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domingo, enero 11, 2009

Razones para que este 2009 sea genial

  1. Si todo sigue mejorando, este año cumpliría dos años con Gaby y entre las razones para que yo fuera feliz, esa es una de las más importantes. No ha sido todo de color de rosa, porque a Gaby y a mí nos gustan otros muchos colores, pero nunca he sido más feliz, nunca, absolutamente nunca. Y me encantaría ver un día este posteo, leer esta primera razón y sonreír, con Gaby a mi lado todavía.
  2. Este año, sea como sea, terminaría casi con todo el técnico de Salud Ocupacional y me faltarían sólo como dos materias por hacer y sacaría el título ese. Y aunque no sea la profesión que quiero para mi futuro, voy a poder tener una estabilidad que ahorita, como todos sabemos, no tengo.
  3. Tengo 365 días (ahora menos, jeje) para leer más libros, y para buscar nuevas historias como La Ladrona o Mundo de Tinta, que me apasionen y me hagan llorar, reír o simplemente, anhelar.
  4. Este año sale, ojalá, el tercer libro de la serie de Meggie y Farid (obviamente hay más personajes, pero al momento son esos los dos que más me importan, por razones también obvias), el esperado Muerte de Tinta. Esto significa también que tengo un regalo más entre la lista para darle a Gaby.
  5. Tengo mil y un ideas de cuentos que quiero escribir y después de un largo período de no querer tocar mi "mundo de tinta" particular, ahora parece que me han vuelto las ganas. Que haya terminado el cuento de las calaveras de cristal, con el título de La Profecia de Cristal, es ya un muy buen comienzo.
  6. Tenemos muchas películas que ver, después de lograr haber visto Wall-E (era todo lo que esperabámos y más). Están REC, Planet Terror, otras muchas más de terror para asustarnos. Este va a ser un año de sustos, pero de los buenos, jeje.
  7. Todavía tenemos una aún más larga lista de animes por ver y aunque últimamente habíamos dejado de ver para dar prioridad a ver películas extrañas (o no tan buenas, cuando las escoge Clau), vamos a terminar por lo menos 2 animes, espero, jeje. Que tan geek...
  8. Hay paseos pendientes y aventuras disponibles. Esta la salida al sanatorio, con los recién casados y Claudia. Está el Parque de Diversiones. Y aparecen a cada rato, nuevos lugares que recorrer y nuevas experiencias que probar. El mundo no se detiene nunca, y menos cuando uno lo quiere aprovechar.
  9. Tengo trabajo y sea como sea, ya eso es decir algo. Sí, no gano mucho dinero y sí, he pasado problemas y mis cuantas depresiones y tristezas, razón por la cual tal vez Crónicas estuvó abandonado mucho tiempo. Pero como diría el dicho, si la vida te da limones, hay que hacer limonada. En mi caso... ¡Me voy a poner un puesto de limonada! Jeje
  10. Estoy feliz y estoy positivo. Aunque me costó recordarlo, todo pasa por una razón y el vaso, como siempre había dicho, no esta ni medio lleno ni medio vacío porque el agua y el aire son lo mismo y esta completamente lleno. Cualquiera tiene sus recaídas y al mía duró bastante. Pero este año va a estar más tiempo afuera el Simón feliz.
  11. Este año, aparte de Salud Ocupacional y todavía sin saber como ni cuando, voy a meterme en la Judas Tadeo y estudiar Periodismo. Este tiempo en que debí haber estado estudiando ya pero no pudé me ayudó a entender. El futuro que quiero, aún sin tomar en cuenta mis planes de Programación, es escribir y no sólo escribir. Quiero que mis palabras ayuden a entender, a informar y a concientizar. Quiero que lo que sale de mis manos no sean sólo fantasías y ficciones, sino una forma de ver el mundo y de hacerlo mejor. Quiero poder decir la verdad y que a la gente le guste mi forma de decirla, pero que al mismo tiempo la entienda.
  12. En Febrero, y aunque sea un pelotudo, viene mi papá para Costa Rica, supuestamente. Sí, se le olvidan cosas que son importantes para mí y yo, con esta personalidad que tengo, lo mandó al carajo. Todo eso es cierto. Pero no menos cierto es todo lo que lo quiero, todo lo que lo extraño y todo lo que me gustaría verlo otra vez, después de tantoooo tiempo. Además, esta viejito.... Alguien como yo debería poder cuidarlo. ¡Jeje!
  13. Tengo techo, tengo que comer, tengo con que amar y tengo con que sobrevivir. ¿Ya eso es decir mucho, verdad?
  14. Habrán muchas más salidas con Clau, Gaby y yo. Y habrán cosas para que reírse, y cosas para aprender. Pero por favor, y por el momento, no más bodas. ¡Jaja!
  15. Un terremoto a principios de año augura muchas cosas. La muerte y la destrucción, por más que nos duelan, son siempre el principio de una nueva vida y de una nueva construcción. Y además, aunque suena terrible, sólo comiendo mierda se puede madurar. ¿Será este terremoto del 8 lo que realmente necesitabamos para empezar a crecer?
  16. Esto sonará Geek, pero realmente no importa. Este año haré que mi Personaje en Regnum Online (RO) sea nivel 50. ¿Qué es RO, cuando lo empecé a jugar y porque estoy tan enviciado? Es un juego en línea buenísimo, lo empecé a jugar el 25 de diciembre a las 3 de la mañana y seguí jugando hasta las 11, porque no podía parar. Y estoy enviciado porque además de los gráficos, de las guerras, de las aventuras y todo, he conseguido gente que piensa como yo, y que es lo mejor para esos días en que simplemente quiero poder hablar con alguien y me haga reír.
  17. Y finalmente. Este 2009 será genial porque yo voy a mejorar. Voy a ser cada día un mejor novio, una mejor persona, un mejor estudiante, un mejor futuro periodista, un mejor escritor, un mejor trabajador. Y no hay peros que valgan. Simplemente voy a ser mejor y punto. Lo que sí dudo es que a como vamos, sea un mejor cocinero. Pero uno nunca sabe, jeje.
Y para terminar, este posteo que debería profetizar que Crónicas va a estar más activo ahora con la entrada a la u (en pequeño, porque es la Ulacit (Ulashit)), iba a dejar unas fotos de fin de año y del RO, pero parece que estoy teniendo problemas para subir fotos.... Jeje. Otro día las pongo entonces, jeje. Y si faltan razones, me tendrán que perdonar, pero apenas estoy volviendo a ser yo, jajaja.

¡Ciauuuu! ¡Besos y abrazos a todos y todas!

domingo, noviembre 19, 2006

Discreción amorosa

La saga continúa; luego de dormir en casa ajena, bañándome en mi casa, vuelvo a mi hogar. Vuelvo porque he dejado el recuerdo de cómo ver bien por simple estética y necesito de mis anteojos, tanto físicos como del alma; vuelvo porque después de una semana de soledad, ansío desesperadamente la compañía. Como, cuido el hogar abandonado en espera de un posible, mientras veía una hermosa película que me hace creer otra vez en el amor, llegando todo hasta las lágrimas. Pienso en cuantas personas han recobrado el recuerdo de la receta del amor y fueron felices; es casi lógico que si uno topa con la suerte de saber el platillo del amor con todo incluido y encontrar una persona en iguales condiciones y se ejerza una atracción, se desee vivir para toda la vida con ese ente.

No hablo de la creencia de la media naranja ni nada, sino el hecho de que relacionarse con alguien que posea igual recuerdo del amor, permite una relación libre y hermosa, en donde en lugar de robos de energía, solo hay progreso unido; las parejas que pasan años de años juntos y todavía se siguen amando, besando, abrazando, y haciendo el amor son un ejemplo de tal situación. Pienso en lo feliz del acontecimiento, de estresar entre unos brazos conocedores una persona igual de sabia y divina. Por eso lloro; anhelo tal sentimiento y sé que me falta mucho. En todo caso, uno disfruta las películas porque todo pasa rápido, 15 años son unos minutos de introducción, y una espera de décadas se vuelve una escena; la vida no se diferencia tanto; nuestra sangre es simple salsa de tomate, como diría un maestro, y nuestra vida una simple representación en el día de escuela de nuestras vidas. Por eso, me permito sonreír al final; lo que me separa del momento amoroso cumbre de mi vida es eso, un simple parpadeo.

También, y siguiendo la temática del amor, me permito unos cuantos momentos en que vuelvo a ver a una mujer, con ojos de amistad pero con un fondo de amor en el corazón. Trato de no dejarlo salir, ni en sonrisas, ni en destellos de mis ojos, ni en una voz cálida. Trato de que no se note; no busco engañar tampoco, simplemente ser discreto. Lucho, sigo luchando, contra mares de recuerdos y sentimientos, luchando por buscar el camino. En todo caso, confío en una débil intuición femenina que nada diga de cualquier desliz de mi parte; lo mejor, aún si esta reconociera una palabra de amor entre tantas, lo ignoraría y lo dejaría pasar. Pero al final del día, reflexionó: ¿Querré todavía una persona definida para estrenar mi platillo del amor una vez lo tenga?

sábado, noviembre 18, 2006

Nueva analogía de cocina harto buena

Limpiar y limpiar; lavar y lavar; comer y comer. Eso es un resumen casi exacto de mi mañana de hoy. He de confesar que hubo sus buenos minutos en que pensé en no levantarme, en no limpiar, en dormir hasta tarde como nunca hago los sábados, de burlar mi propia necesidad de la limpieza. Esta venció al fin y al cabo, y me vi levantándome como siempre para dividir la ropa en blanca y de color; división que en sus épocas produjo su buena cantidad de muertes entre nosotros, los intolerantes seres humanos. Se me emociona y se me engaña; la visita de uno de mis hermanos perdidos en el tiempo y espacio se promete primero, para luego ser negada. Dos veces; una vez y hubiera quedado como nuestro amigo Pedro en las leyendas míticas del libro biblesco.

Después, luego de una semana sin ir, me decido pegarle una visita a mi hogar; mi madre/amiga regresaba hoy de un viaje, y tanto por ella como por el resto de mis hermanos/amigos, era necesario pasar aunque fuera un segundo. Por fortuna, y según la eficiencia del universo, me terminé quedando a dormir, mientras mi tos se agraviaba, dejando el reflejo ronco de una voz alegre; creo que no me siento 100% bien. Pero la conozco, a la digna tos y demases, y sé que como vino, se irá, esperando una próxima oportunidad para tumbarme en la cama. Pero sea advertido resfrío que no caeré en cama todavía; faltar a mi trabajo en este momento es un lujo, mas que una alegría, un lujo económico que no me puedo permitir por el momento.

Y vamos con la analogía del día. Cada persona en nuestras vidas es una olla de cocina y tenemos a disposición millones, infinitos discos para cocinar; unos de amistad, otros de compañeros de trabajo, de simples compañeros en general, de desconocidos, de familia y etc. Ahora, no es el disco el que define la olla, sino su contenido: Ingredientes y Receta usada. Pero siempre tenemos una lista de nuestras ollas preferidas, con las cuales estamos cocinando constantemente, agregando ingredientes de alguna receta, como la amistad, la unidad… O el amor, aunque no crea yo tener de este la receta en concreto. En todo caso, en cada olla se puede cocinar solo una de estas recetas, aún cuando es permitido agregar ingredientes de otras cosas, buscando una mezcla sublime y perfecta que contenga todo. Talvez sea esta la real búsqueda de los dignos alquimistas: Las proporciones perfectas de una relación.

Pero prosigamos con la historia. Yo sé por el momento cuales son mis principales ollas de cocinar, algunas estando a fuego lento, otras lo más rápido posible, otras sin siquiera estar calientes. La olla de aquella mujer de la que tanto he hablado me llamo la atención hoy. Aunque he lavado con intensión los residuos de los ingredientes del amor de ella, todavía me falta. Al principio, por no lavarla bien e intentar iniciar con la amistad y hermandad, me producía malestar, dolor, lágrimas, y todo por no haberla lavado bien. Ahora, creo realmente que he limpiado mucho de sus dichosos antiguos ingredientes, pero no todos. Algo permanece en el fondo de la olla ahora que he vuelto a empezar con la nueva receta, y sin producir malestar, me doy cuenta de su presencia por el característico sabor que tiene la nueva comida: Preocupación por el que le dije, el verla sumamente hermosa y extasiarme ante su visión, el gozar de su sonrisa, celos que sigo sin saber a que demonios se deben, si es que son realmente celos, y otros que o ya no existen o no los he notado. Pero ojo, eso no dice que voy a caer en una nueva depresión; estoy luchando duramente por eliminar los últimos ingredientes de la olla, con agua, jabón, esfuerzo, sonrisas y alegría y poco a poco, va saliendo. Lavar una olla como la de ella, luego de ponerle tanto esfuerzo a cocinar, es por ende y casi siempre, una tarea monumental. Pero después de dejarla en remojo, de dejarla al sol, y de dejarla sola, me veo lo suficientemente listo y capaz de borrar con mi mano limpiadora los últimos vestigios de mis sentimientos de hace un mes talvez. Y lo lograré, lo sé. De todas formas, es tan poco lo que me falta, que ni méritos merezco. Ahora, si me los quieren dar, bienvenidos.

martes, noviembre 14, 2006

Un sueño hermoso en los linderos de la soledad

Ya dos veces me ha pasado; me levanto con el ánimo subido por mil, con el recuerdo de un sueño de la mujer que, tanto inconsciente como conscientemente, mueve mi corazón. Lo sé, lo reconozco, es mi tendencia como ser humano único y divino, buscar siempre alguna esperanza o cueva para mi corazón, sé también que estas cuevas poseen muchas veces puertas imposibles y que por más noches y mañanas en que mi corazón toque con fuerzas y alegría, termina llorando mientras camina hacia otra cueva a la cual dar sus serenatas. Siempre el mismo iluso y adorable corazón, que busca a las que tienen novios, las que quieren estar solas, a las que provocan problemas, y un par de veces, a casadas fervientemente leales a sus respectivos maridos. Pero sigue siendo un intento mío de recordar la tan dichosa receta del amor, ahora con pasos agigantados y crecientemente desesperados, con las ansías del que quiere amar. Eso es todo lo que quiero: Aprender, o mejor dicho, Recordar como amar. Y por eso, aún cuando sé que aquella mujer con la que sueño tiene su amado ya, sigo suspirando de alegría al recordar aquel sueño lleno de dicha. Simplemente, déjenme ser.

Una amiga una vez me dijo que a pesar de su numerosa familia, se sentía sola; sin nadie que la apoyará de pareja, sin nadie que la amará con locura, sin pasión talvez o magia, el mundo se le hacía insoportable. Ahora, no recuerdo ya que dijo y que parte la sume en mi mente loca y maravillosa. En todo caso, poco a poco, con cada té que me hago en las noches para disfrutar escuchando música de radio pequeño, con cada caminada a mi casa en la oscuridad y abrigado con mi jacket de maravillas, con cada vez que me siento en esta computadora a seguir escribiendo, día tras día, con cada de estos detalles, me empiezo a sentir como ella. Busco, talvez ya no una simple pareja, sino alguien significativo. Alguien que esté conmigo, alguien con quien pueda disfrutar mucho, alguien que pueda venir y dormir a mi lado. ¡OH, como extraño el sentimiento de dormir cobijado en el calor humano de la persona amada! Quiero sonrisas, consejos, compartir el peso que ya me abruma. Pues esa es otra; el peso económico, social, y mental se vuelve un poco pesado en estas fechas en que el dinero está rigurosamente contado y reservado a algo, privándome de pequeños placeres que todo el mundo se da el gusto de aprovechar, sin ponerse a pensar en lo que cuestan. He comido más mierda, y lo tengo presente; días en que no había comida, días en que no tenía los malditas monedad grises y doradas para subirme en un transporte público y viajar a donde el viento, o en todo caso, las llantas del gigante, me llevarán. Lo he pasado peor, y aprendí, pero eso no quita que siga siendo una molestia en el zapato, en la camisa, los anteojos quebrados y los platos sucios. Lo sigue siendo, pero con mi espíritu siempre alegre, me mantengo buscando el lado positivo para no desfallecer. Pero aún, sigo luchando solo, y lo que quiero es tener una compañera/o que cargue las bolsas conmigo y escale la montaña de la vida conmigo como hermano, compañero, pareja, amante, y otros etc.. Eso es todo lo que busco, alguien que apague las luces en las noches, luego de un día de trabajo, luego de comer con comida recién comprado entre los dos, luego de pagar facturas con precios de mierda, luego de luchar a brazo partido con el buzón en la entrada, luego de reclamar dineros que se debían, que luego de todo esto, me dedique un Buenas Noches y cierre mis ojos con su dulce respiración. Y lo deseo con fervor.

viernes, noviembre 03, 2006

El amor como una obra maestra culinaria. Dulce Analogía

¿Por donde comenzar a contar los miles de hechos de hoy? ¿Por donde iniciar el laberinto de palabras, pensamientos y acciones de las que tanto estoy orgulloso hoy? Bueno, obviando el hecho de que el tiempo es un simple artilugio irreal, usemos sus mismos ilusorios servicios y sigamos una cronología diaria. Al final, cuantos hombres grandes y mujeres magníficas han hecho lo mismo ya? Tonces, caminemos un rato con ellos, nada se pierde.

Ni me detengo ya a contar, por mas palabras floridas o imaginación grandiosa, mis horas en el trabajo; nada cambia, con la gata amarilla siempre con el juego del gato y el ratón, donde los papeles se intercambian maravillosamente, una dentista ausente con la que espero seriamente volver a hablar, unos cuantos malentendidos, un jefe enojado, un jefe idiota, un jefe superficial, y todos ellos, siendo el mismo. Pero pude escapar corriendo por la puerta de la justificación médica, y así, dejé atrás muy antes de tiempo, aquellos clientes de un país tonto, una sociedad estúpida, y unos cuantos de sus ciudadanos reflejos dignos de su territorio. Sí, la dejé atrás, pero no con todo el placer que podría acompañarme. Tenía una cita, con el T.A.C(Tratamiento Astuto del Calvario), y lo peor talvez o mejor, era indiferente en el momento, iba acompañado; acompañada por la muy conocida protagonista de muchas de mis palabras y recuerdos en este escrito mental. Por fin, la cita dichosamente fue cancelada, y en un destello de rebeldía, me rehusé a repetir el procedimiento. Si he de morir por algo en la cabeza, listo; de todas formas hubiera rehusado una operación. Por lo tanto, de ahora en adelante, y lo afirmo con todas mis fuerzas, ya estoy bien, genial y mi cerebro es un dichoso manantial de perfección. Pero estar con esa maravillosa mujer se probo todavía difícil, y luego de abandonar por temor varias posibilidades del diálogo, expuse mis sentimientos en un bus ruidoso, donde sabía no poder escuchar todavía todo lo que me podrían decir; sí, un total cobarde, lo sé, o por lo menos, precavido hasta decir basta. Pero un ligero cambio se noto en el ambiente, y de la nada, una conversación remedio todo; una divina conversación.

Piensen en el amor como una obra maestra culinaria; una obra maestra que necesita de dos componentes esenciales: Los ingredientes y la receta. Ahora, luego de hacer 24 de aquellas afirmaciones en que debía escribir como todas las mujeres me amaban, me aceptaban y se interesaban por mí, y de tener como respuestas a todas las afirmaciones culpas, odios, injusticias, estupideces siendo todas achacadas a mí, una respuesta diferente surgió. Una que me eximía de toda culpa, así como a todas las demás mujeres. Aun así, estar con la mujer fabulosa que es mi mejor amiga, dolió y no pude evitar sentirme como la mierda de días pasados; una mierda tirada al borde de la carretera. Y me refugie en la lectura, mientras todos los que me rodean desaparecían en alguna película, o juego, o risas o amigos. Viajé al dichoso parque con el que he visto mis primeros abrazos, dos amores magnificados, un año nuevo fabuloso, juegos con un hermoso humano perro, el mismo parque que me ha amparado bajo la luz de la luna, yo tembloroso y feliz. Leí hasta que la noche se cernió de improviso, privándome de la luz necesaria para continuar mi lectura; obviamente, no recuerdo como activar en mis ojos el modo nocturno. Sin nada que hacer ya, pero sin ánimos de regresar todavía, decidí, retomando una actividad que no llevaba a cabo en mucho mucho tiempo, meditar, mirando primero las luces de la ciudad abajo, luego cerrando los ojos y sintiendo el frío helado recorriendo todo mi cuerpo. Poco a poco, una defensa extraña, pero reconfortante, me protegió del viento que azotaba mi cara y pecho, siendo el resto de mi cuerpo todavía víctima de sus designios. Y pregunté, por alguna acción directa de la intuición, si mi idea del amor estaba correcta; y la respuesta no se hice esperar. Una bella respuesta.

Entonces, el amor esta constituido de ingredientes y la receta; los ingredientes son sus cualidades, como el ser cariñoso, detallista, preocupado, atento, y demases, y la receta, y aquí llegamos al punto clave de mi respuesta a tantas afirmaciones, pues esta, yo no la sé. Desconozco la receta del amor, y me doy cuenta entonces que no estoy tan lejos de mi mejor amiga que no estaba para amar y lo admitió a tiempo; la diferencia es que entre ella y yo, por mis experiencias poseo ya varios ingredientes, sino muchos, que constituyen la base para el amor, y que yo ya estoy lanzado a la vida para buscar la receta, mientras ella va apenas por mi etapa pasada. Su mérito constituye en admitir lo que nadie hace; el ser humano no sabe amar. Confunde el platillo con los simples ingredientes, y en eso radica su magno error. Hasta que aprenda a amar, mis relaciones, como lo son las del resto de la humanidad, se constituirán en robarse energía y luchar una campaña sin sentido como el buen libro de la Profecía indicaba, una vez el hombre alcance la iluminación o el recuerdo de su divinidad y por lo tanto, de la receta del amor, sus relaciones serán un progreso constante y compartido, y no una carrera simple y estúpida. Y ahora, explico porque materializo que me rechacen. Pues es simple; busco el recuerdo de forma hambrienta de la misma forma que mi alma busca a sus similares. Quiero recordar ya, quiero evadir la cola en la que cae el común de la gente y volar por los aires mirándolos con compasión; sé que no soy parte de ellos, que recuerdo más, y por eso, no creo caer en las clasificaciones del resto de la plebe, siendo plebe mi pueblo., incluyéndome. Entonces, el universo me definió que si eso era lo que quería, perfecto, pero que luego no me quejará. Cada mujer que me deja, me señala que me falta por aprender, un recordatorio aparentemente cruel, pero que al fin y al cabo, escogí. Recordatorio que puedo dejar de convocar, buscando ahora otras nuevas formas de lograr el mismo objetivo. Pero en resumen, no sé amar, no lo recuerdo, y mientras tanto, estoy en aprendizaje. La humanidad apuesto que está casi toda igual, pero todavía no han despertado a la verdad. Yo sí, yo sí.
Eso fue lo que me dijo la divinidad en mí cuando medite en el parque; me confirmo que esto era así, y que por la misma razón, no debía sentirme mal. No era mi culpa, no la era de nadie, simplemente estaba recordando y los supuestos errores eran usuales. No es mi culpa, por más que el simple hecho de querer recordar, deseándolo de una forma casi voraz. Y finalizando la conversación, mi Dios me abrazo y me beso la cabeza y me dijo que todo estaba bien, sentí su tacto y su calor y todavía ahora me llena de alegría. Terminado todo, pude volver a aquel hogar, solo para, como confirmación de mi Dios que todo estaba bien, recibir la llamada de mis amigas de verdad que tanto extrañaba, para viajar inmediatamente a su reunión, y reír, abrazar, besar, cantar, discutir, y recibir una discreta echada de cuento, mientras miraba sonrisas conspiradores que no presagiaban nada malo; igual, nada paso, y esta perfecto pues mi intuición me indica que paso lo que tenía que pasar. Igual, el futuro es inmenso, infinito, y no tiene punto negar una posibilidad, por más improbable que nos parezca. Después de todo, y antes de irme, la conversación cumplió su prometido. Pude ver a mi amiga como tal, pues ya la imagen de mujer que amaba no aplicaba tanto, al darme cuenta que todavía no la he amado seriamente. Y pude recibir sus caricias y ser feliz, solo por ser de mi mejor amiga y no de mi ex novia. No crean, no dejo de pensar; talvez sea con ella que ame de verdad, después de mis posibles futuras experiencias. Talvez sea con ella que evolucione compartiendo y no competiendo. Pero ahora, realmente no importa. Estoy feliz; no es todos los días que se recibe el abrazo y beso de un Dios.

jueves, noviembre 02, 2006

Un doloroso renacer

Antes de pasar al lado deprimente del día de hoy, contemos el resto de los hechos, pues si no, se perderán en el olvido de mi mente extraña. Vuelvo a hablar con una figura paterna, figura que ha perseguido mis acciones y peleas por un buen tiempo ya; una figura ya perdonada. Puedo hablar con la ligereza de espíritu con que escribo este disque diario, y contarle como espero una respuesta de la desaparición de mi niñez; creo que ya la respuesta no se hace esperar y por ende, mi ansiedad crece. No es todos los días que se habla, o lee, a aquel padre que uno amo siendo niño y odio siendo adolescente; definitivamente, no todos los días.

Luego, mi espíritu jovial, charlatán y líder nato, sale a jugar en una reunión mínima, en donde la protección del macrocosmos en el que formamos parte fue el punto predominante. Fui alegre, sonriente, hermoso aún cuando nadie elogio mi apariencia, cosa que me dolería mas tarde, un arquetipo de algún dios. Todo estaba bien hasta que aquella mujer protagonista ya en mis memorias, estrecho sus manos en las mías; si antes fue la incomodidad la causante del dolor, ahora fue el deseo de estrechar sus manos y decirle que la amo, y darle un abrazo afectuoso y susurrarle lo mucho que la adoro, y aún más, el saber que ya no se puede. Primero fue esto, para luego pasar a analizar como en todas mis relaciones me abandonan, me dejan ir, al como las personas nunca me aman lo suficiente, siendo amigas, novias, etc, como para luchar por mí. Así me siento, como el hombre que no logra que lo amen más allá que su apariencia fuerte y preciosa, el hombre que siempre es rechazado. Y hablé con mi mejor amiga ahora, mi ex suegra, casi siempre mamá y siempre amiga incondicional. Lloré, me auto compadecí como creo merecer, me sentí el culpable de mi soledad; todo culminando en una tarea centenaria en que debo trabajar ahora, para describir el porque de mi obsesión a materializar mi abandono. Mucho trabajo. Ojala saquemos algo útil. Por hoy, déjenme trabajar y llorar.

miércoles, noviembre 01, 2006

El aniversario que nunca se ha dado

Día normal donde la risa parece un eco de aquella de hace días, semanas, meses. Todo es simplemente un reflejo. La risa con una doctora tímida, peleas con una gata dorada, una manzana verde envenenada, trabajo y más trabajo. Y regreso del cubil de la estupidez, del encierro del insensato, solo para ser absorbido por el cansancio, negando a mis manos escribir más que lo ya sacrificado; hago ya un esfuerzo desde el mundo del dormir. Igual, hoy nada o poco hay que contar más que lo ya descrito, hoy es de esos días que escojo ver como breves, para ahorrarme palabras y para estrechar mi cama caliente lo más pronto posible. Aún así, digo lo último. La última confesión del dormido.

6 meses; eso hubiéramos cumplido convirtiéndose en la primera vez que llegará hasta tan significada fecha. Pero como si una maldición se extendiera sobre mi vida romántica,, se corta el ciclo y ya contar no sirve para no, ahora los primeros de cada mes vuelven a ser nada, talvez, y solo talvez, exceptuando enero. Me arrepiento? No. Sufro? No. Simplemente el recuerdo me ataca, y un poco de melancolía es permitida, mientras mi mente se encarga, ya no de dormir, sino de pensar, que hace ella ahora? Se acordará de nuestro ex aniversario? Pensará en mí? Pero si algo me dice la experiencia, es que esperar una respuesta, o por lo menos una positiva, es esperar mucho de la vida. Hay cosas o circunstancias mucho mejores bajo la tutela del mundo y lo perfecto, pues ellos saben lo que hacen. Solo tenemos que confiar.

domingo, octubre 29, 2006

Un nuevo renacer... !Por fin!

Respondo mi propia pregunta; si puedo. Si puedo ser amigo de esa mujer increíble. Es fácil ver negro todo cuando la noche se cierne alrededor nuestro, y es fácil ver ataques de donde solo viene amor. Luego de sortear como un mago los caminos tortuosos de la soledad, me veo acompañado de mi amiga/mamá. Desato mi furia, mi enojo, mis lágrimas guardadas que aún así, no permití salir. Le dije mis planes, mis dolores, mis angustias; describí la soledad que estaba en mi sombra. Y como la sabia mujer que es, me aconsejó evitar estar solo con el espejo, y sufrir aún así con la incomodidad y el dolor, para acostumbrarme más pronto a ellos; acostumbrarme a ver a la mujer que amo, solo como mi hermana, más que mi amiga verdaderamente. Y lo acepté y con ella me encaminé a aquel hogar que el viernes había provocado tantos llantos renovados. Pero sorpresa la mía! Ya todo estaba bien! Y solo una charla estaba pendiente; una realizada en el mismo parque testigo de charlas, reproches, perdones, abrazos y miradas enamoradas. Y hoy, no fue la excepción.

Le dije que podía esperar de mí a un hermano, más que al mejor amigo que ella deseaba, solo para terminar admitiendo que quería ser considerado como el último, y escuchar sus penas, problemas, felicidades y demases. Tuvo su buena cuota de pensamiento, el hecho inevitable cuando el amor tocará nuevamente a su corazón, esta vez con un rostro diferente, palabras nuevas, miradas desconocidas. Aún, y lo admito, talvez me duela en el momento, pero no he de saberlo hasta que ocurra. Ella sabe como me siento; siempre la veré como la mujer que amo, tanto como mi hermana. Esas dos opciones poblan mis recuerdos. Pero me sumió en alegría pensar que no era el único que soñaba con una relación larga, de años, con múltiples experiencias; como también que no era el único que pensaba en una posible y futura reunión, cuando, como talvez escribí en días pasados, podamos ver mutuamente en nuestros rostros la experiencia, la sabiduría, y quien sabe, nuevamente el amor. Solo que esta vez, un amor preparado. Por el mientras tanto, muchas cosas están pendientes, tanto para mí como para ella, y prefiero tenerla a mi lado como esa amiga incondicional, para no perderla de vista, para no perder su confianza. Realmente, esta la necesito. Pero hoy, a pesar de venir del mismo espacio y tiempo que provoco sus buenas lágrimas en sus inviernos, me encuentro hasta sonriente y feliz, talvez por el presente, talvez por el futuro inexistente, talvez por mis ilusiones, talvez por mis percepciones, pero al fin de cuentas, feliz. Que buen comienzo de semana!

viernes, octubre 27, 2006

Todo se repite, con lagrimas incluidas

Todo se repite; solo incomodidad y llanto siguió mi camino. Aquella que vería antes como una novia, y luego, solo escrito, vislumbraba entre sus letras una bella amistad, se convirtió en una extraña. No ella realmente, yo; yo era el extraño que no encontraba lugar para quitarse la espina en el corazón. Aquella mujer que antes buscaba para abrazar y besar, ahora era una imagen donde tanto el dolor y el enojo se concentraban; una mujer a la que le rehuía sus miradas, palabras y cercanía. Y me pregunto: Si aún antes de que fuéramos algo más, su recuerdo sobrevivió a una novia y varias amigas que quise montones, será que ahora, pasado lo pasado, podré quitarla de mi corazón? Talvez no, y realmente no me importa. Pero entonces, la pregunta fundamental: Será que una real amistad con ella sea posible? Por lo menos, hoy pienso que no. Esperemos el santo domingo, cuando mi mamá/amiga me aconseje, claro está, si se considera esencial. Pero como hube de decir un lunes maldito, hoy mi vida, mi día, mi todo, lo pienso como una mierda, y nada más tengo que contar.

jueves, octubre 26, 2006

Cartas y mas cartas... Y uno que otro amigo

Por supuesto, no fallo ni una; una nueva carta llegó a mi lagar cibernético y reflejaba la alegría, la tranquilidad, la esperanza de que todo fuera a funcionar. Acepto mi invitación al abrazo de los amigos; realmente, nadie lo podría rechazar. Y aquella invitación antes pendiente de aprobación, es una realidad. Mañana, luego de algunos días de descanso, veré nuevamente a mi ahora nueva amiga, y a mi familia verdadera, pero no de sangre. Sé que temblaré un poco, talvez no sepa que hacer, hasta puede que alguna lágrimas escapen felices al encuentro de la libertad, poro confío. Simplemente confió. Igual, sé que se me harán las cosas fáciles; después de todo, ellos son mis hermanos y hermanas, y es cuestión personal familiar, ayudarse. En todo caso, sigo teniendo una ventaja de mi lado; mi intuición por un lado, mi poder de adaptación por el otro. Con ellos, soy invencible.

También, el tarot, dulce dios de presagios del Internet, me comunico una nueva. Un romance crecerá en el trabajo. Confidente del destino, mantuve los ojos, oídos, manos y corazón, abiertos para percibir de qué se trataría. Y creo haberlo detectado; dos sonrisas como nunca había visto juntas, dos miradas que chocaban en una palabra sin sentido. Esperé aún más, viendo a ver si talvez la historia romántica se resolvería en un carro bañado por el atardecer, pero las palabras no pasaron de lo obvio, y aunque, siendo el charlatán de siempre, tire varias veces el anzuelo, ni en una los peces del gusto o lo amoroso, picaron. Entonces, me di cuenta, que la respuesta era como pensaba, y no pude evitar sonreír. Pues aquel día, como ningún otro, aquella mujer pequeña, hermosa, sonriente, feliz, y casada, si, casada, un pequeño detalle claro está, me había parecido más sublime que lo común y sorpresa la mía, parecía recíproco. Y ahora, solo espero mañana, viendo una posible secuela de reacción, viendo si fue simplemente algo momentáneo, o más permanente; viendo si la impresión se repetirá. Y si la casada se niega a cometer infidelidad, cosa que realmente espero, una amiga más aguarda en un mensaje enviado; la mujer que en algún momento movió mi piso, y su simple sonrisa y palabras inteligentes, ya me habían impresionado en nuestro último encuentro, hace algunos eones. Ya hice mi parte, que el universo mueva sus fichas donde considere conveniente. Al final de cuentas, yo soy él, y él soy yo.

Y mañana, el primer escalón de mi futuro deseado. La oportunidad de mover las ruedas de la fortuna y materializar los deseos de mi corazón; todo en un simple examen de admisión. Admito, me da un poco de miedo, siendo esto el salto inicial a la plataforma que me lleva al mundo del nunca jamás, donde todo es posible y el alma se mantiene joven, mi paraíso personal donde todo es posible. Pero voy preparado, talvez no de conocimientos, sino de fe; a la larga, esta puede ser más importante aún. Veamos mañana que ocurre, cuando feliz por abandonar las peleas de clientes engañados, me encaminé con un latir rápido de mi corazón, lo sé muy bien, y llegué a un aula llena de jóvenes esperanzados y temerosos talvez de su futuro. Quien sabe a quien podré encontrar? Talvez a la buena suerte escondida en naranja?

Y para terminar el día de hoy, mi mejor amigo del tiempo pasado, habla ya como adulto, con preocupaciones y alegrías, muy diferente al niño con el que jugué en algún momento a un bizarro, por los ojos de la sociedad, juego de casita, como se le llamaba en otros tiempos. Con el que experimenté el amor a los hombres, quedando en mi memoria lo suficientemente impreso, para preguntarme siempre que sería de un momento, fuera sexual, emocional, o demases, con un semejante de mi sexo, que con la comprensión del que se conoce, sepa mover sus manos y labios al compás de una armoniosa música celestial de lo perfecto. Pero para esto, dejo pasar el momento en que la oportunidad llegué; no tengo ganas de forzar oportunidades para nada, pero si pasan frente mío, no duden que lucharé por ellos. En fin, retornando al tronco de la idea principal, él debió notar la misma diferencia en mi voz, talvez por mi risa sabia, mis palabras malditas y vulgares talvez que me encantan. Quedamos en vernos; y mi intuición me dice que más que felicidad se movía en su corazón. Que pasará en este encuentro? No sé; simplemente creo en lo mejor, en lo perfecto, en la maravilloso y magnífico. Eso es suficiente.

miércoles, octubre 25, 2006

Una nueva carta...

La escribí, así es señores, la escribí. Y se hizo la luz, gracias a mi ademán grácil y hermoso. Pues la nueva carta simboliza el amor y la comprensión; la esperanza y la confianza en simples palabras. He ofrecido lo que tengo, un alma que todavía ama, pero procura que sea de amistad, unos brazos que quieren abrazar, más sin connotaciones más que el cariño, unos labios que quieren hablar, más no besar con pasión. Eso es lo que tengo, y confió ser suficiente. De hecho, dejémonos de varas; sabemos que es así.

En respuesta a una carta plagada de dolor y llantos, una misiva esperada llegó. Una respuesta que ofrecía amistad incondicional, y cariño infinito y uno que otro consejo para resolver asuntos ya decididos con respecto a los hijos rebeldes que crecen solos. Admito; haberla leído hace unos días hubiera sido el llanto total. Hoy, fue simplemente un sentimiento del pecho, que logro identificar como ansiedad. Ansiedad del futuro, del desenlace, del paso a seguir. Pero, mi nueva ya iba volando por los caminos cibernéticos, y sé que será leída y una nueva respuesta, más alegre, llegará. Sé que sus letras reflejarán la sorpresa de su autora, por la premura en que parece que olvido el dolor. Y no crean; a veces me siento culpable por haberme mejorado, como si un amor como el que había en mi corazón, debiera ser sufrido por mucho más tiempo. Pero nuevamente, mi intuición me dice lo contrario. Ahora, un invitación esta pendiente de aprobación. Siento mariposas negras, azules, amarillas y verdes, muchas verdes, en mi estomago con solo pensarlo. Pero no me preocupo, confío. Y aquel hombre que confié, tiene el mundo a sus pies.

Además, la mejor amistad de tiempos lejanos regresa en este momento de necesidad, por razones inconclusas que quedan por definir. Una amistad llena de recuerdos, de risas, de cigarros, de alguno que otro programa nocturno e ilícito por la sociedad, de una experiencia de jóvenes curiosos que querían ver. Quien sabe si volverá? Quien sabe si aquel mejor amigo volverá a mi lado, y podré reír en sus hombres y jugar con sus brazos? Pero, lo repito, confío en la intuición y el universo. Si yo-ellos decidimos que esta bien, las cosas no tardarán en aparecer.

martes, octubre 24, 2006

Veo el final... O por lo menos lo creo

Bella analogía la del Jesús sufriente. Todo ser humano, cuando enfrenta un problema, debe pasar por tres etapas: Muerte, Infierno y Resurrección. Hoy, creo estar en el segundo día, vislumbrando ya el momento de aparecer nuevamente con los hombres. Y todo por una carta. Una carta que me libero de mis lágrimas y golpes, una carta salvadora, el testimonio de mi verdad.

Y también, agradezcamos a esa intuición mía que últimamente no falla ni una, que me dijo primero que usará el teléfono, luego que diera una visita para llorar, y por último, que escribiera, en una hoja escondida en mi trabajo, mis sentimientos a mi exnovia, ahora mejor amiga, nombre que le doy sin tener su aprobación todavía, pero sabiendo que es imposible negarla. Si, no importa. El problema ya paso; el dolor de cabeza que no me dejaba dormir una noche, se esfuma entre unos párpados caídos, llenos de sueño. El amor, en ella, tiene dos caminos: Como amante, compañero, pareja y como amigo, hermano, confidente. Se puede ser el primero, con el segundo añadido; más aun no se puede viceversa. Y aunque ella confió en que estábamos listos para la primera faceta, yo-ella-nosotros-gaia-universo, sabíamos que todavía no es el momento, y que es mejor mantener como prioridad la faceta de amigos. Porque? Fácil; mi relación con ella, como bien lo dijo mi suegra/mama/amiga, es una relación para casarse, cosa que eventualmente, pasaría, o por lo menos si dependiera de mí, pues es ya un asunto que muchas veces pensé, tanto abrigado en un abrazo amoroso, como extasiado en la contemplación de un sueño. Porque arruinar esa maravilla con un noviazgo prematuro que podría cagarse, y hasta literalmente, en todo? No es mejor atenerse al refrán: Una amistad verdadera dura para toda la vida, un noviazgo es efímero? Mis amigos, el tiempo no existe, y quince años son un parpadeo. Dejemos que pase el tiempo, dejemos que experimentemos, dejemos vivir, tanto a otros como a nosotros mismo. El universo es eficiente, es solo cuestión de confiar.

Así que, leo lo escrito ayer, y me rió. Me rió porque creo ya estar listo para ver a esa maravillosa mujer, a esa Mahatma Alemana. Creo estar listo y me regocijo en ello. Ahora, mañana, una nueva carta será escrita, y nuevos ojos leerán nuevas palabras de un espíritu renaciente como el fénix. Y de la mano de mi intuición, nada puede salir mal. Lo sé, porque mi corazón me lo dice en el oído, mientras escucho la Luna girar en el cielo. Buenas noches, pues estoy cansado de mi renacimiento. Veamos el mañana, sin planear ni nada, y solo seamos felices; en eso se basa todo.

lunes, octubre 23, 2006

Sin comentarios...

Aquí estoy, sin saber que fue peor; si el perder a la novia que amaba infinito, mi compañera, mi Amaterasu personal o la familia, mi única verdadera familia, mi apoyo, mi refugio de confianza. Solo sé que por ahora, tanto por algunos otros, tanto por mis propias decisiones, estoy solo. Sin ningún hombro para llorar, sin ningún oído que le importe escuchar. Estoy solo y me creo insignificante, idiota, iluso e ingenuo; no solo lo creo, lo soy. Mi sufrimiento yo lo cause, mis lágrimas solo un culpable pueden señalar, YO. Sé también que recuperare mi sonrisa tranquila, pero mientras tanto, la soledad y la maldición serán mis compañeras. Y he de guardar lo que siento, como en otros tiempos, y engañar riendo al mundo. Si a nadie le importa escucharme, callaré y seguiré llorando en silencio luchando contra el dolor en las noches y el tedio en la mañana. Nada tengo que contar ya; mi vida hoy es una mierda.

sábado, octubre 21, 2006

¿Es solo algo semantico?

Entre un te quiero mucho y un te amo, hay alguna otra diferencia, más que la semántica? Entiendo que en una relación, el salto de decir te quiero a un te amo, implica más compromiso, mas sentimientos en juego, añadir algo sublime en la olla; aun así, en donde ya se ha dicho te amo, volver a un te quiero mucho implica algún cambio? Yo no lo sé, y talvez por eso lloro en silencio; llorar por el simple hecho de no saber si ahora soy solo querido y no amado como antes.

Talvez, lo admito, estos sean perspectivas alteradas bajo el aspecto de un sentimiento de incomodidad y un poco de dolor que me habría de invadido, y que talvez mañana, debajo de la luz del domingo hermoso, vea las cosas diferentes. Si, lo admito. Pero esto es lo que tengo ahora, y el no expresarlo, sería igual a mi perdición, fuera en más pensamientos tortuosos o en alguna pesadilla de las que me acompañan en mis negaciones. Temo ser ignorado, temo no encajar, temo el no tener un lugar, el sentirme ignorado. Pero aún más, temo haber molestado, cansado, enojado o decepcionada a aquella persona con la cual soy feliz. Temo no haber actuado de la forma correcta, ni haber dicha las palabras necesarias, ni dado el abrazo cuando el tiempo lo ameritaba. Eso es lo que me hace pensar, una y otra vez en lo que hice y dije, buscando posibles errores, que luego de pensar frenéticamente en ellos, los termino encontrando. Pero muchas veces ya me ha pasado esto, y en todas se demostraba o mi equivocación o mi certeza, siendo corregido ese sentimiento molesto por un sonrisa instantánea. Sé que mañana todo se verá mejor, pero aún así, hoy sufro. Innecesariamente, lo comprendo, estupidamente, completamente sin razón. Pero en todo caso, quien ha dicho que el amor concuerda con la razón siempre?