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sábado, octubre 27, 2007

El hambre, maldita compañera



¿Se acuerdan que me tenía que levantar temprano para trabajar? Pues ni picha lo logré. Me levanto el hambre y el calor y sin más remedio me tuve que poner a trabajar (Sobre el hambre léase nota aparta). Una hora, dos horas... y puf. Se cayó el internet. Nada lo hizo volver... Nada... ¡Ahh, como lo odio! Por lo menos me levanté recordando mi sueño loco, solo que en lugar de mares envidiables (como la foto) soñe con ascensores que se rompían, túneles en que el mundo corría sin parar y un tétrico y hermoso joven con el que luchaba en la casa de mis tías abuelas. ¡Ah! Y soñe con Juanpi, pseudo hermano en algún momento... ¿Seguirá escribiendo ese pelotudo?

Me pusé a hacer el puto examen de filosofía sobre la ciencia (o sea, cero filosofía) y a las tres horas pude mirar con agrado el trabajito; sé que le va a a gustar al gordo conocido como Morocotopo por el simple hecho de que por ser sincero, termine diciendo lo que el quería escuchar. Y si me lo preguntan, sí, el profesor es igualito a Moroco Topo... Si vieran a uno, están viendo al otro también...


No me he bañado (quiero decir la verdad) y planeo hacerlo hasta que termine todas mis mierdas. Me falta el trabajo de mi tesina, a la que le agarré cariño a fuerza de ser el que mejores cosas aporta; para los no entendidos mi tesina es sobre la ley de privatización de Lula que concede a la maquina neo-liberal extranjera y nacional el derecho de hacer al Amazonas mierda. Claro... Si ya Mc Donalds está metido, ¿por qué no agregar más empresas a la galleta voladora? ... pobre pulmón del mundo...

Me voy que tengo que trabajar. No he terminado el trabajo de hoy. Tal vez ahora en la noche hable un poquito de más mierda; de por si, nada cuesta...

Nota aparte: Hambre, sos hermana, madre y puta. No había comido nada desde las 3:00 p.m de ayer y ya todo el ser me daba vueltas. Admito que el ser humano posee una adaptabilidad tal que después de cumplidos dos días sin comer, nada duele... ¡pero que duros son esas 48 horas! Hice banca entre mi ropa y mi vida y encontré 600 colones exactos. ¡Que maravilla! Tenía planeado un banquete de los dioses (incluido el jugo de naranja) cuando mi mouse portátil decidió jugarme la bromita y gastar la batería. ¿Batería o comida? Que díficil elección...

Pero bueno, necesito la batería para trabajar, tonces me compro dos baterías (solo venían en par). No cuento el dinero porque quiero soñar que tengo todavía esos 600 colones que me hacían millonario. Llego a la panadería, pido mi comida y pago; me quedan sobrando 90 colones que usaría luego en dos confites para el azúcar. Llego a mi casa, con una sonrisa después de todo. Ese es lo bueno del hambre... convierte cualquier mierda en la cena navideña que Osquitar (el presidente de los ticos. A mí no me presenta ese maldito) fijo se va a pegar con el TLC fraudulento a su lado. ¡Mmmm! ¡Me podrán decir mentiroso, pero este pan con mantequilla esta divino! Jaja. Porque como diría Gaby, el pan con mantequilla es el elixir de la eterna juventud... (¿dijo eso o lo invento yo ahora? ¿importa?)

Maldita sea... ¡He vuelto!

Sí, he vuelto. Después de no sé cuantos meses sin escribir nada, Simón vuelve a intentar mantenerse vivo en este mundo cibernético que nos exigue constancia.

¿Qué ha pasado? De todo. Ahora, con internet en mi casita luego de pasarme tres veces de lugar puedo aventurarme a perder mi tiempo haciéndole saber a alguien/nadie sobre mi vida. Una pequeña nota al respecto: Después de vivir con una familia, un amigo y una pensión he llegado a la determinación de que para ser feliz necesito estar solo, sino muy bien acompañado (o sea, con sexo, conversaciones, y relación de pareja incluida).

¡Ah! Esa es otra. Ahora amo como nunca a una mariposita divina, una sirenita galáctica creadora del caos, la ternura y los opuestos (Coincidentia Oppositorum para vos Gaby, jeje). ¿Donde? ¿Cómo? ¿Por qué? Mucha pereza responder eso ahora...

La U ahí vamos, odiando/amando un latín que me encanta pero que me desanima a la vez por la maldita de mi profesora; tal vez el hecho de que no pueda hablar mierda en latín TODAVÍA, influya en que tal vez pero solo tal vez me vaya mediocremente con un 8 como promedio.

En creaciones literarias, unos cuantos cuentos más a mi haber, y planes para la publicación de un libro junto con Gaby, mi editora/novia/mejor amiga/cómplice/amante y demases... Uds entienden, es complejo el asunto..

Bueno, ¡los dejo! Me he rehusado a hacer 100 correítos de mi trabajo por vagancia y tengo dispuesto levantarme a las 3 de la mañana para terminarlos... Maldita presentación de Historia Antigua que me quedo demasiado bien, y demasiado cansada...

Ciao!!

P.S: La palmamos mi mariposita, pero lo logramos; el primer intercambio de trabajos de los dos (¡Aplausos!). Claro, el día siguiente fue el masoquismo entero, del sol y las clases. Para los no entendidos, foto mía y de Gaby con cara de sueño por la palmada... Hora de ida de dormir promedial: 3 y media a.m... Zzzzz... Chewie, ¡grande con la foto! ¿Querés ser mi fotógrafa cuando sea periodista?

miércoles, febrero 07, 2007

Otra quincena de distancia

Como que de alguna forma u otra, ya esto de escribir cada quince o cada mes se me hace costumbre... Es extraño, porque aunque me encanta escribir, poemas, cuentos, tributos, confesiones y demases, mi voluntad flaquea cuando es sobre escribir en este Blog; debe ser algo en la sangre.

Pero el hecho de que no quiera escribir no significa que renuncie ya a la tarea que me propuse hace algunos meses, de contar sobre mi vida, sobre mis rollos, sobre mis comidas de mierda y amores; aparentemente tengo una facilidad para experimentar todos estos hechos en cada segundo, y en cada gota de sudor de mi cuerpo.

Ahora... ¿Como empezar?... Rollos románticos... Me enamoro de una mujer exquisita con novio, por supuesto, de la cual pude ver en algunos puntos del camino de la conquista, señales de que el amor crecía también en su corazón; lamentablemente, aunque la vida me lo grito varias veces, hube de rendirme al final por el dolor que en mi corazón nacía poco a poco; lo nefasto es que con ella creí olvidar este viejo amor que me carcome, y lo hacía, cuando estaba feliz por alguna palabra que mi mente febril encontraba un doble sentido. Ahora, cuando estaba deprimido por todas estas semanas sin verla, o por su rechazo con silencios, no olvidaba el antiguo amor... No, no, se me juntaban ambos, haciéndome llorar, golpear, y morir como ese Cristo insensato. Por eso, hace poco, termine abandonando la lucha, esperando, esperando... Esperando esa pareja ideal que ya viene.

Por el otro lado, aunque sigo desempleado, ya varios trabajos se vislumbran en el horizonte; una oficina de diseño en donde rajaré de mi ignorancia, o la editorial que hace tanto sueño... Y la obra de teatro que con tanto esmero escribí; creo que nadie sabe por aquí lo de la obra, así que hablemos más de eso.

!Mi Primera obra de teatro!!! Sobre ambientalismo y para niños, o sea, no el ámbito surrealista que me hubiera gustado explotar, pero aún y todo, hermosa y panteísta de forma sutil y desconocida... MUAJAJAJA!! Pronto mis niños serán libres y fuertes como dioses; el sueño de todo despierto.

Y eso sería por ahora; enamorado de esta mujer sublime que me terminará haciendo huir como ya pasó una vez anterior, para huir de su perfume, de sus palabras, de sus amores y felicidades que tanto se alejan de mí; disfrutando con esta familia que adoro, botando paredes y puertas, pintando y haciendo fluir la energía; atrayendo mis sueños ideales, pues siguiendo el Gran Secreto, Ya estoy muy agradecido por mi pareja ideal, por mi trabajo ideal, por mi cuento ideal, por mi escucha ideal, por mi vida ideal... Jejejeje...

Así, que por el momento, y talvez hasta dentro de un mes o menos... XIAOP!!!!

viernes, enero 12, 2007

Y luego de una quincena de silencio...

Gracioso pensar que llevó exactamente 12 días desde que no escribo nada en este diario que obviamente, deja de ser diario para ser algo como quincena; es ahora la quincena de un Dios. En todo caso, sigo todavía sin encontrar un trabajo que me libre de esa pequeña preocupación económica de pagar un apartamento y demases artículos de estudio una vez empieza en mi querida universidad, por lo cual pasó metido aquí, en la casa de mi mamá/amiga, comiendo a mis anchas como un sacerdote medieval, gratis y lleno hasta los poros de vagancia; de hecho, paso mandando resúmenes de mi vida a trabajos que veo en el periódico, ayudando en lo que pueda, moviéndome para evitar que se atrofien los músculos, pero para un joven que está acostumbrado a estar activo y trabajando, aún estas pequeñas actividades no constituyen más que una diversión, una diversión que deseo ya terminé.

En todo caso, aquel fin de año fue maravilloso, lleno de un poco de todo; comidas sabrosas como aquellas de navidad, ingredientes, el chef principal en la carne de nuestro querido Tío; doce uvas, luces en el ambiente, abrazos de amor entre amigos que son familia; un brindis de mi parte en lo que lo dije todo, hasta la admisión de mi desmedido amor a su dueña, brindis en honor al Amor, que es lo más grande; bailes, música, diversión, risas y mucho mucho más. La noche termino con una luna llena que nadie observaba, pero que nosotros, esta maravillosa familia de poetas, nos detuvimos y con una reverencia, le dimos gracias por su hermosura; era ya 1 de Enero de un nuevo año.

Luego, lo que ha seguido en esta quincena a sido mucho y nada realmente. Por un lado esta búsqueda de trabajo y nuevas fuentes económicas que se vuelve poco a poco en desesperada, por el otro un poema tras otro originados en infinidad de rollos que el amor provoca en mi alma de artista. Casi todo este tiempo he estado aquí, cerca de la mujer que amo, enamorándome o tratando de, de otras mujeres, otras sonrisas, otras palabras afectuosas; aquellas a las que les doy mi intéres son los ideales e imposibles: Casadas, con novio, locas, malditas... Etc... Todo una montaña rusa de emociones.

Pero lo he disfrutado, echado el cuento, sonriendo, dando elogios y pensando en poemas; mientras más poemas escribo, menos me puedo enfocar en mis cuentos, que están ahora en una pausa indefinida. Estado con mi familia, con mi tío al que debo de admitir que sigo viéndole con celos en algunas ocasiones, encontrando por fin mi hermanita mejor amiga en la figura de Percantilla... Si lo vemos así, sin trabajo y todo, ha sido un Enero altamente productivo, jejeje.

domingo, diciembre 31, 2006

Reflexiones de un año que termina

Escribo añejo y sin camisa viendo como dos de mis mejores amigos, mi hermano y su novia por así decirlo, duermen en mi cama arrullados por el viento que entra por las celosías. Hace poco reían y ahora solo pueden cerrar sus ojos, conservando una mirada invisible en el otro, moviendo algunos dedos del pie con cuidado, como si temieran despertar a los demás. Y ya que estamos ubicados en mi locación de escritor personal, prosigamos con el relato.

Ayer me di el lujo de levantarme tarde, como tantos días ya en estas vacaciones indefinidas que se siguen prolongando para mi pesar; me doy cuenta que el dinero con el que cuento es precisamente el que no debería gastar. Me permito llorar en silencio por esto, sin que nadie lo sepa u observe, precisamente para ahorrar problemas y lamentos a mi favor; de todas formas, no duran mucho estos accesos de desesperación. Pero hablaba de ayer… Me quedé leyendo en la cama desarreglada con el sol filtrándose por mis cortinas blancas, luego de haber desayunado lo poco que quedaba de galletas y queso, sin más refresco que un agua con sabor raro. Tenía que ir al centro de la maldita ciudad de hombres josefinos, a riesgo de mis pulmones, dinero, felicidad y sanidad y todo para unos trámites burocráticos, como generalmente son todos, para solicitar un dinero mío; de paso, planeaba visitar a mi padre cercano que llevaba ratos sin ver, para desearle un próspero año nuevo y todas esas cursilerías que se dedican en estas épocas. Pero ya cuando me metí en la ducha, ¡Terrible Sorpresa!... ¡Acaban de cortar el agua! Y por eso, añejo, molesto, con ropa limpia pero piel sucia y más aún, con un pelo que decía que tanta agua le faltaba, terminé cogiendo un bus para San José, luego de hablar con mi padre y solicitar su ducha; leía para que no se notarán mis lagañas, y así, todo el viaje; la ciudad sucia de cuerpo y alma me recibía.

Hubo abrazos breves y algunas noticias de última hora con respecto a mi hermana, pues parece que había nuevos motivos para mi angustiado padre para estar triste. Respondí como pude sus preguntas y charle hasta el límite de la cortesía, escapando de su depresión con la excusa de mi baño, que era realmente algo primordial considerando mi creciente mal olor. Caí como preso rodeado de libertad bajo el influjo del agua calientísima y hubo breves instantes en que consideré quedarme simplemente ahí y así; lamentablemente, mi sentido de prioridades se ha agudizado y con prisa salí del baño para seguir las respectivas vueltas. Evidentemente, pasó todavía mucho ese día.

Empezamos buscando unas sandalias que yo deseaba para reponer las rotas que adornan el último peldaño de mis gradas, terminando luego en una comida en el restaurante vegetariano por excelencia en Chepe; en el ínterin, hubo conversaciones sobre mi madre, hubo búsquedas, observaciones, amores, reflexiones y otras cosas que carecen de importancia para aquel que sea ajeno al asunto. Lo que si vale la pena hacer notar es que cuando lo deje para ir a la divina Caja, diosa rencorosa y exigente, pude asegurar que un rostro triste suplantaba rápidamente cada gesto alegre y que si una sonrisa salía de tal cueva depresiva, era solo un reflejo de esa misma sombra que pesaba sobre su alma; entiendo porque esta así, y como pude, traté de aliviar ese peso, pero en estos momentos y lamentablemente, solo él con su forma de percibir las cosas y actuar puede ayudarse a sí mismo.

Llegando a la institución esquinera y negra a donde iban dirigidas mis pesquisas, me enojé ante la ínfima cantidad de dinero que recibiría después de todo; no era ni siquiera la mitad de lo que esperaba obtener. Pero lo preferí ignorar por el momento y cogí un bus para encaminarme otra vez a mi relativamente limpia y hermosa ciudad, pues quería hacer algo nuevo hoy. El viaje no duro mucho y cuando menos me di cuenta, estaba de pie en la parada habitual, hablando solo en voz alta, como usualmente me pasa, ante la extrañeza de hombres y mujeres, con excepción de los niños y los locos. Si seguía sin haber agua, nada hacía yendo a mi casa, por lo que decidí concretar por fin una idea que tenía desde hace bastante tiempo e irme al parque por el que siempre paso, a leer, a escribir, a sentirme uno con el césped, talvez buscando esa paz encontrada y amada en Rancho Margot. Pasé algún tiempo ahí, observando a los niños jugar y al sol detrás de un árbol, y tan extasiado estaba por su belleza, que terminé componiendo un poema, una magnífica oda a mi parque. Pero en medio de la composición del segundo que me prometía escribir, una de mis mejores amigas, Percantilla, me notificó sobre la fiesta en la noche en honor a su madre/amiga, ofreciendo su compañía ya que se encontraba cerca; recogí mis cuadernos y esperé pacientemente su visita, seguro a la vez de que se perdería. Pero al poco tiempo, y luego de hablar con el propietario de los apartamentos, urgiéndole sobre el asunto del agua, terminé caminando al otro parque de Moravia, el central, para encontrarme con la misma pareja que duerme ahora delante de mí; tenían un regalo para la cumpleañera y un plan… Un plan sublime.

La víctima cumpleañera, Vale, nada sabía sobre la celebración y según informes de espías apostados en su familia (su madre y hermana), estaba bastante deprimida. Luego de que los miembros del escuadrón de aviso, o sea, nosotros tres, estábamos listos y reunidos, entramos furtivamente a su casa y a la primera visión del objetivo viviente, cantamos una canción de “Feliz Cumpleaños” que se terminó viendo arruinada por los gritos de emoción de la antes deprimida… Nos presentamos, y pude notar que las pocas fotos que había visto le hacían y no le hacían honores… Al principio la noté simplemente bonita, aún cuando poco a poco esa concepción terminaría cambiando; con anteojos, medio achinada, pelo simplemente magnífico, más alta que Percantilla, y con una sonrisa de oreja a oreja. El caso es que luego de que su querida madre, con la cual curiosamente me terminé llevando bien casi al instante, nos dejará en el lugar de la fiesta, siguieron tantas cosas que solo mencionarlas es bastante; picheles de cerveza, como tres o cuatro cigarros fumados de mi parte, aún cuando se supone que no fumo, dos cantadas de Karaoke (Born to be Wild y Hotel California) con un nuevo amigo que se sumo a la pelota, haciendo a los Tres Mosqueteros, risas, bailes, fotos, sacadas de lengua, chistes, más abrazos, más fotos, una mujer que se apreta con dos amigos uno después de otro en una esquina, sus amigas indignadas, hombres curiosos que no saben que pasa; en fin, toda una orgía de sensaciones. Y más aún, porque creo que mi corazón ha encontrado a alguien de quien volver a enamorarse.

Si tuviera que encontrar el punto exacto en donde la feliz cumpleañera dejó de ser una cara bonita para ser un alma que hacía latir mi corazón, no sabría precisarlo; si de algo sirve, sé con certeza de que fue un cambio bastante rápido. El caso es que desde ese punto, siempre andaba buscando con la mirada sus ojos, o por lo menos su vivaz sonrisa, tanto bailando como conversando con sus amigos; yo, medio sordo como soy, y atento en esos momentos a otros cantos y vacilones, no podía hacerme presente para ella. Por esta razón fue talvez que en el segundo karaoke, y habiendo programado con los demás cantores decir un feliz cumpleaños a la mujer maravillosa que sentada reía, terminé mencionando lo preciosa que era, llevado más por una maravillosa intuición, que por una charlatanería desmedida. Y finalizando la noche, la miraba de reojo mientras hablaba con un amigo, para no hacer notar mi mirada posiblemente impertinente de forma tan obvia; si necesitan más pruebas, solo con decir de que de alguna forma me entristecía al oírla mencionar de una pasada en que solo vendría una vez al mes y de cómo sigue enamorada de algún tipo, talvez de la misma forma que yo con la mujer casi siempre citada en estas letras, protagonista de mi último dolor e injuria de mi parte; talvez estemos en el mismo entrabe y necesitamos de uno y del otro para salir adelante; talvez al final, no pasé nada. Aunque tengo sus múltiples números de teléfonos, tengo todavía que solucionar ciertos asuntos pendientes por los cuales una salida en este momento podría solo acentuar mi depresión económica… Aunque pensándolo bien, podría utilizar la amistad de su madre y ganarme una invitada a tomar café, todo y mientras yo llevé el pan, como la misma me hizo prometer… Esperemos que terminé este año y ahí veremos… Dejemos que finalice para volver a empezar…

P.S: Ya estos dos cabrones se levantaron, jejeje.

31 de Diciembre 10.23.am
¡Oh Dios Mío! Es este el último día del último fin de semana de la última semana de este año… Una ocasión, por supuesto, para celebrar. Pero antes de comentar algunas cosillas de este año, digamos que paso ayer, justo cuando esos cabrones se levantaron; un día de alegría termino siendo ayer.

Después de que nos bañáramos y de que Percantilla se fuera regañada a su casa, mi mejor amigo y yo salimos con prisa de mi hogar, pues el carro de mi mejor amiga/mamá ya esperaba afuera para llevarnos al cine a todos juntos; los únicos de la familia que no participarían serían los menores. Vacilamos, cantamos, recogimos a mi amiga/hermana mayor con la que las risas se intensificaron, luchamos contra el tráfico y un parqueo complicado y mi madre pude susurrarme que tendría que hablar conmigo más tarde en privado en referencia a mi Tío David; pude haberme permitido preocuparme sino fuera porque le pregunte expresamente si debía hacerlo, a lo que recibí un rotundo no. Y al final de todo, llegamos a la película, un poco tarde, y nos sentamos con palomitas y nachos y refrescos que aparecieron por arte de magia, talvez haciéndole honor a la película. Por un tiempo que no sé medir, El Ilusionista acaparo nuestra atención.

¡Película soberbia! ¡Música majestuosa! ¡Trama enloquecedora y nueva y original! Obviamente, no planeo contar más que la historia es de un mago, un ilusionista que si bien algunos de sus trucos pueden ser obras de artilugios mecánicos y demases, hay otros que trascienden la simple maquinación de un ilusionista cualquiera, alterando la esencia misma de esta “ilusión” en donde vivimos, no muy diferente al Neo que al llegar a la casa veríamos en Matrix. Salí de la sala callado y así hube de permanecer por sus buenos minutos, sorprendido, estupefacto, muy pensando en todo para poder articular palabra… Pero eso habría de cambiar. Empezamos a dar vueltas por ahí buscando el regalo perfecto para el Tío David o Babis como pude ver luego, pasando primero por un auto mercado. En él, mi buena amiga Percantilla, luego de bailar juntos por todo el lugar, constante que definió por mucho tiempo nuestras andadas antes de que llegará su novio, me termino aconsejando que a pesar de que se iría esa mujer que tanto me impresionó ayer, nada perdería mandando un simple mensaje, con un hola sin decir quien era, incitando ese lado curioso y magnífico de las mujeres. Y bien lo hice, una alegría a la mil sorprendió mi cuerpo y alma, haciéndome bailar, hablar, cantar y sonreír de una forma que hasta para mí, es poco habitual. Puede ser por el hecho de entender que estaba poniendo mi amor en alguien que me pudiera corresponder, o porque por primera vez podía ver a esa mujer que todavía amo, pues no piensen todavía lo contrario, pero con una sonrisa, un abrazo y una caricia tierna; talvez seguiré sin saber, pero realmente no me importa. El caso es que me conozco y siendo fiel a mi creencia, la alegría me drenó y canso como pocos ejercicios logran, relegando el desborde de amor a mis labios y ojos solamente, dejando mi cuerpo descansar. Así llegamos por fin a mi hogar, al hogar de todos, en el que pude por fin saber que era tanta cuestión que debía ser hablada en privado; pudo ser un golpe, pudo ser motivo de lágrimas, sin ser ninguno de los dos.

Antes que todo, pude por fin leer el correo que originalmente mi Tío había mandado a la familia, correo que casi logra arrancar la misma lágrima que cayó cuando el autor escribía. De una vez digo, el contenido de las cartas que leí no será explicado, por un lado para mantener la magia, por el otro porque es imposible definirlas, y por último, porque curiosamente, nadie más que nosotros debería saber que se dijo. Leí otras misivas más de cariño entre hermanos, de palabras raras, de recomendaciones, de locuras, hasta que por fin el tiempo para explicarme que pasaba llegó. Simplemente, una carta y una observación dirigida con pasión habían producido sospecha con respecto a una posible relación entre mi tío y la mujer que aún amo; una relación que iba más allá de lo normal. Y como tal, se escribieron nuevas cartas pidiendo explicaciones, cartas que no dudo fueron severas en algunos momentos. El caso es que por fin se dejaron de lado las cartas y hubo una llamada… De mi Tío… El comprendía la edad que tenía la mujer que todavía amo y todo, pero aún así, si el tuviera la edad de ella, no haría nada por una buena razón; porque yo la amaba un pichazo y el sabía que si tenía algo con ella, me haría sufrir, por él y por ella. ¡Una muestra de lealtad más Señores! Pregunté si ella sufriría por ese amor que tenía con él, pero se me aseguró que no, por lo que pude seguir mi vida tranquilo; haya pasado lo que haya pasado, eso no quita que me siga preocupando como un anónimo enamorado. Pero hubo un momento en que se hubo de decir basta, pues me esperaban nuevas cartas; la carta de contestación a la que yo con tanto amor hube de escribir antes.

Era de amor como fue la mía; era de sinceridad infinita desbordando en sus palabras como la mía; era de simple reconocimiento de almas como la mía cito en algún momento. Lloró cuando la leyó, al igual que por poco yo lloré al leer la suya… Lo que se dijo es para mí y para él, pero si puedo asegurar que la carta solo acentuó de forma a la mil el amor que le tengo a ese querido hombre, al punto de que ya llegamos, yo y la familia, al punto de enamorarnos de Él… Entregando nuestros corazones y el suyo en una fiesta en honor a la energía del universo, o sea, el AMOR. Ahora solo puedo esperar verlo más tarde, en la celebración de Fin de Año y aún antes… Solo puedo esperar para abrazarlo.

Y ahora, ya que terminamos de contar sobre los acontecimientos de ayer, hagamos reflexiones sobre este fin de año. Un año que empezó de la misma forma que este hará, con mi familia en el parque viendo los fuegos artificiales, aún cuando en ese momento mi mejor amigo y hermano se encontraba ausente por una molestia contra mí; al final siempre se arrepintió por haberlo hecho. Fue después cuando me pasé de ese hogar que siempre querré, no por sus ladrillos y cementos, sino por sus habitantes, y todo por un rechazo de una carta de amor que había escrito a esa mujer que sigo amando; una carta que inspiro uno de mis cuentos y muchos de mis poemas. Ahí empezó una etapa de mi vida que solo agradezco haber terminado; una vida de drogas, alcohol, salidas constantes, trabajo que odiaba, de juegos hasta altas horas de la noche, de amigos hipócritas, de amigos peligrosos. Y pudo haberse prolongado, si no hubiera sido por la bendita meningitis; mi experiencia trascendental por excelencia.

Dos días técnicamente muerto, unos diez conectado a una máquina, un mes internado en el hospital; simples números que no logran hacer comprender el sufrimiento, la desesperación, los problemas, el dolor, las culpas, las lágrimas, como tampoco los agradecimientos, las sonrisas, los chistes, las esperanzas y demases. Salí de ahí medio sordo y débil como la gran puta que nos parió a todos (al universo, siendo la puta el cambio), pero salía feliz… Sí, feliz y contento porque amaba y era amado de vuelta.

Como todos saben, o creo que saben, fue en el hospital que la mujer que amo se me declaró, logrando que mucho tiempo después, en un parque de San José donde el sol refulgía, nosotros cobijados en la sombra de un magnífico árbol, nos hiciéramos novios. Fueron cinco meses de alegrías, de descubrimientos, de culpas muchas veces y responsabilidades, de castigos, de charlas, de ojos cabizbajos, de ignoradas, de perdones, de conocimiento y miles de cosas más; cinco meses que habrían de terminar abruptamente cuando se me vio no un novio, sino un hermano o por lo menos, amigo. Ese sufrimiento, si han de saber, todavía repercute en mi corazón.

Pero seguí adelante, sin conseguir pareja pero luchando poco a poco… Luchando para cumplir mis sueños, como la entrada tan deseada a mi universidad preferida o participar en mi primer concurso de cuentos, del cual todavía esperó resultados. Hubo reuniones de diversos grupos, uno en pro a la naturaleza y el otro pro literatura, citas con amigas que no fueron más que eso, problemas en mi trabajo, enamoramientos con una casada y una mujer con novio. Tuve también un re-encuento con mi padre lejano, por medio de cartas, por las cuales seguimos en contacto y un re-encuentro con mi progenitora, pues considero que el nombre de madre ya está utilizado y no para ella, con la que luego de una o dos reuniones satisfactorias, se termino volviendo rara con oscuros presentimientos de mi parte cuando la oía hablar, hecho que termino provocando para que yo me echará para atrás; no quería que me volvieran a herir.

Fue un año en que abandoné a los amigos hipócritas y las salidas sin más sentido que tomar y emborracharse; un año en que, talvez por mi muerte y resurrección o por otros factores, estoy seguro que maduré un pichazo, provocando que no viera en tales acciones más que estupideces juveniles sin sentido. Un año en que escribí con una maestría excelsa, con la que recientemente empecé con poemas nuevamente, basados en talvez… No, de fijo… Mujer que todavía amo… jeje.

Un año en que ya llegando a su culminación, conocí a uno de los miembros mas amados de mi familia, luego de protagonizar con él un episodio un tanto doloroso con la mujer que amo… Un año en que aprendí o recordé montones, sobre el amor, sobre la vida, sobre los sueños, sobre los deseos, sobre el querer, sobre el noviazgo, sobre la familia, sobre la lealtad, sobre la hermandad, sobre la confianza, sobre la muerte, sobre la hipocresía, sobre ser abandonado, sobre ser recogido de la carretera abandonada con amor cuando uno es mierda… Un año en fin de tantas cosas que escribirlas todas sería una tarea épica… Un año que nunca olvidaré y de eso estoy seguro… Un año sumamente maravilloso.

viernes, diciembre 29, 2006

En la Soledad desacostumbrada

Es curioso para mí ahora lo fácil que me adapto a diferentes circunstancias, y más aún, acostumbrándome muchas veces al punto que las llego a necesitar. Anteayer tenía todos los planes para quedarme en este apartamento, que aunque estoy cada vez menos, suda más vida que antes por las constantes visitas de mis amigos, pero algo surgió; la soledad atacó con sus legiones de ansiedad, desesperación, locura, encierro y hambre de amigos. Resistí su terrible asedio por unos cuantos segundos y presenté mi rendición; llamé al instante a mi familia para ver si podría ir. Aunque las mujeres estaban a punto de irse, mi mejor amigo/hermano se quedaba, y sin hablar con él primero, partí a mi hogar; quien sonreía más, si yo o la soledad, no sabré decir.

Llegué justo en el momento para ver partir a mi madre/amiga y mis dos hermanas/amigas; solo hubo tiempo de hablarme de una carta. Parece que el querido tío David había mandado una carta para la familia, que provoco palabras más conocidas por el alma que por el léxico humano; lamentablemente, estando ellas a punto de partir, la lectura quedo postergada hasta ayer. Mientras todavía se escuchaban los ecos del poderosos carro nuevo en las calles del vecindario, yo saludaba con abrazo a los demás integrantes de la noche de fiesta privada que habríamos de tener; dos personas que a fuerza de experiencias vividas, se han ganado mi confianza. Comimos, bebimos, recibimos a Percantilla y las perdidas inherentes con su novio en el cuarto principal, y al finalizar la noche, nos “frikeamos” a puntos extremos por un televisor gigante y zombis malditos; por dicha, para propósitos de sueño, no fue esto lo último que vi, sino unos carros dulcemente arreglados.

Pero antes de terminar, tengo que describir unos de los episodios más importantes; escribí una carta al Tío David. Una carta de agradecimiento, que además buscaba explicar como me siento con respecto a él, el porque lo veo a veces como un hijo que debo proteger, hecho curioso que solo me ocurre con mi madre/amiga; una carta en fin para abrir mi pecho y volcar todos su contenido en una pantalla de Mac. No sé si lo escribí en el momento esperando alguna respuesta, pero ahora que la emoción del momento ha pasado, reviso todos los días el correo esperando ver entre todos uno con su nombre, para dejar que mi corazón corra a mil mientras se abre. ¿Quién puede esperar saber cual es su respuesta?

Por el otro lado, sigo la lectura de la hermosa Dama de las flores de Camelias, ese relato amoroso con final trágico pero desarrollo enternecedor que puede en algunos momentos llamar a las lágrimas a su lado; un amor sublime con protagonistas de índoles curiosas, pero de esos que pocas veces se encuentran. Y por el otro lado, unas cumbres altamente borrascosas llenan mi imaginación, con un amor juvenil que se vuelve maduro de golpe, terminando por ser la mujer una soberbia y maldita, y el hombre un desgraciado y más maldito aún; una pareja perfecta sino fuera por el status de casada de ella. Creo prever que tal condición no durará tanto como se esperaría, pero decir más con las pocas páginas leídas sería simplemente una idiotez. Por eso, os dejo hasta nuevo aviso con respecto al tópico de libros.

Y para finalizar, déjenme hacer notar como mi espíritu se ha visto en la elección de concretar una amistad y mucho más con una persona con reputación de hacer mierda a las personas; lo pensé por mucho tiempo, teniendo de lado mi amigo haciéndome notar como se podría aprovechar la hermosura, la agilidad y habilidades harto grandiosas sin meter los sentimientos. Pero al final, ayer, terminé rehusando el número de la persona, conociéndome lo suficiente para saber que paso enamorado 24/7 365 días al año, y que tal mujer posee todo para que yo caiga en las malditas redes; sencillamente, dije basta a que por amor me hagan como un pedacito de mierda en el camino. De todas formas, el simple hecho de coger por coger nunca apareció muy intrigante y necesario para mi alma, que se place en el acto de coqueterías y amores, de romances y poemas; si, talvez sea un poco raro considerando mi generación, ¿pero desde cuando los genios nos parecemos a los demás de nuestras generaciones? Ah, y eso, modestia aparte. Jejeje.