierda en latín TODAVÍA, influya en que tal vez pero solo tal vez me vaya mediocremente con un 8 como promedio.

En creaciones literarias, unos cuantos cuentos más a mi haber, y planes para la publicación de un libro junto con Gaby, mi editora/novia/mejor amiga/cómplice/amante y demases... Uds entienden, es complejo el asunto..

Bueno, ¡los dejo! Me he rehusado a hacer 100 correítos de mi trabajo por vagancia y tengo dispuesto levantarme a las 3 de la mañana para terminarlos... Maldita presentación de Historia Antigua que me quedo demasiado bien, y demasiado cansada...

Ciao!!

P.S: La palmamos mi mariposita, pero lo logramos; el primer intercambio de trabajos de los dos (¡Aplausos!). Claro, el día siguiente fue el masoquismo entero, del sol y las clases. Para los no entendidos, foto mía y de Gaby con cara de sueño por la palmada... Hora de ida de dormir promedial: 3 y media a.m... Zzzzz... Chewie, ¡grande con la foto! ¿Querés ser mi fotógrafa cuando sea periodista?

miércoles, febrero 07, 2007

Otra quincena de distancia

Como que de alguna forma u otra, ya esto de escribir cada quince o cada mes se me hace costumbre... Es extraño, porque aunque me encanta escribir, poemas, cuentos, tributos, confesiones y demases, mi voluntad flaquea cuando es sobre escribir en este Blog; debe ser algo en la sangre.

Pero el hecho de que no quiera escribir no significa que renuncie ya a la tarea que me propuse hace algunos meses, de contar sobre mi vida, sobre mis rollos, sobre mis comidas de mierda y amores; aparentemente tengo una facilidad para experimentar todos estos hechos en cada segundo, y en cada gota de sudor de mi cuerpo.

Ahora... ¿Como empezar?... Rollos románticos... Me enamoro de una mujer exquisita con novio, por supuesto, de la cual pude ver en algunos puntos del camino de la conquista, señales de que el amor crecía también en su corazón; lamentablemente, aunque la vida me lo grito varias veces, hube de rendirme al final por el dolor que en mi corazón nacía poco a poco; lo nefasto es que con ella creí olvidar este viejo amor que me carcome, y lo hacía, cuando estaba feliz por alguna palabra que mi mente febril encontraba un doble sentido. Ahora, cuando estaba deprimido por todas estas semanas sin verla, o por su rechazo con silencios, no olvidaba el antiguo amor... No, no, se me juntaban ambos, haciéndome llorar, golpear, y morir como ese Cristo insensato. Por eso, hace poco, termine abandonando la lucha, esperando, esperando... Esperando esa pareja ideal que ya viene.

Por el otro lado, aunque sigo desempleado, ya varios trabajos se vislumbran en el horizonte; una oficina de diseño en donde rajaré de mi ignorancia, o la editorial que hace tanto sueño... Y la obra de teatro que con tanto esmero escribí; creo que nadie sabe por aquí lo de la obra, así que hablemos más de eso.

!Mi Primera obra de teatro!!! Sobre ambientalismo y para niños, o sea, no el ámbito surrealista que me hubiera gustado explotar, pero aún y todo, hermosa y panteísta de forma sutil y desconocida... MUAJAJAJA!! Pronto mis niños serán libres y fuertes como dioses; el sueño de todo despierto.

Y eso sería por ahora; enamorado de esta mujer sublime que me terminará haciendo huir como ya pasó una vez anterior, para huir de su perfume, de sus palabras, de sus amores y felicidades que tanto se alejan de mí; disfrutando con esta familia que adoro, botando paredes y puertas, pintando y haciendo fluir la energía; atrayendo mis sueños ideales, pues siguiendo el Gran Secreto, Ya estoy muy agradecido por mi pareja ideal, por mi trabajo ideal, por mi cuento ideal, por mi escucha ideal, por mi vida ideal... Jejejeje...

Así, que por el momento, y talvez hasta dentro de un mes o menos... XIAOP!!!!

viernes, enero 12, 2007

Y luego de una quincena de silencio...

Gracioso pensar que llevó exactamente 12 días desde que no escribo nada en este diario que obviamente, deja de ser diario para ser algo como quincena; es ahora la quincena de un Dios. En todo caso, sigo todavía sin encontrar un trabajo que me libre de esa pequeña preocupación económica de pagar un apartamento y demases artículos de estudio una vez empieza en mi querida universidad, por lo cual pasó metido aquí, en la casa de mi mamá/amiga, comiendo a mis anchas como un sacerdote medieval, gratis y lleno hasta los poros de vagancia; de hecho, paso mandando resúmenes de mi vida a trabajos que veo en el periódico, ayudando en lo que pueda, moviéndome para evitar que se atrofien los músculos, pero para un joven que está acostumbrado a estar activo y trabajando, aún estas pequeñas actividades no constituyen más que una diversión, una diversión que deseo ya terminé.

En todo caso, aquel fin de año fue maravilloso, lleno de un poco de todo; comidas sabrosas como aquellas de navidad, ingredientes, el chef principal en la carne de nuestro querido Tío; doce uvas, luces en el ambiente, abrazos de amor entre amigos que son familia; un brindis de mi parte en lo que lo dije todo, hasta la admisión de mi desmedido amor a su dueña, brindis en honor al Amor, que es lo más grande; bailes, música, diversión, risas y mucho mucho más. La noche termino con una luna llena que nadie observaba, pero que nosotros, esta maravillosa familia de poetas, nos detuvimos y con una reverencia, le dimos gracias por su hermosura; era ya 1 de Enero de un nuevo año.

Luego, lo que ha seguido en esta quincena a sido mucho y nada realmente. Por un lado esta búsqueda de trabajo y nuevas fuentes económicas que se vuelve poco a poco en desesperada, por el otro un poema tras otro originados en infinidad de rollos que el amor provoca en mi alma de artista. Casi todo este tiempo he estado aquí, cerca de la mujer que amo, enamorándome o tratando de, de otras mujeres, otras sonrisas, otras palabras afectuosas; aquellas a las que les doy mi intéres son los ideales e imposibles: Casadas, con novio, locas, malditas... Etc... Todo una montaña rusa de emociones.

Pero lo he disfrutado, echado el cuento, sonriendo, dando elogios y pensando en poemas; mientras más poemas escribo, menos me puedo enfocar en mis cuentos, que están ahora en una pausa indefinida. Estado con mi familia, con mi tío al que debo de admitir que sigo viéndole con celos en algunas ocasiones, encontrando por fin mi hermanita mejor amiga en la figura de Percantilla... Si lo vemos así, sin trabajo y todo, ha sido un Enero altamente productivo, jejeje.

domingo, diciembre 31, 2006

Reflexiones de un año que termina

Escribo añejo y sin camisa viendo como dos de mis mejores amigos, mi hermano y su novia por así decirlo, duermen en mi cama arrullados por el viento que entra por las celosías. Hace poco reían y ahora solo pueden cerrar sus ojos, conservando una mirada invisible en el otro, moviendo algunos dedos del pie con cuidado, como si temieran despertar a los demás. Y ya que estamos ubicados en mi locación de escritor personal, prosigamos con el relato.

Ayer me di el lujo de levantarme tarde, como tantos días ya en estas vacaciones indefinidas que se siguen prolongando para mi pesar; me doy cuenta que el dinero con el que cuento es precisamente el que no debería gastar. Me permito llorar en silencio por esto, sin que nadie lo sepa u observe, precisamente para ahorrar problemas y lamentos a mi favor; de todas formas, no duran mucho estos accesos de desesperación. Pero hablaba de ayer… Me quedé leyendo en la cama desarreglada con el sol filtrándose por mis cortinas blancas, luego de haber desayunado lo poco que quedaba de galletas y queso, sin más refresco que un agua con sabor raro. Tenía que ir al centro de la maldita ciudad de hombres josefinos, a riesgo de mis pulmones, dinero, felicidad y sanidad y todo para unos trámites burocráticos, como generalmente son todos, para solicitar un dinero mío; de paso, planeaba visitar a mi padre cercano que llevaba ratos sin ver, para desearle un próspero año nuevo y todas esas cursilerías que se dedican en estas épocas. Pero ya cuando me metí en la ducha, ¡Terrible Sorpresa!... ¡Acaban de cortar el agua! Y por eso, añejo, molesto, con ropa limpia pero piel sucia y más aún, con un pelo que decía que tanta agua le faltaba, terminé cogiendo un bus para San José, luego de hablar con mi padre y solicitar su ducha; leía para que no se notarán mis lagañas, y así, todo el viaje; la ciudad sucia de cuerpo y alma me recibía.

Hubo abrazos breves y algunas noticias de última hora con respecto a mi hermana, pues parece que había nuevos motivos para mi angustiado padre para estar triste. Respondí como pude sus preguntas y charle hasta el límite de la cortesía, escapando de su depresión con la excusa de mi baño, que era realmente algo primordial considerando mi creciente mal olor. Caí como preso rodeado de libertad bajo el influjo del agua calientísima y hubo breves instantes en que consideré quedarme simplemente ahí y así; lamentablemente, mi sentido de prioridades se ha agudizado y con prisa salí del baño para seguir las respectivas vueltas. Evidentemente, pasó todavía mucho ese día.

Empezamos buscando unas sandalias que yo deseaba para reponer las rotas que adornan el último peldaño de mis gradas, terminando luego en una comida en el restaurante vegetariano por excelencia en Chepe; en el ínterin, hubo conversaciones sobre mi madre, hubo búsquedas, observaciones, amores, reflexiones y otras cosas que carecen de importancia para aquel que sea ajeno al asunto. Lo que si vale la pena hacer notar es que cuando lo deje para ir a la divina Caja, diosa rencorosa y exigente, pude asegurar que un rostro triste suplantaba rápidamente cada gesto alegre y que si una sonrisa salía de tal cueva depresiva, era solo un reflejo de esa misma sombra que pesaba sobre su alma; entiendo porque esta así, y como pude, traté de aliviar ese peso, pero en estos momentos y lamentablemente, solo él con su forma de percibir las cosas y actuar puede ayudarse a sí mismo.

Llegando a la institución esquinera y negra a donde iban dirigidas mis pesquisas, me enojé ante la ínfima cantidad de dinero que recibiría después de todo; no era ni siquiera la mitad de lo que esperaba obtener. Pero lo preferí ignorar por el momento y cogí un bus para encaminarme otra vez a mi relativamente limpia y hermosa ciudad, pues quería hacer algo nuevo hoy. El viaje no duro mucho y cuando menos me di cuenta, estaba de pie en la parada habitual, hablando solo en voz alta, como usualmente me pasa, ante la extrañeza de hombres y mujeres, con excepción de los niños y los locos. Si seguía sin haber agua, nada hacía yendo a mi casa, por lo que decidí concretar por fin una idea que tenía desde hace bastante tiempo e irme al parque por el que siempre paso, a leer, a escribir, a sentirme uno con el césped, talvez buscando esa paz encontrada y amada en Rancho Margot. Pasé algún tiempo ahí, observando a los niños jugar y al sol detrás de un árbol, y tan extasiado estaba por su belleza, que terminé componiendo un poema, una magnífica oda a mi parque. Pero en medio de la composición del segundo que me prometía escribir, una de mis mejores amigas, Percantilla, me notificó sobre la fiesta en la noche en honor a su madre/amiga, ofreciendo su compañía ya que se encontraba cerca; recogí mis cuadernos y esperé pacientemente su visita, seguro a la vez de que se perdería. Pero al poco tiempo, y luego de hablar con el propietario de los apartamentos, urgiéndole sobre el asunto del agua, terminé caminando al otro parque de Moravia, el central, para encontrarme con la misma pareja que duerme ahora delante de mí; tenían un regalo para la cumpleañera y un plan… Un plan sublime.

La víctima cumpleañera, Vale, nada sabía sobre la celebración y según informes de espías apostados en su familia (su madre y hermana), estaba bastante deprimida. Luego de que los miembros del escuadrón de aviso, o sea, nosotros tres, estábamos listos y reunidos, entramos furtivamente a su casa y a la primera visión del objetivo viviente, cantamos una canción de “Feliz Cumpleaños” que se terminó viendo arruinada por los gritos de emoción de la antes deprimida… Nos presentamos, y pude notar que las pocas fotos que había visto le hacían y no le hacían honores… Al principio la noté simplemente bonita, aún cuando poco a poco esa concepción terminaría cambiando; con anteojos, medio achinada, pelo simplemente magnífico, más alta que Percantilla, y con una sonrisa de oreja a oreja. El caso es que luego de que su querida madre, con la cual curiosamente me terminé llevando bien casi al instante, nos dejará en el lugar de la fiesta, siguieron tantas cosas que solo mencionarlas es bastante; picheles de cerveza, como tres o cuatro cigarros fumados de mi parte, aún cuando se supone que no fumo, dos cantadas de Karaoke (Born to be Wild y Hotel California) con un nuevo amigo que se sumo a la pelota, haciendo a los Tres Mosqueteros, risas, bailes, fotos, sacadas de lengua, chistes, más abrazos, más fotos, una mujer que se apreta con dos amigos uno después de otro en una esquina, sus amigas indignadas, hombres curiosos que no saben que pasa; en fin, toda una orgía de sensaciones. Y más aún, porque creo que mi corazón ha encontrado a alguien de quien volver a enamorarse.

Si tuviera que encontrar el punto exacto en donde la feliz cumpleañera dejó de ser una cara bonita para ser un alma que hacía latir mi corazón, no sabría precisarlo; si de algo sirve, sé con certeza de que fue un cambio bastante rápido. El caso es que desde ese punto, siempre andaba buscando con la mirada sus ojos, o por lo menos su vivaz sonrisa, tanto bailando como conversando con sus amigos; yo, medio sordo como soy, y atento en esos momentos a otros cantos y vacilones, no podía hacerme presente para ella. Por esta razón fue talvez que en el segundo karaoke, y habiendo programado con los demás cantores decir un feliz cumpleaños a la mujer maravillosa que sentada reía, terminé mencionando lo preciosa que era, llevado más por una maravillosa intuición, que por una charlatanería desmedida. Y finalizando la noche, la miraba de reojo mientras hablaba con un amigo, para no hacer notar mi mirada posiblemente impertinente de forma tan obvia; si necesitan más pruebas, solo con decir de que de alguna forma me entristecía al oírla mencionar de una pasada en que solo vendría una vez al mes y de cómo sigue enamorada de algún tipo, talvez de la misma forma que yo con la mujer casi siempre citada en estas letras, protagonista de mi último dolor e injuria de mi parte; talvez estemos en el mismo entrabe y necesitamos de uno y del otro para salir adelante; talvez al final, no pasé nada. Aunque tengo sus múltiples números de teléfonos, tengo todavía que solucionar ciertos asuntos pendientes por los cuales una salida en este momento podría solo acentuar mi depresión económica… Aunque pensándolo bien, podría utilizar la amistad de su madre y ganarme una invitada a tomar café, todo y mientras yo llevé el pan, como la misma me hizo prometer… Esperemos que terminé este año y ahí veremos… Dejemos que finalice para volver a empezar…

P.S: Ya estos dos cabrones se levantaron, jejeje.

31 de Diciembre 10.23.am
¡Oh Dios Mío! Es este el último día del último fin de semana de la última semana de este año… Una ocasión, por supuesto, para celebrar. Pero antes de comentar algunas cosillas de este año, digamos que paso ayer, justo cuando esos cabrones se levantaron; un día de alegría termino siendo ayer.

Después de que nos bañáramos y de que Percantilla se fuera regañada a su casa, mi mejor amigo y yo salimos con prisa de mi hogar, pues el carro de mi mejor amiga/mamá ya esperaba afuera para llevarnos al cine a todos juntos; los únicos de la familia que no participarían serían los menores. Vacilamos, cantamos, recogimos a mi amiga/hermana mayor con la que las risas se intensificaron, luchamos contra el tráfico y un parqueo complicado y mi madre pude susurrarme que tendría que hablar conmigo más tarde en privado en referencia a mi Tío David; pude haberme permitido preocuparme sino fuera porque le pregunte expresamente si debía hacerlo, a lo que recibí un rotundo no. Y al final de todo, llegamos a la película, un poco tarde, y nos sentamos con palomitas y nachos y refrescos que aparecieron por arte de magia, talvez haciéndole honor a la película. Por un tiempo que no sé medir, El Ilusionista acaparo nuestra atención.

¡Película soberbia! ¡Música majestuosa! ¡Trama enloquecedora y nueva y original! Obviamente, no planeo contar más que la historia es de un mago, un ilusionista que si bien algunos de sus trucos pueden ser obras de artilugios mecánicos y demases, hay otros que trascienden la simple maquinación de un ilusionista cualquiera, alterando la esencia misma de esta “ilusión” en donde vivimos, no muy diferente al Neo que al llegar a la casa veríamos en Matrix. Salí de la sala callado y así hube de permanecer por sus buenos minutos, sorprendido, estupefacto, muy pensando en todo para poder articular palabra… Pero eso habría de cambiar. Empezamos a dar vueltas por ahí buscando el regalo perfecto para el Tío David o Babis como pude ver luego, pasando primero por un auto mercado. En él, mi buena amiga Percantilla, luego de bailar juntos por todo el lugar, constante que definió por mucho tiempo nuestras andadas antes de que llegará su novio, me termino aconsejando que a pesar de que se iría esa mujer que tanto me impresionó ayer, nada perdería mandando un simple mensaje, con un hola sin decir quien era, incitando ese lado curioso y magnífico de las mujeres. Y bien lo hice, una alegría a la mil sorprendió mi cuerpo y alma, haciéndome bailar, hablar, cantar y sonreír de una forma que hasta para mí, es poco habitual. Puede ser por el hecho de entender que estaba poniendo mi amor en alguien que me pudiera corresponder, o porque por primera vez podía ver a esa mujer que todavía amo, pues no piensen todavía lo contrario, pero con una sonrisa, un abrazo y una caricia tierna; talvez seguiré sin saber, pero realmente no me importa. El caso es que me conozco y siendo fiel a mi creencia, la alegría me drenó y canso como pocos ejercicios logran, relegando el desborde de amor a mis labios y ojos solamente, dejando mi cuerpo descansar. Así llegamos por fin a mi hogar, al hogar de todos, en el que pude por fin saber que era tanta cuestión que debía ser hablada en privado; pudo ser un golpe, pudo ser motivo de lágrimas, sin ser ninguno de los dos.

Antes que todo, pude por fin leer el correo que originalmente mi Tío había mandado a la familia, correo que casi logra arrancar la misma lágrima que cayó cuando el autor escribía. De una vez digo, el contenido de las cartas que leí no será explicado, por un lado para mantener la magia, por el otro porque es imposible definirlas, y por último, porque curiosamente, nadie más que nosotros debería saber que se dijo. Leí otras misivas más de cariño entre hermanos, de palabras raras, de recomendaciones, de locuras, hasta que por fin el tiempo para explicarme que pasaba llegó. Simplemente, una carta y una observación dirigida con pasión habían producido sospecha con respecto a una posible relación entre mi tío y la mujer que aún amo; una relación que iba más allá de lo normal. Y como tal, se escribieron nuevas cartas pidiendo explicaciones, cartas que no dudo fueron severas en algunos momentos. El caso es que por fin se dejaron de lado las cartas y hubo una llamada… De mi Tío… El comprendía la edad que tenía la mujer que todavía amo y todo, pero aún así, si el tuviera la edad de ella, no haría nada por una buena razón; porque yo la amaba un pichazo y el sabía que si tenía algo con ella, me haría sufrir, por él y por ella. ¡Una muestra de lealtad más Señores! Pregunté si ella sufriría por ese amor que tenía con él, pero se me aseguró que no, por lo que pude seguir mi vida tranquilo; haya pasado lo que haya pasado, eso no quita que me siga preocupando como un anónimo enamorado. Pero hubo un momento en que se hubo de decir basta, pues me esperaban nuevas cartas; la carta de contestación a la que yo con tanto amor hube de escribir antes.

Era de amor como fue la mía; era de sinceridad infinita desbordando en sus palabras como la mía; era de simple reconocimiento de almas como la mía cito en algún momento. Lloró cuando la leyó, al igual que por poco yo lloré al leer la suya… Lo que se dijo es para mí y para él, pero si puedo asegurar que la carta solo acentuó de forma a la mil el amor que le tengo a ese querido hombre, al punto de que ya llegamos, yo y la familia, al punto de enamorarnos de Él… Entregando nuestros corazones y el suyo en una fiesta en honor a la energía del universo, o sea, el AMOR. Ahora solo puedo esperar verlo más tarde, en la celebración de Fin de Año y aún antes… Solo puedo esperar para abrazarlo.

Y ahora, ya que terminamos de contar sobre los acontecimientos de ayer, hagamos reflexiones sobre este fin de año. Un año que empezó de la misma forma que este hará, con mi familia en el parque viendo los fuegos artificiales, aún cuando en ese momento mi mejor amigo y hermano se encontraba ausente por una molestia contra mí; al final siempre se arrepintió por haberlo hecho. Fue después cuando me pasé de ese hogar que siempre querré, no por sus ladrillos y cementos, sino por sus habitantes, y todo por un rechazo de una carta de amor que había escrito a esa mujer que sigo amando; una carta que inspiro uno de mis cuentos y muchos de mis poemas. Ahí empezó una etapa de mi vida que solo agradezco haber terminado; una vida de drogas, alcohol, salidas constantes, trabajo que odiaba, de juegos hasta altas horas de la noche, de amigos hipócritas, de amigos peligrosos. Y pudo haberse prolongado, si no hubiera sido por la bendita meningitis; mi experiencia trascendental por excelencia.

Dos días técnicamente muerto, unos diez conectado a una máquina, un mes internado en el hospital; simples números que no logran hacer comprender el sufrimiento, la desesperación, los problemas, el dolor, las culpas, las lágrimas, como tampoco los agradecimientos, las sonrisas, los chistes, las esperanzas y demases. Salí de ahí medio sordo y débil como la gran puta que nos parió a todos (al universo, siendo la puta el cambio), pero salía feliz… Sí, feliz y contento porque amaba y era amado de vuelta.

Como todos saben, o creo que saben, fue en el hospital que la mujer que amo se me declaró, logrando que mucho tiempo después, en un parque de San José donde el sol refulgía, nosotros cobijados en la sombra de un magnífico árbol, nos hiciéramos novios. Fueron cinco meses de alegrías, de descubrimientos, de culpas muchas veces y responsabilidades, de castigos, de charlas, de ojos cabizbajos, de ignoradas, de perdones, de conocimiento y miles de cosas más; cinco meses que habrían de terminar abruptamente cuando se me vio no un novio, sino un hermano o por lo menos, amigo. Ese sufrimiento, si han de saber, todavía repercute en mi corazón.

Pero seguí adelante, sin conseguir pareja pero luchando poco a poco… Luchando para cumplir mis sueños, como la entrada tan deseada a mi universidad preferida o participar en mi primer concurso de cuentos, del cual todavía esperó resultados. Hubo reuniones de diversos grupos, uno en pro a la naturaleza y el otro pro literatura, citas con amigas que no fueron más que eso, problemas en mi trabajo, enamoramientos con una casada y una mujer con novio. Tuve también un re-encuento con mi padre lejano, por medio de cartas, por las cuales seguimos en contacto y un re-encuentro con mi progenitora, pues considero que el nombre de madre ya está utilizado y no para ella, con la que luego de una o dos reuniones satisfactorias, se termino volviendo rara con oscuros presentimientos de mi parte cuando la oía hablar, hecho que termino provocando para que yo me echará para atrás; no quería que me volvieran a herir.

Fue un año en que abandoné a los amigos hipócritas y las salidas sin más sentido que tomar y emborracharse; un año en que, talvez por mi muerte y resurrección o por otros factores, estoy seguro que maduré un pichazo, provocando que no viera en tales acciones más que estupideces juveniles sin sentido. Un año en que escribí con una maestría excelsa, con la que recientemente empecé con poemas nuevamente, basados en talvez… No, de fijo… Mujer que todavía amo… jeje.

Un año en que ya llegando a su culminación, conocí a uno de los miembros mas amados de mi familia, luego de protagonizar con él un episodio un tanto doloroso con la mujer que amo… Un año en que aprendí o recordé montones, sobre el amor, sobre la vida, sobre los sueños, sobre los deseos, sobre el querer, sobre el noviazgo, sobre la familia, sobre la lealtad, sobre la hermandad, sobre la confianza, sobre la muerte, sobre la hipocresía, sobre ser abandonado, sobre ser recogido de la carretera abandonada con amor cuando uno es mierda… Un año en fin de tantas cosas que escribirlas todas sería una tarea épica… Un año que nunca olvidaré y de eso estoy seguro… Un año sumamente maravilloso.