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miércoles, octubre 07, 2009

La Presentación del Nuevo Blog

Por cierto, antes de que se me olvide. Hoy inaguré oficialmente el blog Gaby y mío, Iletra2. Y por inaguración, me refiero a que por primera vez en los meses que lleva creado, pusé una mísera entrada, jeje.

Iletra2 es, a diferencia de Crónicas, un blog público donde Gaby y yo vamos a estar subiendo casi cualquier cosa que escribamos. Poesía, cuentos, ensayos, you name it. El punto es lograr que muchas de las cosas que constantemente estamos creando, la gente las pueda leer y criticar (en mi caso. A Gaby no se le critica, jeje) y etcs.

Por el momento, no voy a subir ninguno de mis cuentos ni el único ensayo que he escrito fuera-de-aulas en mi vida. Estoy esperando nada más que Gaby haga su presentación y después iniciamos oficialmente con el trabajo. Así que si alguien sigue leyendo este blog o lo lee algún día, echese una visita por esos lares.

martes, mayo 12, 2009

Realmente, sólo por una razón

"Piensa bien, querido amigo, pero al mismo tiempo, piensa mal, la diferencia más segura que podríamos establecer entre las personas no es dividirlas en listas y estúpidas, sino en listas y demasiado listas, con las estúpidas hacemos lo que queremos, con las listas la solución es colocarlas a nuestro servicio, mientras que las demasiado listas, incluso cuando están de nuestro lado, son intrínsecamente peligrosas, no lo pueden evitar, lo más curioso es que con sus actos continuamente nos están diciendo que tengamos cuidado con ellas, por lo general no prestamos atención a los avisos y después tenemos que pagar con las consecuencias."
(Ensayo sobre la Lucidez, Saramago)


Posteo hoy, un día antes de que se cumplieran los dos meses sin postear nada. Se podría decir, entonces, que como botando un reloj de arena que estuviera a punto de caducar, devolviera el tiempo y no haya pasado más que un mes sin escribir acá, jeje. O sea, excusas para justificar mi silencio.

Pero bueno, no hay nada que decir de estos dos meses, o más bien, tal vez hay tanto que decir que no hay forma por donde empezar. Desde mi papá enfermo, pero gamer como siempre, hasta las buenas y las malas (siempre ocasionadas por este servidor) con Gaby, han pasado de todo, absolutamente de todo. Pero, creo, que por primera vez, no voy a decir nada de eso. ¿Por qué? Porque lo que ha pasado en estos dos meses, son cosas que nunca voy a olvidar.

En todo caso, realmente, me mueve sólo una razón para postear. Pero bueno, buscando la cita representativa de mis posteos, decidí poner algo del libro que estoy leyendo ahora, que, aunque no me gusta para nada el formato de como está escrito, ni las palabras que son usadas a veces, la idea realmente no deja de ser genial; por así decirlo, como una pequeña introducción que me hago al mundo de la política que tanto voy a tener que ver cuando entre, esperemos a final de año, en la Judas Tadeo por fin.

Y si seguimos por las letras, podría decir que ya están en construcción los dos últimos cuentos que conformarían la colección a ser impresa algún día de 6 historias de terror, más unos otros cuantos que tengo el la cabeza, lo que sólo significa que vamos en buen camino.

Y si abordamos el terror también, tendríamos que hablar de las fobias. Y hablando de las fobias, decir que odio no tener trabajo y no tener dinero. Y por esa rama, irnos al lado de que voy super bien en el trabajo, el muy parecido a HM y que ya estoy muy cerca de pagar todas mis deudas y ganar los $800 de casi un año.

Pero con el dinero, podríamos hablar también de deudas, que por fin he podido pagar casi del todo, menos la de Gaby, que queda pendiente por el momento, y eso sería porque, hablando de otro tema, voy a guardar la plata de un pago para hacerle el aniversario más guapo posible, con regalito sorpresa y todo, aún cuando ya por fin, luego de un tiempo enorme de mala suerte, pudé regalarle algo en este mesario pasado e invitarla a salir.

Hablando de regalos, también, puedo decir que me quiero (necesito) comprar una computadora, desde que Amaterasu, mi querida y fiel compañera, decidió apagar su pantalla para siempre, razón por la cual el monitor comprado hace tanto tiempo, por fin sirvió para algo. Aunque había pedido a mi tata, como regalo, una compu, dudo que me le regale.

Pero ya que estamos en el campo familiar, podría decir que estoy llevando clases de guitarra oficiales con mi tata, ser estricto que por lo menos comprende mi estupidez de haberme arrancado los callitos que por dicha están volviendo a salir. Por ahora, vamos bien con las técnicas.

Pero, oh sorpresa, de eso no era de lo que quería hablar. Realmente, el sólo motivo de este posteo es que quería dedicarle una canción a Gaby, que escuché hace poco de la playlist que tenía, pero hasta ahora le pusé atención, tonto yo. Y pensando en primero simplemente decirle, recordé los momentos en que le dedicaba las cosas por acá y en una actitud de Simón Reformado por algunos pasados acontecimientos, decidí que era mejor retomar ese antiguo hábito y ser feliz un rato. Con todos ustedes, una genial canción del tipo de Mak ama a Nak, mucho, infinito. :) Impulsos hacia ti, de Aleks Sintek. (Ver lyrics acá)




¡Ciauu!

domingo, enero 11, 2009

Razones para que este 2009 sea genial

  1. Si todo sigue mejorando, este año cumpliría dos años con Gaby y entre las razones para que yo fuera feliz, esa es una de las más importantes. No ha sido todo de color de rosa, porque a Gaby y a mí nos gustan otros muchos colores, pero nunca he sido más feliz, nunca, absolutamente nunca. Y me encantaría ver un día este posteo, leer esta primera razón y sonreír, con Gaby a mi lado todavía.
  2. Este año, sea como sea, terminaría casi con todo el técnico de Salud Ocupacional y me faltarían sólo como dos materias por hacer y sacaría el título ese. Y aunque no sea la profesión que quiero para mi futuro, voy a poder tener una estabilidad que ahorita, como todos sabemos, no tengo.
  3. Tengo 365 días (ahora menos, jeje) para leer más libros, y para buscar nuevas historias como La Ladrona o Mundo de Tinta, que me apasionen y me hagan llorar, reír o simplemente, anhelar.
  4. Este año sale, ojalá, el tercer libro de la serie de Meggie y Farid (obviamente hay más personajes, pero al momento son esos los dos que más me importan, por razones también obvias), el esperado Muerte de Tinta. Esto significa también que tengo un regalo más entre la lista para darle a Gaby.
  5. Tengo mil y un ideas de cuentos que quiero escribir y después de un largo período de no querer tocar mi "mundo de tinta" particular, ahora parece que me han vuelto las ganas. Que haya terminado el cuento de las calaveras de cristal, con el título de La Profecia de Cristal, es ya un muy buen comienzo.
  6. Tenemos muchas películas que ver, después de lograr haber visto Wall-E (era todo lo que esperabámos y más). Están REC, Planet Terror, otras muchas más de terror para asustarnos. Este va a ser un año de sustos, pero de los buenos, jeje.
  7. Todavía tenemos una aún más larga lista de animes por ver y aunque últimamente habíamos dejado de ver para dar prioridad a ver películas extrañas (o no tan buenas, cuando las escoge Clau), vamos a terminar por lo menos 2 animes, espero, jeje. Que tan geek...
  8. Hay paseos pendientes y aventuras disponibles. Esta la salida al sanatorio, con los recién casados y Claudia. Está el Parque de Diversiones. Y aparecen a cada rato, nuevos lugares que recorrer y nuevas experiencias que probar. El mundo no se detiene nunca, y menos cuando uno lo quiere aprovechar.
  9. Tengo trabajo y sea como sea, ya eso es decir algo. Sí, no gano mucho dinero y sí, he pasado problemas y mis cuantas depresiones y tristezas, razón por la cual tal vez Crónicas estuvó abandonado mucho tiempo. Pero como diría el dicho, si la vida te da limones, hay que hacer limonada. En mi caso... ¡Me voy a poner un puesto de limonada! Jeje
  10. Estoy feliz y estoy positivo. Aunque me costó recordarlo, todo pasa por una razón y el vaso, como siempre había dicho, no esta ni medio lleno ni medio vacío porque el agua y el aire son lo mismo y esta completamente lleno. Cualquiera tiene sus recaídas y al mía duró bastante. Pero este año va a estar más tiempo afuera el Simón feliz.
  11. Este año, aparte de Salud Ocupacional y todavía sin saber como ni cuando, voy a meterme en la Judas Tadeo y estudiar Periodismo. Este tiempo en que debí haber estado estudiando ya pero no pudé me ayudó a entender. El futuro que quiero, aún sin tomar en cuenta mis planes de Programación, es escribir y no sólo escribir. Quiero que mis palabras ayuden a entender, a informar y a concientizar. Quiero que lo que sale de mis manos no sean sólo fantasías y ficciones, sino una forma de ver el mundo y de hacerlo mejor. Quiero poder decir la verdad y que a la gente le guste mi forma de decirla, pero que al mismo tiempo la entienda.
  12. En Febrero, y aunque sea un pelotudo, viene mi papá para Costa Rica, supuestamente. Sí, se le olvidan cosas que son importantes para mí y yo, con esta personalidad que tengo, lo mandó al carajo. Todo eso es cierto. Pero no menos cierto es todo lo que lo quiero, todo lo que lo extraño y todo lo que me gustaría verlo otra vez, después de tantoooo tiempo. Además, esta viejito.... Alguien como yo debería poder cuidarlo. ¡Jeje!
  13. Tengo techo, tengo que comer, tengo con que amar y tengo con que sobrevivir. ¿Ya eso es decir mucho, verdad?
  14. Habrán muchas más salidas con Clau, Gaby y yo. Y habrán cosas para que reírse, y cosas para aprender. Pero por favor, y por el momento, no más bodas. ¡Jaja!
  15. Un terremoto a principios de año augura muchas cosas. La muerte y la destrucción, por más que nos duelan, son siempre el principio de una nueva vida y de una nueva construcción. Y además, aunque suena terrible, sólo comiendo mierda se puede madurar. ¿Será este terremoto del 8 lo que realmente necesitabamos para empezar a crecer?
  16. Esto sonará Geek, pero realmente no importa. Este año haré que mi Personaje en Regnum Online (RO) sea nivel 50. ¿Qué es RO, cuando lo empecé a jugar y porque estoy tan enviciado? Es un juego en línea buenísimo, lo empecé a jugar el 25 de diciembre a las 3 de la mañana y seguí jugando hasta las 11, porque no podía parar. Y estoy enviciado porque además de los gráficos, de las guerras, de las aventuras y todo, he conseguido gente que piensa como yo, y que es lo mejor para esos días en que simplemente quiero poder hablar con alguien y me haga reír.
  17. Y finalmente. Este 2009 será genial porque yo voy a mejorar. Voy a ser cada día un mejor novio, una mejor persona, un mejor estudiante, un mejor futuro periodista, un mejor escritor, un mejor trabajador. Y no hay peros que valgan. Simplemente voy a ser mejor y punto. Lo que sí dudo es que a como vamos, sea un mejor cocinero. Pero uno nunca sabe, jeje.
Y para terminar, este posteo que debería profetizar que Crónicas va a estar más activo ahora con la entrada a la u (en pequeño, porque es la Ulacit (Ulashit)), iba a dejar unas fotos de fin de año y del RO, pero parece que estoy teniendo problemas para subir fotos.... Jeje. Otro día las pongo entonces, jeje. Y si faltan razones, me tendrán que perdonar, pero apenas estoy volviendo a ser yo, jajaja.

¡Ciauuuu! ¡Besos y abrazos a todos y todas!

domingo, diciembre 21, 2008

Christmas is all... around us?

Si me hubieran dicho hace un año, dos años, que para estas fechas estaría como estoy ahora, posiblemente me hubiera reído mucho; lo hubiera encontrado totalmente fantástico.

12 días tuvieron que pasar para que estuviera con ánimos suficientes para escribir de nuevo en Crónicas. Y en estos 12 días muchas cosas pasaron: Tuvé el mejor cumpleaños que he tenido en mi vida, sin muchos lujos tal vez, pero sí con mucho amor y felicidad; he visto películas a lo loco, en compañía o solo, y puedo asegurar que Indiana Jones rules totalmente; leí el maravilloso regalo de Gaby de cumpleaños, Mujercitas, de cabo a rabo, sólo para quedar con la sensación de querer más; he estado ansioso y a punto de volverme loco, entre jugar Final Fantasy, tirarme en la cama sólo para dormir y levantarme todos los días a las 6 de la mañana; y en el trabajo, logré hacer 31 encuestas razón por la cual, me faltan sólo 9 encuestas más para lograr pagar la mitad del alquiler que me faltó este 16, debido a mi escaso salario.... Tantas cosas, ¿verdad?

Podría, como siempre, no resistir a la tentación y escribir mil y un párrafos de cada una de las cosas que mencioné arriba, pero emociones fuertes como un cumpleaños de un fin de semana, esta vez con Gaby conmigo todo el tiempo (e inclusiones hasta de Clau que vinó dos días de MI fin de semana, jeje), no son realmente para ser escritas. Crónicas, ante todo, siempre ha sido un diario, más para que yo recuerde que para que otras personas lo lean; obviamente, como buen "humilde" escritor que soy, me encanta que me lean otras personas también, jeje.

Y hoy, hoy se termina este fin de semana de descanso. Me levanté tarde, vi The Clone Wars, la película digitalizada, jugué Final un buen rato, pasé hablando con Gaby (lo digo en pasado porque hace ratos no responde, jeje), me terminé el libro y ahora estoy sentado, escribiendo, todavía añejo y no menos feliz por eso. Y aunque me encantaría estar con Gaby en la playa en este momento, por lo menos puedo ser feliz de que ella está ahí; yo, en todo caso, desde mis últimas vacaciones de este año, me había dado cuenta que el re-encuentro entre la playa y yo va a tomarse su buen tiempo, jeje.

Mañana, de nuevo a levantarse a las 6, caminar hasta Moravia, dejar encuestas (De hecho todavía no llevó ninguna concretamente hecha, jeje), recoger viáticos, recoger encuestas y buscar a quien hacerselas. También, desde mañana empieza los últimos momentos de este 2008, lleno de aventuras, crisis, risas, llantos y uno que otro problemilla en el camino. Seguiré intentando con el trabajo de Arnoldo, pero ya no dependo tanto de él. Tal vez no dependiendo tanto de la noticia, me llegue algún día, jeje.

¡Ah! Y no lo había contado a Crónicas. Siguiendo una promesa que había hecho, matriculé 4 cursos en la Ulacit en lo que es el comienzo del fin de una pequeña pseudo carrera de Salud Ocupacional para sacar el técnica; aunque me encantaría seguir los pasos de Gaby, que me llevaría ya como 2 o 3 cuatrimestres de ventaja, no puedo pagar Periodismo, ni siquiera en la Judas Tadeo. Además, yo había prometido sacar el técnico antes de que terminara el contrato y sea como sea, yo soy un hombre de palabras. ¿Si me hace feliz? Mmm... Esa es otra cuestión. Me hace feliz cumplir la promesa de Gaby y saber que a pesar de que nuevamente vamos a matricular pocas materias en la U, no voy a estar completamente ocioso... académicamente hablando, porque ocioso del todo pocas veces estoy, jeje. Y voy a tener un título en algo para trabajar, aunque no sea mi trabajo ideal ni mucho menos. Supongo que hay más tiempo que vida para poder sacar mi título de Periodismo, cuando este mejor... de dinero.

Tengo tantas cosas que quiero hacer, pero poco tiempo para hacerlas. Cuando sepa, por ejemplo, lo de los horarios de la U de los cursos que vayamos a llevar Gaby y yo, voy a poder averiguar donde empezar a estudiar Programación, aunque requiera conocimiento en algo que detesto: Números. Posiblemente me meta en el INA, pero tengo que llevar un curso tedioso de Word y etcs primero, curso que también voy a llevar en la Ulashit y tal vez me convaliden y me pueda ahorrar complicaciones.

Pero, realmente, me da pereza hablar de cosas así en mi día libre, jeje. Prefiriría hablar de la pasta que tengo en la cocina y que puedo comer ya, que me está dando hambre de nuevo. Y Gaby por fin respondió a mi mensaje anterior, razón como siempre de felicidad. Y aún más, el tercer disco de Final que estaba bajando le falta poco, a diferencia de una película de Indiana Jones que se rehusa en encontrar fuentes para bajarse rápido. Y abro el Emesene para darme cuenta que de 11 contactos, no hay con quien hablar, jeje. Sinceramente, realmente extraño a Gaby, porque sin Gaby esto no es un hogar... Simplemente es un apartamento bonito, que de paso, no he terminado de pagar, jeje.

Y obvio, lo pusé de título y no hablé nada de eso. ¿Y mi navidad? Pues considerando de que no tengo con quien pasarla, y que Gaby la va a celebrar allá con toda su familia, creo que me conformaré con llamarla el 24 y el 25, y desear unas felices navidades, aunque me suene raro decirlo. Tal vez tenga plata de viáticos ese día para comprarme algo para mi, como... no sé... ¿Un almuerzo delicioso en la Galería, en la soda de Tony? Mmmm... Me suena.

Pero bueno, los dejo. Posiblemente no escriba el Lunes, ni el Martes, ni el Miércoles, ni el Jueves, ni el Viernes, ni el Sábado... Pero quien sabe... Tal vez el próximo Domingo tenga ganas de escribir.

¡Ciao! Y para practicar... ¡Feliz Navidad para tod@s!

jueves, octubre 02, 2008

2x1: Porque hasta los posteos tenemos que ahorrar

Listo calisto, como diría Mefisto, el mayor menisco del bautismo propio del budismo; es hora de postear algo que valga la pena. ¡Jeje!



Porque la satisfacción de a poquitos siempre es mejor



Este es el primero de los dos temas que quería tocar en este posteo, a razón de que era lo que iba a escribir ayer si no hubiera sido que el cansancio no me dejó. Hay tantos tipos de satisfacción como hay tipos de desiluciones, y eso fue una constante ayer. ¿Pero a la larga, qué es realmente satisfacción y qué es realmente una desilución?

Ayer fui a ver el apartamento que quedaba originalmente a 300 metros de las instalaciones deportivas de la U; después, en la caminada y las llamadas, despueś de la comida de musmani y darnos cuenta que Sarita va a nadar también, nos dimos cuenta que eran casi 800 metros para llegar a la casa. Y así es como nos fue: la señora, Doña Cecilia, parecía buena gente, vendiendo su apartamento con la mejor de las sonrisas y tratando de ocultar con risas tímidas la suciedad del lugar; el apartamento, precioso, tenía dos cuartos bastantes grandes, una salita aún más gigante, un baño con puertas de hierro (muy importante que no fueran cortinas que se podren), un desayunador bonito y una cocina espaciosa; el barrio, cómodo, cerca de Sabanilla, Guadalupe y San Pedro, si lo vemos como un pasito pequeño por el camino que pasa por el planetario. Hasta ahí, perfecto.

Pero empezaron los cambios, tipo los 300 metros que se volvieron 800. El apartamento, primero, ya no costaba 140 mil colones sino 160, sumándole los 7 mil colones extras del internet. Y aún más, había que pagar la línea básica de telefóno que tenía el apartamento, aún cuando no se necesitará. Fue tremenda sorpresa, sí, también darme cuenta que la lavandería más cercana, para poder lavar la ropa, quedaba a 800 metros (justo por la musmani) y que tendría que caminar bastante con la ropa a cuestas. ¿Y ahora qué?

Pues escuché los consejos de Gaby, que como siempre, tenían razón. Es cierto que ese costo de de 40 mil colones más (con respecto a lo que pagaría si me quedo aquí), podría joderme tarde o temprano porque tendría que sacar 10 mil colones más por semana para pagar el alquiler. Y es cierto también que aunque ahorita puedo hacer 3000 relativamente fácil (llevo 1300 ahora, o sea, vamos en buen camino), cuando entre a la Judas Tadeo el próximo año podría perder mucho más tiempo que las 2 horas que me quita ya el Curso de Redacción de la U, lo que podría terminar estresándome bastante con el trabajo que de fijo tendría que hacer... E igual, el apartamento lo quiere otra persona que tal vez se pasé en estos días, y no el 13, que es cuando yo me puedo pasar, razón por la cual igual podría terminar sin nada. Ahora sólo podría esperar.

Esperar porque la verdad si estoy pensando en pasarme. Sí, es más caro, es más complicado, nada comparado con la comodidad de tener este apartamento. Pero a la larga, ¿no me estoy yendo precisamente para escapar de esa misma comodidad, como lo he hecho en todas mis pasadas? Así que si de repente el apartamento queda disponible, veré como hago y lo intento; si lo alquilan, pues igual sigo buscando por más apartamentos, tomando en cuenta que estamos a T-11 días para conseguir uno... ¡Sí se puede, sí se puede!

Ahora estamos a la espera. A la espera de buscar satisfacción. Porque a pesar de que la satisfacción a veces puede ser negada, injustamente como siempre, se puede creer en la posibilidad de una segunda oportunidad para intentarlo de nuevo y tratar de satisfacer o ser satisfecho. Porque todos merecemos una segunda oportunidad... por lo menos una vez, jeje.



Porque el Punto y coma (;) para mi es tan importante...



Sí, soy un vicioso del punto y coma y de eso va a hablar la segunda parte del posteo, faltando ahora media hora para empezar a trabajar; desde que lo leí repetidas veces (pero usado magistralmente) en el libro de La Última Tentación de Cristo, estoy enamorado de él; la facilidad de expresarse con un punto y coma es soberbia, si se comprendo en líneas básicas donde usarlo bien, jeje.

Esto podría ser un posteo largo, muy filológico, pero yo no soy reamente un filólogo y mucho menos uno español. Así que sólo quería lanzar un grito por los aires y decir...

¡Amo el Punto y Coma!
(Podrá ser un posteo largo, pero realmente quiero dormir un ratito; hasta las putas merecemos descanso)

Y para demostrar la importancia de todos los signos de puntuación, absolutamente todos, les presento, gracias a la suprema inteligencia y memoria de Gaby, la historia del poema y las tres hermosas muchachas.

______________________________________________________________

Tres hermanas casaderas, Soledad, Julia e Irene, conocieron a un joven y apuesto caballero, licenciado en letras y las tres se enamoraron de él. Pero el caballero no se atrevía a decir de cuál de las tres hermanas estaba enamorado. Como no se declaraba a ninguna, las tres hermanas le rogaron que dijera claramente a cuál de las tres amaba. El joven caballero escribió en un poema sus sentimientos, aunque "olvidó" consignar los signos de puntuación, y pidió a las tres hermanas que cada una de ellas añadiese los signos de puntuación que considerase oportunos. La décima era la siguiente:

Tres bellas, ¡quÉ bellas son!

(Citado por Roberto Vilches Acuña en "Curiosidades literarias y malabarismos de la lengua". Editorial Nascimiento. Santiago de Chile, 1955)

Tres bellas que bellas son
me han exigido las tres
que diga de ellas cual es
la que ama mi corazón
si obedecer es razón
digo que amo a Soledad
no a Julia cuya bondad
persona humana no tiene
no aspira mi amor a Irene
que no es poca su beldad

Soledad leyó la carta:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
digo que amo a Soledad;
no a Julia, cuya bondad
persona humana no tiene;
no aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad.
Julia en cambio:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
¿Digo que amo a Soledad?
No. A Julia, cuya bondad
persona humana no tiene.
No aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad.
Dijo Irene:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
¿Digo que amo a Soledad?
No. ¿A Julia, cuya bondad
persona humana no tiene?
No. Aspira mi amor a Irene,
que no es poca su beldad.

Así pues persistía la duda, por lo que tuvieron que rogar de nuevo al joven que les desvelara quién era la dueña de su corazón. Cuando recibieron de nuevo el poema del caballero con los signos de puntuación las tres se sorprendieron:

Tres bellas, ¡qué bellas son!,
me han exigido las tres
que diga de ellas cuál es
la que ama mi corazón.
Si obedecer es razón,
¿Digo que amo a Soledad?
No. ¿A Julia, cuya bondad
persona humana no tiene?
No. ¿Aspira mi amor a Irene?
¡Qué!... ¡No!... Es poca su beldad.

domingo, julio 20, 2008

Por un ratito antes de viajar...


"Todos los libros tienen alma. El alma del que lo escribió y la almas de los que lo han leído, vivido y soñado con él."
Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento.


Acabó de terminar de trabajar. Algunas cuentas horas de trabajo, casi 23, con 2200 mensajes al final. Hicé 100 menos de los que tenía proyectados pero aquí estoy, escribiendo en Crónicas, luego de una ausencia enteramente justificada por la visita de Gaby y el trabajo del fin de semana. Pero algunos me dirán "pero Simón, le faltan una hora y cuarenta y cinco minutos para terminar sólo 100 mensajes, ¿no los va a hacer? Que vago".Y quizás tendrían razón... Pero yo tengo mis propias razones para haber terminado antes de tiempo, para escribir aquí ahora, para tener tiempo luego y aún más, para tener esa cita al principio del posteo.

Empecé con Sangre de Tinta ya. Creía que podría mantenerme al margen, pero no lo logré; el libro me atrapó totalmente, como esperaba yo que pasará, pues me había sucedido lo mismo con su hermano mayor, Corazón de Tinta. Leyéndolo olvidaba todo. Olvidaba que estaba solo, olvidaba que tenía que trabajar, olvidaba que estoy desde el Jueves sordo de un oído (razones todavía no hay realmente, jeje), olvidaba el estrés y el hambre y todo. Dejaba de estar en un apartamento pequeño, aburrido y desesperado por no tener aventuras, para encontrarme en medio de hombrecitos de cristal, de caballos, de martas, de fuego (mi amado fuego), de bosques, de casas llenas de libros... y de malvados y héroes. Dejé de jugar, y hasta renuncié a mi intento de pasar el cuento del Hospital, de mi serie de terror, que por fin había logrado terminar el Viernes. Sólo había una cosa que no había olvidado: Gaby.

Yo sé, digan lo que digan, ustedes pocos lectores. Pero Gaby ha sido, es y seguirá siendo forever and ever el hilo central de Crónicas porque es el hilo central de la mayoría de mis sueños, aventuras, sonrisas y suspiros; no lo puedo evitar. Es cierto que Sangre de Tinta tiene un alma propia, un alma que se mezcla con la mía cuando leo y que me transporta, así como Meggy y su padre y Orfeo y el mismo Darius podían hacer, dándole una hermosa y maravillosa vida a los libros (he de admitir que he leído ya en voz alta algunos pasajes para ver si yo podía también; lastimosamente fracasé). Y es cierto también que esos viajes, de mi alma cansada, dejan al cuerpo vacío y cuando ella, mi querida saltimbanqui, regresa a su cuerpo, le cuesta adaptarse a lo estrecho de su espacio y lo deja temblando e inútil por un tiempo. Pero aún más cierto es que, entre el alma del libro y la mía, está la de Gaby, que lo leyó antes, que impregna cada letra, cada espacio y cada punto, con un aroma que sólo ella puede tener. Un aroma de mil flores y alas de mariposa.

"-Salúdala de mi parte. Ella lo entenderá. ¡Y ahora márchate, camina! Te lo noto, sigues enamorado de ella. ¿Cömo describiste entonces sus ojos? ¿Pequeños trozos de cielo?"

Así le habla Dedo Polvoriento a Farid, uno de los personajes del libro. ¿Sabían que en algún momento yo habría dicho lo mismo de Gaby? ¿Exactamente lo mismo? Esa es otra razón de porque tengo que terminar de trabajar ya para ir a leer el libro: Porque si Gaby no está aquí, la voy a encontrar en las páginas, ella como Meggie y yo como Farid, como nos dimos cuenta desde que lo leímos. Yo, Farid, muchacho iluso con un amor desmedido de andar descalzo, saltimbanqui, amante del fuego, de andar dando vueltas por ahí, que se adapta a casi todo, que es tímido y orgulloso hasta la muerte y que ama a Meggie; Gaby, Meggie, niña y mujer a la vez, amante de los libros con el poder de leer y llevarlo a uno a donde sea, orgullosa, inteligente, poeta, princesa, mariposa. Esos somos nosotros. Leer a Farid viendo a Meggie es simplemente estar en una feria, en el medio de un patio de un castillo, jugando con mi amigo el fuego y viendo a Gaby, hermosa y sonriente, a lo lejos. Por esas mismas razones, tampoco puedo escribir mucho acá.

El libro me llama...

Está a mi izquierda y en mi oído sordo, ahora realmente sordo, el izquierdo, escuchó sonrisas y una algarabía desmedida. Hay una fiesta susurrándome y mil razones para dejar de escribir y tirarme en la cama e irme de viaje, con Gaby, con sus abrazos, con las hadas y con el fuego. Mil y una razones, como las mil y una noches de donde viene Farid.

Sólo algunas cosas antes de irme, pa' que no se me olvide. Hice lo más geek del mundo. Entre foros y demás cosas, me encontré con lo que buscaba y sin demora metí mis datos y después de un par de clicks, todo estaba listo. ¿Qué tanto se puede amar admitir el hecho de ser un Linuxero?

¿O un ubuntero?

The Ubuntu Counter Project - user number # 23245

Sí, soy el usuario número 23,245 de Ubuntu y el 475,833. ¡Jaja! Linux rules! De hecho, sonará feo para algunos y todo, pero hasta tengo la fotita de Tux y mi número de carné, por así decirlo, como avatar del Emesene. Jeje... Que tan Geek, diría Gaby.

¡Y con eso parto ya! ¡Tengo que ir a visitar a Gaby un ratito!

¡Besos!

P.S: Pues deberían imaginarse que iba a poner un Post Scriptum, y más aún que iba a poner. Obviamente, un video para Gaby dedicado. Pasado por un amigo y discutido luego con el mismo, terminé dándome cuenta que este video era perfecto para explicar ese sentimiento de que cuando Gaby está aća, todo está bien y de que con ella soy el hombre más feliz del mundo. Para todos los lectores de Crónicas, y en especial a Gaby, les presento Better Together de Jack Johnson. (No necesitan lyrics porque el video ya las tiene incorporadas; lo díficil es cantarlas, jeje)

sábado, junio 14, 2008

Crónicas de una Semana, Parte 2: Señorita Carrera

Una vez dije que todos eramos putas, fuera lo que hiciéramos. Todos, al trabajar, vendíamos algo y obteníamos algo a cambio, generalmente dinero. Pero ya estoy cansado de ser puta virtual... Me gustaría pensar en un día en que lo que venda sea mi talento y mis ideas y lo que obtenga a cambio sea, más que dinero, una satisfacción.

Lo segundo de lo que vamos a hablar es de Señorita Carrera. Sé que dije que iba a hablarlo ayer después de trabajar, pero terminé tarde y cansado y con poca disposición para escribir más. Así que lo voy a hablar ahora.

¿Se acuerdan, los pocos que me leen (o sea, yo y Gaby) que había puesto algo de porque ya no iba a estudiar Periodismo? Bueno, eso era un proceso de transición. Pero para entender eso, nos tenemos que devolver un poquito en el tiempo.

Desde que yo soy pequeño, las carreras que he querido estudiar se han basado en mis impresiones de otras personas y de mis sueños de querer ser mejor. Claro, también tuve los típicos deseos de ser un montón de cosas porque me parecían cool, como los bomberos, policías, y etc, pero eso no los mencionó porque creo no hubo nadie en esos casos, sólo la estación y un carro gigante de bomberos, jeje. Quería ser cardiólogo porque un amigo de mi mamá (playo, de hecho) era Cardiólogo, tenía una casota, viajaba por todas partes y veía corazones. ¿Qué mejor que poder ver de cerca el motor del cuerpo?

Nota sobre la profesión de escribir: Valga la pena hacer notar algo. Desde antes de nacer, creo, me ha encantado la idea de escribir. Creo sinceramente que yo nací para amar, comer, dormir, leer y escribir lo que sea. Esa es la única cosa que yo traigo desde que tengo personalidad y la única cosa que nunca cambiaré, negaré o dejaré de hacer. Escribiendo yo vivo.


Pasé años de años con esa ilusión, de ser un doctor. Poco a poco me desencanté de lo que era la medicina occidental (supongo que ya sabía lo mala que era de otras vidas) y empecé a adentrarme en lo que era la medicina oriental alternativa. Creo que esa fue también la manera en que conocí de su filosofía y me enamoré perdidamente de, aunque no estoy seguro; buscaba libros de libros y leía a cada rato de la India, los Vedas, el Tibet, la acupuntura. Así fue como finalmente me fue presentada una persona Budista que practicaba el Ayurveda, la "ciencia de la vida" de la que todavía sigo ilusionado. Hubo planes de ir a Cuba a estudiar Medicina y luego estudiar la alternativa o de ir a la India directamente por la medicina ayurvédica. El mundo era un mundo de curar en ese entonces.

Pero luego pasaron ciertos hechos hartamente conocidos y me quedé sin pan y sin limosna. Fue por eso que terminé estudiando Salud Ocupacional. Estaba con mis tíos y para medicina me había dado cuenta que perdería montones de tiempo cuando era precisamente "eso" lo que quería ganar para poder ganar dinero lo más pronto posible. Así que aprovechando la oportunidad, se empezó en una investigación de carreras de privadas relacionadas con la medicina: Terapia Física y cosas por el estilo. Hasta que se encontró la Salud Ocupacional. Sí el mundo antes era de curar, ahora se volvía de prevenir.

Podré decirles ahora mil mierdas de Salud Ocupacional, pero la verdad es que en ese momento (y todavía) la idea me gustó. Podía ser independiente, hablaba con gente nueva, nadie nunca estaría encima mío (en cuestiones de poder, jeje), me daba la oportunidad de ayudar a la gente y de hacerla "feliz", podía seguir con mis medicinas ayurvédicas y hasta aplicarlas en el trabajo, tendría un mundo nuevo a mis pies donde yo creía poder hacer algo de verdad y como si fuera poco, ¡Había muchooooo campo laboral! El primer año fue maravilloso, porque aunque odiaba ya desde ese entonces todo lo relacionado con el concepto de u privada, me gustaban mis clases. Hasta que empecé a perder ánimo poco a poco, porque ya trabajaba en Supra y me daba plata, y etc, etc, etc... No es mi propósito contar eso ahora.

¿La siguiente? La siguiente fue Filología. ¡Por primera vez estaría en una U de verdad, la UCR! Tanto tiempo había tenido que esperar, desde que era pequeño... Estaba donde la loca y andaba buscando como una carrera para escribir. Pero claro, es lógico: Podrán haber clases para pintar, esculpir y otras cosas, pero no hay título universitario alguno de Escritor. Así que me tiré a letras y de todas las carreras que habían, me llamó más la atención la Filología Clásica. ¿Por qué no la Española? Porque desde siempre (casi desde el mismo momento en que decidí ser escritor) odio el análisis de oraciones y textos, de esos que parecen que mutilando una obra de arte para ver como son sus partecitas individuales. Y con la Filología estaba genial... Hasta que encontré algo único, maravilloso y genial. Gaby.

Vamos a lo simple y resumido, para ver si descanso algo antes de empezar con los últimos 350. Cuando conocí a Gaby, la admiré de inmediato. Esa mujer que iba a clases con libros como yo y guiñaba el ojo de una forma maravillosamente seductora, era una tica por entero, que creía en muchas cosas que ya el tico promedio ha dejado de creer. Yo, por el otro lado, había llevado una vida en que valía picha ser tico. Nunca me interesó la política como tal (y me sigue sin gustar), siempre tenía los ojos puestos en Asia, en lugar de América, y la mayoría de mis sueños estaban viajando en el extranjero. Pero eso cambió para siempre con Gaby... Y de la mejor forma posible.

Fue con Gaby con quien yo deseé ser tico de verdad. La que me enseño a valorar Costa Rica desde una óptica totalmente diferente y genial. Y fue con ella y su sueño de ser periodista que me di cuenta que mi talento para escribir podía devolver algo a la sociedad, fuera como fuera. Pero después de un tiempo con mis sueños (robados de Gaby, por así decirlo) de cambiar el mundo, de solucionar lo imposible y andar diciéndole a medio mundo lo mierda que son los niños pipis de Comunicación Colectiva, el sueño entro en crisis. Al fin de cuentas, no me gustaba la política, aunque le había dado una oportunidad. Y sin política, como bien me dijo Gaby un día, estaba en desventaja. Y además, pensaba yo, el sueño no era realmente mío, era de Gaby. Yo nunca sería un periodista de verdad.

Pero la verdad es que aunque esa carrera (como todas) se inspiró en Gaby, yo sí me encanté con el tema, al igual que lo hicé cuando me gustó Salud Ocupacional o cuando me gustó Cardiología. La diferencia es que con el Periodismo, por fin me sentía como en "casa". ¿Y ahora? ¿Qué ha cambiado? ¿Lo voy a estudiar o no? Pues sí, lo voy a estudiar. Tal vez no me guste la política, pero habrán otras formas de hacer periodismo. Igual diré con mis palabras la verdad que creo pocos dicen, y diré opiniones que creo valen la pena, aunque sólo las escuchen unos cuantos. Creo que puedo decir las cosas de forma tal que suene bonito, que suene interesante, que atraiga. Después de todo, Galeano se conoce como escritor y miren todo lo que ha hecho. Seguiré con la literatura y seguiré con mi perspectiva del periodismo, que ahora no es de Gaby, ni mucho menos una copia, sino mi propia versión de lo que tengo que hacer. Salir ahí y escribir hasta que no hayan dedos, ni ideas, ni corazón.. O sea, para siempre, jeje.

¿Y ser escritor? También, eso nunca dejaré de serlo. En algunos años seré entonces profesional de Salud Ocupacional (pues voy a terminar esa carrera para tener una profesión que genere ingresos de verdad), un periodista que escribirá lo que quiera y adonde quiera y sobre lo que le de la gana (porque precisamente no necesito plata del periodismo) y un escritor que tratará de salir avante, como sea. ¿Cómo les queda el ojo?

Yo sé que esta mega resumido todo, y que debería haber dicho más. Yo lo sé. Pero sencillamente no tenía deseos de poner otra Biblia por acá, grande y densa. Total, casi nadie lee esto, a expeción mía y de Gaby, y nosotros no necesitamos muchas palabras para entendernos.

¡Mañana u hoy en la noche la tercera entrega de Crónicas de una Semana, Parte 3: Gaby!

P.S: En nuestra sección del día de hoy de Post Scriptum, les dejaré un videito que encontré en Youtube. Es de la fila del día del concierto de Maiden. ¿Por qué lo pongo a estas alturas del partido, luego de tanto tiempo? Nada más pongan atención desde el minuto 2:05 hasta el 2:10. ¿Lo ven ahí? ¡Jejeje! ¡Otra pueba de que estuve ahí!

jueves, diciembre 07, 2006

La U: Un sueño en proceso de cumplirse

Hoy es un día de gracia, de milagros, de sueños que se cumplen, de cosas grandes y dignas de fiestas. Por fin, luego de una espera de mucho tiempo en que mi fe trataba de no decaer, me entregan la nota que define si entraría con orgullo a la universidad de mis deseos o si tendría que llorar y desesperar; por supuesto, nunca contemple la última opción. ¡687! ¡Esa fue la nota! Siendo la máxima 800, destinada a doctores y otras carreras largas y caras, mi nota es bastante excelente, considerando el miedo que tuve en ese entonces, realizando ejercicios matemáticos que no me daban, doliéndome la cabeza por una llaga amorosa todavía abierta. Empiezo a llamar, primero a mi madre, que me promete por su lado una cena para festejar, por el otro a mi padre cercano, que orgulloso como tal, me llena de felicitaciones. Es esto el primer paso para cumplir mis sueños, faltando todavía detallar asuntos de matricula, dinero, materiales y horarios; al final, con suficiente fe y voluntad, nada es imposible. Por eso rió y bailo y canto, sin ser mi voz algo realmente agradable de escuchar cuando entono una canción; soy feliz, mucho, y eso me basta. Y con esta renovada emoción, planeo concluir el ciclo de visitas a mi familia, para por lo menos, realmente espero, recibir un abrazo y algún halago. Solo eso pido.

Por el otro lado, por fin termino de leer esa Ultima Tentación del amado Jesús; un final que todavía me deja callado y extasiado, un final digno de la grandeza literaria característica del libro desde el comienzo. Debo confesar que ya sabia el final, y que las mismas labras con que este exiliado griego concluye, hubieran sido las mismas si fuera yo el autor; la diferencia radica en esa distancia que se recorre antes del final, en que acontecimientos, desnudos, cogidas, felicidades, dichas, fiestas, hijos y la frase: “Todo, todo, todo no es mas que una ilusión”. Llegada esta frase, y ante la sorpresa de mis compañero, no pude parar de sonreír; reconozco en este magnifica escritor creencias similares a las mías. Como diría ayer, el libro verdaderamente bueno es el que realmente nos cambia; el cambio con este fue un amor elevado a la figura de Jesús, un amor fraternal, un amor de alumno y maestro a la vez. Y en la última palabra, dejo flotar una pregunta interesante. ¿Qué hubiera pasado si mi Jesús conociera este que termina siendo, por unos momentos, el maestro Lázaro?

Pero dejando los libros aparte, aun cuando reconozco el impacto de este Jesús que todavía cuela en mi memoria, me doy cuenta de un hecho interesante, que sin ser nuevo, se repite después de mucho tiempo. Aquella que fue en su momento la mujer que amaba sin admitir, luego la que se volví mi novia, para ser después por la que lloraba, y por ultimo, mi amiga del alma, ahora vuelve a uno de sus caracteres más usuales: La Hermana sumamente molesta. Sin haberla visto a la cara a esa hermana que su felicidad es molestar y escuchar las quejas de sus comportamientos rapaces e infantiles, la sorpresa me invade por unos cuantos segundos mientras sus uñas afiladas se hundían en mi carne; talvez sea mas decepción que sorpresa todo esto. En todo caso, me veo forzado a responder fuego con fuego y dolor con dolor, mientras me defiendo de una presencia que poco a poco acusaba de tornarse molesta; anteayer, a punto de dormir y cansado, trato de seguir una joda que a esas alturas yo no estaba a punto de tolerar. Y en las vísperas de mi cita de mañana – MALDITA CITA – a la cual ella estaba invitada a funcionar como mi sostén y compañía, me pregunto: ¿Quién me acompaña mañana, mi amiga o mi hermana? ¿Tendré que soportar bromas o reflexiones de un alma madura? ¿Encontrare en sus brazos un apoyo o dolor y molestias? Afortunadamente, tengo tiempo para pensar tales preguntas, no mucho, sino infinito, pues como sabemos, el tic tac del reloj es una simple ilusión, aun en los mejores relojes.

Y para el postre de hoy, empiezo a leer, volviendo al tema de letras y libros, un folletín de poesía; sorprendentemente, a pesar de ser un poeta novato pero bueno, aun cuando he cesado temporalmente de expresarme por tal medio si no es para una mujer o conquista o regalo amoroso, es el primer libro de poesía que recuerdo leer alguna vez. Este es de los poetas grandiosos, Neruda en este caso, con su espada de llamas, contándonos de un paraíso adánico, con la diferencia de que sus protagonistas, sus gustos y sus conflictos son diferentes, en una ligera medida. Pero en sus letras encuentro la misma felicidad, o talvez solo un poco menor, de mis propias palabras en los linderos de enamoramientos o decepciones, por lo que, sabiendo que tengo tiempo para vaguear en mi cultura, me prometo leer y leer sobre mas versos, tanto de amor como de conflictos etéreos; la poesía es la que habla el lenguaje de lo eterno, la que comprende y ve las cosas como son, la que es honesta, sincera y grandiosa; es el campo donde los dioses alados juegan a construir. Pues como diría yo en algún lugar, en algún momento: “La poseía puede ser realmente disfrutada en el tanto el ser humano como tal trasciende su mascara corporal y busca dentro de si su esencia divina; solo un Dios escribe, leer y disfruta en toda su magnificencia las letras del poeta”

lunes, diciembre 04, 2006

Hablemos sobre arte...

Ya que es totalmente absurdo contar sobre un trabajo que ya no es tal por su ausencia, o detallar los encuentros casuales y normales, tanto con la gata dorada que juega a tirar papelitos con una pajilla, viéndose preciosa en el proceso, o con la mujer de perfil de lentes gigantes en el viaje mañanero, planeo hablar hoy de algo más abstracto. Hablemos un poco de arte.

Leyendo a Poe hace poco, vi que el querido sufriente de la vida, tenía unas opiniones muy válidas sobre los orígenes del arte y sobre los ingredientes básicos que lo conformaban. Primero, como origen, dice que viene de la imaginación y la intuición, del terreno donde provienen nuestros propios cuentos de hadas, los mismos que engendran nuestros sueños como nuestras pesadillas en ese momento, en que tanto el esclavo como el rey, son iguales; los dos son exactamente iguales cuando tienen que cagar, sea como sea, solo cambiando el fondo de la acción en si. Pero, leyendo esto, me veo obligado a agregar un ingrediente más: El Recuerdo. En algún poema antiguo mío, escribí sobre la inspiración artística. Y definí para motivos personales que los poemas ya están ahí, las obras maestra flotan ante nuestros ojos, dedos y oídos, los premios descansan en nuestra repisa pulcramente ordenados. Al final de cuentas, el poema terminaba diciendo que esto solo podía ocurrir si realmente lo único que nos faltará fuera el recordar que tales maravillas estaban ahí; el pájaro volando en el atardecer es ya una foto increíble, un poema soberbio, y una canción famosa, solo hay que recordar y plasmar eso en donde se pueda. Al final de cuentas, el arte genuina es solo lograda cuando el ser humano se desprende de su sangre y carne y trasciende a su mejor yo, a su yo divino, pues es él el creador de la belleza; escribimos o pintamos nosotros en el tanto estamos en contacto con nuestra verdadera esencia, pues ella percibe todo lo existente en un simple vistazo. Y por eso, creo que al querido Poe le falto ese pequeño detalle, ese y otro más.

También ese hombre que murió joven y desdichado aseveró otro axioma, que no tardo en convertirse más bien en un adagio; esa frase de que para el arte se necesita 1% de inspiración y 99% de esfuerzo son pocos personajes que no la citan, aún desconociendo su autor. No pretendo, nótese por favor, recordar en este momento los exactos términos del adagio en si, pues simplemente uso los número y palabras que me vienen a la mente para ser comprendido. En todo caso, en esto también me veo impelido a agregar el recuerdo y el contacto inherente con nuestro Yo Mayor; ese simple hecho cambia las proporciones. Por lo tanto, son de la creencia que para un ser humano común y corriente que se cree realmente como tal, la afirmación anterior es un reflejo de cómo deberá crear su arte, matándose primero que confiar en su propio instinto artístico. Pero también creo que entre más recuerdo obtiene el hombre de su origen divino, las proporciones empiezan a cambiar, favoreciendo siempre a la inspiración, en lugar del trabajo. A si, llega un punto en que el hombre, dejando de ser hombre, escribe directamente de la inspiración y su instinto, originando obras maestras que sin necesitar trabajo ni esfuerzo, son tan buenas y aún mejores que cualquier otra que requirió lo anterior. Poe, por ejemplo, vario poco la proporción, luchando y sufriendo como tuvo que hacer, con poco tiempo entre sus depresiones para reflexionar sobre la posibilidad de que fuera realmente un Dios; la muerte de su querida esposa solo agravo este pensamiento. Y ya al punto de dormirme sentado en el escritorio, mi mente osa hacer una pregunta: ¿Y en que proporción me encuentro yo como escritor? Lamentablemente, hoy, ahora, ya, no estoy listo exactamente para responder la pregunta; una buena reflexión que mi mente cansada no puede ejecutar hoy debe hacerse antes. Pero mientras mi respuesta venga, sería bueno hacerse la pregunta, ¿no creen?

domingo, diciembre 03, 2006

Un Domingo productivo y familiar...

Hoy me levanto en cama grande y ajena, sumergido en cobijas que no con cierta aprehensión usé. Me levanta la mujer con la que me sentía contrariado ayer, y hablando todavía dormido, la vi partir; a los pocos minutos estaba completamente levantado. Me acordé de cómo había sufrido sin saber el porque ayer, y mientras limpiaba, hacía arroz, me bañaba y realizaba otras tareas propias del ama doméstica que amo ser, reflexione al respecto; pensaba y pensaba y aunque notaba que ya el sentimiento no estaba, no sabía su causa, y la simple ignorancia me molestaba en sobremanera. Vi televisión, terminé de leer sobre el sublime Espartaco y la sabia Varinia, del que hablaré mas tarde, pero seguía pensando; la respuesta se me escabullía como el jabón en la ducha que se niega a ser gastado. Hasta que me di cuenta del porque o creo haberlo hecho. Sea como sea, el pensamiento me reconfortó al punto que puedo sonreír otra vez ahora. Estaba incomodo por el hecho de que ser invitado a cuidar la casa estando solo con mi ex novia y un amigo invisible era una simple confirmación de que no había ni un rastro de antiguos sentimientos en su corazón; era el conocimiento de que aunque yo no podía evitar a veces verla como la vi antes, ella ya ni le importaba, demostrado por su forma casual y tranquila en que admitía en que no podía haber nada ya entre nosotros. Y si lo piensan, eso está genial. El asunto estaría superado de su parte. El asunto es, por mas estúpido que suene, que yo todavía lucho con la olla y su limpieza, sabiendo que quedan restantes; una lucha que siento a veces como eterna. Pero una vez pensé en esto, y sin estar 100% seguro de que esta era la raíz de mis problemas, me tranquilice y pude ser un poco más feliz a lo largo del día, en que una soledad común pero lujosa me acompaño. Una soledad como pocas. Repito, sigo sin saber si esa era la razón de todo, pues talvez busqué simplemente lo más fácil para evitar seguir pensando; en ese caso, esperaré una respuesta venida de mi Yo Mayor. La respuesta llega cuando estamos listos para aceptarla, o por lo menos, a veces acontece de tal forma.

¿Y que pasó en esta soledad? Pasaron muchas cosas, pudiendo dividirse entre sociedad y lectura. Empecemos con la primera. Me había ya vestido de esas formas en que me sé irresistible, pues había decidido ir al evento en ese parque de maravillas que mis pies y ojos no han tenido el placer de apreciar; lamentablemente, una llegada tarde de mi familia impediría la actividad, cosa que no lloro exactamente. Estaba entonces vestido hermoso, con la camisa abierta, peleando con uno de mis amantes perrunos que pretendía escaparse por un portón que sabía abrir, una y otra vez, hasta que decidí guardarlo en un cuarto donde sus sueños fueron un poco más utópicos. Y mientras tanto, estando conectado a servicio de mensajes al instante, me encuentro con dos amigas queridas, que el tiempo podía utilizarse como testigo de la distancia de nuestra última conversa. Amigas en que, sin saber porque, talvez presintiendo más sus almas que sus máscaras corporales, había depositado gran parte de mi confianza, contándoles muchas cosas sin siquiera conocer sus rostros verdaderos a la vista de mis ojos, sin intermedio de ninguna pantalla más que mis anteojos. Hablé con ellas y disfruté, una hablando de mi teoría del amor y de relaciones, mientras ella me dejaba callado con una adivinanza que no pude superar, con sus risas como canción victoriosa; había superado una prueba recientemente, y notificándomelo de primero, no pude menos que sentirme grandiosamente orgulloso de ella, reconociendo sus méritos y su triunfo sobre la institución educativa de este país, que más parece crear una juventud mediocre, que un futuro realmente prometedor (No pretendo generalizar, solo expongo mi punto de vista de la institución en general, que ya no enseña a amar la lectura ni el aprendizaje constante en sí. También hágase notar que mi amiga se aleja en grande a ese promedio, superándome a mí aún en muchos temas). Además, claro está, hay excepciones; si se tiene el dinero suficiente, como no lo tiene el resto del pueblo, la educación pasa a ser un asunto manejable y dichoso. Y por el otro lado, con mi otra amiga la conversación fue breve, aún cuando con ella las palabras tampoco son realmente necesarias; amiga del alma en términos literales, una de las maestras/alumnas que me han tocado en esta vida, reconociéndonos ambos como tales, no pude menos que alegrarme con ese orgullo y paz que desbordaba por las frías letras de la computadora. Está lejos, y aprovechando una ventana que mi intuición me indico, la invité a salir para por fin realmente poder decir en un abrazo miles de oraciones de cariño; talvez se pueda, talvez no, es realmente cuestión de la eficiencia del universo. Y como tal, solo hay que confiar.

Y ya caída la noche, tengo la oportunidad de intercambiar cartas al instante con mi querido padre, forzándonos ambos a este método en vez de uno más rápido; el se negaba a instalar el msn y yo me negaba a instalar el Skytype. Pero aún con las desventajas de un simple correo, intercambiamos ideas como nunca, alegrándonos de nuestras similitudes, luchando con sinceridad y amor en nuestras diferencias. Terminamos al final discutiendo la veracidad de mis afirmaciones sobre la ilusión del mundo, sobre los milagros y sobre el poder de la fe; mas que todo, la frase “Ninguna realidad es independiente de nuestra percepción” le choco; siendo periodista como es, aparte de muchos atributos más, era más que obvio su respuesta. Y así nos mantuvimos, yo en estado de éxtasis luchando con mi impaciencia de apretar a cada segundo el botón para ver si habían llegado correos nuevo, mientras dejaba vagar mi mente en un programa de televisión idiota o en un Iron Maiden hermosamente nuevo y a la vez fiel a su música, cantándome de desiertos y lluvias, como de espejos e ilusiones. Y seguimos hasta que su trabajo lo hizo forzado a seguir unas elecciones que se probaban violentas; su simple aseveración de la posesión de tres armas en su casa, “por si las moscas”, sorprendió a este joven que nunca ha visto una realmente de cerca, y menos usado, y que desearía no tener que; las seguiré considerando inútiles y altamente nocivas.

Llegó mi familia en ese entonces, y pude escuchar los cuentos de un hermano cada vez más grande sobre victorias y sorpresas; había superado muchas pruebas y el orgullo y felicidad, con una buena cuota de emoción, teñía todavía sus palabras. Llegó también la mujer que tanto conflicto había conseguido causar a mi espíritu ignorante ayer, para regalarme una mantis preciosa que terminé dejando en la casa, junto con una magnífica piedra que mi mamá/amiga también me había traído, sabiendo como siempre mi amor por el reino mineral, pasión que no logro recordar cuando o porque empezó. Todos estaban cansados, por lo que me resigné a decir buenas noches a todos, y ver una película de una mujer deliciosa, que con las ropas apropiadas, parecía una mujer común, sin mucho atributo que demostrar. Dando la mano y unas buenas noches a mi querido hermano, metí en mi bulto una media docena de libros seleccionados con amor y emoción y partí el viento castigándome la espalda. Pero, para finalizar este día, contemos la parte de los libros, mis amantes eternos y constantes, tanto fieles como voluptuosos.

Termino en la tarde de leer de Espartaco, llorando su muerte, tanto de la persona como del ideal, aún cuando sabía que en si nunca morirá, todavía moviendo las almas de aquellos que quieren libertad y están dispuestos a luchar por ella. Si lo vemos así, hay Espartacos todavía que conducen las riendas de su futuro, como de otros más, que combaten en campos que van desde oficinas de cubículos cerrados, a aulas de universidades, o campos en la montaña; lamentablemente, la lucha entre clases será un inevitable hasta que el hombre, la humanidad entera, cambie como tal, y como tal y por el momento, Espartacos seguirán siendo necesarios. En todo caso, este cambio, según mis creencias, tendrá que esperar 6 años año talvez, profetizado por los mayas, cuando querámoslo o no, vibraremos más rápido, evolucionando y trasciendo; también puede ser que no pasé nada por el estilo. Pero es mejor conservar la esperanza de nuestro próximo paso grande que desesperar en la impotencia de un enorme grupo que va hacia su auto destrucción. Pero evitando una depresión, lo termino de leer con una sonrisa, feliz por el futuro de Varinia y sus hijos, mujer fuerte como todas las mujeres realmente son, aún cuando traten de ser convencidas de lo contrario; una mujer que creía en el amor y en la libertad con igual o mayor intensidad que su esposo, y que siendo simple y esclava, poseía una sabiduría que hasta el mayor de los políticos y el mayor de los soldados, terminaron admirando. Y por eso, termino feliz, agregando el libro en mi lista de preferidos, esperando talvez la película, para desilusionarme o para asombrarme; cualquiera de las dos opciones me ha ocurrido con frecuencia, y poco a poco empiezo a luchar y pelar menos. Pero dejemos de hablar de Espartaco y hablemos de esa guaca enorme de libros que me llevo como fugitivo en la noche, que ni todo el peso del mundo me hubiera convencido de dejarlos.

Seamos rápidos, pues es espacio que he ocupado este domingo acusa a volverse sumamente cansado. Limpiando en la tarde y sabiéndome completamente solo, me di el derecho de hurgar entre los libros, buscando títulos, olores o intuiciones que me llamarán la atención; poco a poco, una lista fue creciendo, abarcando desde la historia de un Moisés, hasta un tributo a las camelias en el título del grande del antiguo conde, pasando por varios otros, como el del mamífero adorable marino o el famoso de cumbres románticas. Pero dos fueron suficientes para hacerme feliz, pues los había buscado con ardor; el simple hecho de que la historia de Jesús por un lado y otro de la maestra que nos dice como el orgullo y los prejuicios llevan al final a un camino con huecos en todas partes, era ya el viento que aligeraba mi cansado bulto. Empezando con que la historia de ese Jesús que uno llega a amar después de odiar, pasando por momentos de vergüenza, iras, patadas, gritos y llantos es más que sublime; simplemente es una maravilla leer de un hombre que siendo un idiota, pues lo era al principio, golpeándose por amor a Dios, temeroso y cobarde, privándose de placeres sin saber el porque, para luego convertirse en aquel que reconoce su divinidad, es todo un placer; tarde o temprano, uno ve sus etapas en nuestras vidas, viendo sus errores en los nuestros y su futuro en nuestro destino. Todos al final somos Dios, aunque no todos creemos conveniente morir en la cruz; por lo menos yo no. El libro en si fue el motivante del cuento que se presenta en mis filas de creaciones, del cual estoy particularmente orgulloso. Mi historia de un Jesús que podía escoger.

Y a la vez, leo el de el conflicto clásico entre el sentido representado por la razón y la sensibilidad por el corazón; dos hermanas y su mundo representan la escena. Veo desde como el amor se percibe tanto con sensatez como con los ojos del corazón, hasta una sociedad en donde las manipulaciones, el egoísmo, el dinero, las hipocresías, los matrimonios arreglados, el odio, la indiferencia y otros vicios más atacaban a los habitantes de esa hermosa Inglaterra en donde sin haber carros ruidosos y asesinos de Gaia, sin haber carreteras, sin haber televisión ni cosas por el estilo, la gente era feliz con sus campos, sus árboles y ríos, con sus animales fieles y las lluvias inclementes; haya sido al final como haya sido, no dejo de envidiar a los miembros de esa era, en donde correr por una pradera descalzo hubiera sido de las diversiones de cada día. Y aquí, termino de contar este domingo, mañana hay trabajo al que asistir, pues no oso mentir y decir que hay trabajo que hacer. Y lo mejor, la compañía en si lo admite; nos pagan por leer y no hacer nada. No me quejo, soy feliz como puedo.

viernes, diciembre 01, 2006

Mas de Navidad, con un buen libro de por medio

Se que he hablado de la navidad, y criticado a sus creyentes; sigo riendo ante la visión de casas fervientemente decoradas con costumbres que no son suyas ni las cuestionan. Y de la misma forma que rió, me indigno. Nosotros, los ticos, adoptamos estas costumbres extranjeras sin preguntar el porque y el para que, no buscamos darles mas sentido que lo que viene en las películas y libros; decoramos con botas que pocos saben que significan, adoramos a un viejo barbudo del que no sabemos mas que es gordo, explotador de niños duendes y animales, como realmente es; ansiamos tener chimenea para idolatrar a los dioses de allá arriba, y me refiero a arriba de América, y terminamos por desear ser parte de ellos para jugar con la nieve, fenómeno harto difícil de presenciar en nuestro sublime clima tropical. Somos felices en nuestra ignorancia, y seguimos así por mas comodidad, agotadora y estúpida comodidad, que por cualquier otra razón; sea esta nuestra naturaleza, no deja de ser un acto insensato. Ahora, si me topara con el hombre que a las creencias les diera un matiz personal, capaz de justificar para si mismo, y no para el mundo, las luces que parpadean, el árbol asesinado cuyo trofeo conservamos en una esquina y el pesebre antiguo y carcomido por insectos, pues en ese caso, por lo menos miro al hombre y le sonrío, pues en todo, es libre de hacer como plazca, mientras piense. Pero la festividad en si parece privar del privilegio del raciocinio a mujeres y hombres, que brincan alegres por un 25 que es exactamente igual a otras fechas importantes; otros brincan en honor a Mahoma y otros a Buda. Pero ahí no acaba, no señores. Me falta por decir.

He hablado del carácter mercantil en el cual creo basado Diciembre, en donde todo gira, no en función de la paz y prosperidad, a menos que este acompañada de el dinero, sea verde, rojo, de colores o negro. Ahora, los que aman la fecha dirán que es una época de reunión, en donde no se niega ni un vaso de agua, y menos un abrazo. Y yo les digo: ¿Porque solo este época? ¿Porque no siempre? Pero la culpa la tiene esta gente, que como niños, no recuerdan su verdadera esencia, aun mas cuando pueden coger, comer, odiar y cagar para frustrar aun mas su recuerdo; gente que al mejor modelo de vacas y hormigas, simplemente siguen el de adelante. El amor esta siempre, pues es la energía que nos rodea y crea, y tanto por los regalos, como por las cenas y reuniones, el 25 es una simple creencia tragada con galones de agua por detrás, sin digerir; reuniones y demases todos los días se pueden hacer, sin motivo alguno mas que la simple intención. Y por estas ideas me miran como loco; todos fuimos criados a odiar a los que no aceptan la navidad, como si de seres monstruosos se tratara; afortunadamente, no amando el chocolate en un mundo chocolatoso, sin gustarme el fútbol en un mundo que mata por el balón, no dejándome fascinar por fiestas, autos, ropa, lujos, bebidas y prostitutas en una juventud que conlleva el germen de su destrucción, y creyéndome Dios en uno de los pocos países con religión de estado, que dicho sea de paso, no de las mejores, me he llegado a acostumbrar a ser el bicho raro evolucionado de la fiesta. El tipo que oculta en sus risas hipócritas un sentimiento de superioridad, muchas veces sin querer. El tipo de personas destinados, modestia aparte, a una cierta grandeza.

Pero por mas que hable, siempre seré el Simón tolerante que le gusta vivir y sonreír con personas de diferentes convicciones y creencias; encuentro interesante experimentar en sus pieles el estremecimiento de emociones desconocidas para mi ser, como un árbol de navidad, una sonrisa genuina decorando, una cena lograda a la perfección. Y hoy, ha sido el mejor ejemplo de ello; con ansias de leer, me termino encontrando decorando botas con escarcha de colores y sonriendo ante la imagen de un equipo de computadoras, que siendo antes frías, ahora eran Navideñas. Y como habría dicho ayer, todo por una mujer: nuevamente las risas de la gata dorada me impelen a realizar lo inimaginable en alguien como yo, bromeando como todos, eso si, sin dejar mis criticas de lado. Soy tolerante, no un simple personaje poco constante en sus creencias; he perdido mujeres que amaba, he perdido amigos, he perdido familias, como he ganado todo lo perdido y mas por seguir fiel a mi mismo. Sé el virus que es la Navidad, metiendo la mano en su estomago y revolviendo la verdad, pero eso no me priva del derecho de disfrutar a la sombra de su teta verde y roja; además, ahora no es el momento de ponerme en el otro lado del río y combatir ideológicamente con mi equipo de trabajo, en el que solo ganaría un conflicto sin sentido. Por lo menos, todavía no.

Y en medio de todo, empiezo un nuevo libro, que ya no pocas veces ha amenazado en hacer surgir lagrimas de mis ojos negros; Espartaco y su libertad. Leo su maravilloso estilo de escritura, bien hecho y pensado, y más aun, imaginado. Me transporto nuevamente a la antigua Roma, como lo había hecho anteriormente con Adriano, o aun mas lejano, con Teodora y su fortaleza. Luego de estar con los aristocráticos, con los adinerados, leyendo sus pensamientos, saboreando sus placeres y llorando sus desdichas, me paso al otro lado; los esclavos quieren contarme una historia. Una historia de un hombre grande en todo su sentido, que siendo un líder desde siempre, deja el temor del futuro y la culpa de su pasado para luchar por su presente; un hombre que mas que ser esclavo prefiere morir. Espartaco se me muestra sabio, amado, sincero, fuerte, resistente y astuto; una mezcla letal que la puta Roma temió con fuerzas y no pocos temblores. Y como en su buena novela de la antigua gloria del imperio, los amores, tanto hetero como homosexuales, los vinos y las borracheras, las cogidas, la sangre, las luchas, los sueños y los ideales no se hacen esperar; sea con los ricos como con los pobres hay sabiduría por todas partes. Y dejando de lado la historia del general que busca la revolución del mundo entero, los mismos personajes emiten destellos de enseñanza, frases que resumen toda una filosofía. Por el momento, una me sigue asombrando, por su profundidad, como por su veracidad en todo momento en la historia humana: "La Justicia es el instrumento de los fuertes y debe ser empleada como dictan los fuertes; la moral, como los dioses, es la ilusión de los débiles". Y mas aun, en aquellos tiempos y aun en estos, la siguiente frase del autor nos hace pensar: "La esclavitud, en todas sus formas y colores, sea como sea, es justa; solo los tontos aducen que es inmoral"

miércoles, noviembre 29, 2006

Letras en medio de navidad

Hoy, dejando aparte un pesimismo que acusaba con acompañarme el resto de esta semana, me muestro lleno de energía, extasiado con un hecho o circunstancia que yo mismo desconocía. Miro discusiones en el centro de mi equipo y como un personaje que creía se mostraba desagradable solo para mí, entra en conflicto con cada alma que lo rodeaba, exigiendo respuestas ilógicas y soluciones improbables. Ahora, no es que hubiera extraído una satisfacción de la lucha que se desenvolvía ante mis ojos y oídos un tanto olvidadizos todavía de cómo escuchar y entender; simplemente era un cambio el saber que terminará como terminará tanto embrollo y conflicto, podría aplicar ese hermoso dicho que nos dice “El enemigo de tu enemigo se vuelve tu aliado”. Sabias palabras listas para ser aplicadas en esa ruptura de la ilusión del tiempo y el espacio, en donde siempre vienen a mano, si se ignora el cuando y el donde. Pero nuevamente, no me regocijo de la pelea; poco a poco se vuelve una confirmación de que el ser humano puede producir vergüenza en sus semejantes. Pero trasciendo las simples palabras intercambiadas, unas con aspereza y otros con manifiesto enojo, y el espectáculo, pues no pasa de eso, trae innovación al mismo trabajo que atenta a volverse monótono. Por lo menos, hay un lado positivo; es imposible dormirse con tanta emoción.

También, a pesar de no creer en la navidad como tal, me veo aprisionado en una trampa en la cual me metí con gusto y hasta con prisa; veo como compraré un regalo a la gata dorada, utilizando la hipócrita festividad como excusa. Pero vean en este caso no un hombre que deja sus creencias por un rostro hermoso, para buscar agradar representando un papel que no le corresponde; ella sabe en todo caso mis ideales y pensamientos acerca de esto y mentirle solo sería provocar una de sus tantas sublimes risas. Esto es más una acción de un hombre conquistador que aunque ve la batalla perdida de antemano, no pierde un segundo por nuevos posibles intentos de una fugaz victoria. Pude notar su magnífica cara cuando se negociaba la transacción y me gusta imaginar que en sus miradas alegres había un brillo curioso que sabía el real matiz de las palabras, disfrutándolo sin culpas ni barreras. Sea como sea, ya me he comprometido a sorprenderla con el regalo, y espero con ansías el momento de la entrega, en que talvez dejándome llevar por el momento, deje traslucir con mayor intensidad los rayos de mis verdaderos sentimientos. Afortunadamente, planear es innecesario y hasta estúpido en tales momentos, por lo que me atengo a la espontaneidad del futuro. Un futuro que bien podría estar pasando ya.

Pero dejando aparte mis planes maquiavélicos románticos, termino de leer un nuevo libro de ese fantástico escritor, que como si sus palabras fueran un heraldo del futuro lejano, vio sus fantasías cumplidas en la maleable realidad. Luego de presionarme por el tiempo de un británico que apuesta su dinero a la eficiencia del mecanismo humano para los viajes, luego de la cual termina ganando, no solo el dinero, sino también una enamorada esposa y un criado sumamente leal, me pierdo entre la África misteriosa, a bordo de un globo gigante que asemeja un monstruo para los nativos. Tuve mis conflictos con sus pasajeros, siendo el cazador el más problemático de todos, con su retorcido placer de matar más que apreciar, luchar más que dialogar, disparar más que pensar. Aún así, disfruto del viaje en general, riendo ante las ocurrencias del criado que se vuelve amigo, o del globo que muere en el caudal de un soberbio río. Y disfrutándolo, dirijo mis elogios al Dios Verne, agradeciéndole por sus historias en los diferentes ámbitos y localizaciones de nuestra amada Tierra; ni el suelo, ni el agua ni los aires fueron un obstáculo para él. Un grandioso genio, que estoy 100% seguro, se sabía como tal; realmente, no esperaría menos.

Y por fin, luego de su buen tiempo de inactividad odiosa, empiezo a escribir donde dejé ese maravilloso cuento de mi Jesús. Aún cuando me falta todavía, a razón de mis ojos cansados, avanzó considerablemente en su desarrollo. Logró pasar de una fiesta sangrienta y dolorosa a una cogida y baile, ambos terminando en un sublime orgasmo, y eso presenta ya un salto enorme. Tengo otra idea en mi cerebro, que flota como el embrión antes de nacer; primero tengo que parir por completo a este Jesús para empezar la labor de parto del siguiente hijo. Pues el artista es sobre todo eso, una madre que engendra poco a poco a sus semillas, que terminan por crecer solas y sin ayuda, solo consultando de vez en cuando el consejo de su progenitora. Y creciendo ellos, nos hacen crecer a nosotros; dando vida a nuestros cuentos, nos la damos a nosotros. Por eso el rol de escritor puede resultar tan gratificante; nuestros embarazos culminan en la misma dicha, para dejarnos como cicatrices hermosas marcas de experiencia y recuerdos, que en lugar de deformar nuestro cuerpo de imaginación e ideas, lo engrandecen. Somos madres orgullosas, que sin exponer nuestro cuerpo a cualquiera, mostramos con orgullo nuestros hijos, no sin su buena cuota de celo y cuidados. Después de todo, cada hijo es único, y bien lo dijo el dicho “El hijo más hermoso del mundo lo tiene cada madre”. Por eso, puedo aseverar: LOS MÍOS SON LOS MÁS HERMOSOS.

sábado, noviembre 25, 2006

Un libro y más

Me niego primero a retratar un sábado más; siempre leerán en él la misma limpieza y lavada, la misma excitación de ver todo limpia e inmaculado, como creo que mi alma está. En todo caso, sea como sea, no fue un sábado harto provechoso. Fue al salón central de comunicaciones cibernéticas de la localidad, primero para agregar estos días a esta página, segundo para recibir las críticas continuadas de un padre lejano escritor. Se me critico primero por falta de signos de puntuación del buen español; sea dicho de paso, es difícil pretender obtener tales palos y puntos cuando la computadora es detestablemente gringa. Pero este problema ya va siendo solucionado poco a poco, y para aquellos que lean y sean molestados por tal circunstancia, mis más sinceros perdones. Pero solo si realmente los necesitan.

También se me critico que grite a los cuatro vientos lo grandioso que soy, alegando que el líder y genio es aquel que no clama sus habilidades. Debo aceptar que estoy en parte de acuerdo a tal afirmación, pues creo sinceramente que las mejores habilidades de un hombre o mujer son aquellas que ni siquiera la persona en si nota. Pero por el otro lado, creo en los tres niveles de creación: Pensamiento, Palabra, y Acción. Diciendo las cosas con fe y firmeza, logramos una materialización de la misma en este universo, para luego pasar a la acción. Lo he probado varias veces y funciona. Aquí, podré tener puntos en contradicción con mi insigne padre, ateo como sé que es, yo religioso de mi Dios como soy, aún cuando ese Dios soy yo mismo. Pero eso solo garantiza lo delicioso en futuras charlas; sé por experiencia también, que personas que crean lo mismo exactamente, llega un momento en que se traban, a menos que pueden mantenerse en un progreso constante al mismo tiempo los dos.

Y hablando de conversaciones futuras con mi padre, viajo nuevamente a reunirme con mi familia, para escaparme a su parque y ser envuelto por la niebla, la misma que debía atacar a nuestro querido Phileas Fogg, cuando viajaba por el hermoso globo. Lo termine temblando de frío, como talvez sus protagonistas lo hacían de emoción. Me suponía su final, pero igual fui agarrado de sorpresa; pensar que la gano o la perdió por tal hecho, se vuelve interesantemente gracioso. Con la prisa del lector ávido, empiezo a leer otro; ahora es Poe y sus cuentos macabros los que tapizan mi mesa de noche. Solo resumo un libro que un lunes por la noche, había dejado en manos de una mujer, yo estando en un nivel depresivo máximo. Ahora, solo me falta encontrar otra vez el libro que también leía de mi amado Jesús, para seguir riendo y llorando con sus peripecias. Igual, tengo una cola enorme de libros, hecho que me hace feliz mientras sus dueños no empiecen a exigir lo que es suyo. Y si lo hacen, me escabullo. Jejeje. Talvez no, talvez sí.

Pero empecé a hablar de libros por una razón harto diferente de la que termine; no logró localizar el número de la persona guía para atravesar el pantano burocrático del pasaporte, y se lo hice saber a mi madre/amiga, para recibir un gesto de extrañeza. Sigo confiando en la eficiencia del universo, por lo cual seguiré llamando, a diario; en el momento que pueda contestar, seré yo su primera llamada.

viernes, noviembre 24, 2006

Vanidad y Libros

Soy vanidoso, lo admito y me lleno de orgullo. Nunca he dejado de admirarme al pasar frente a cualquier objeto que se digne devolverme mi reflejo y hasta sonrió a los dulces mortales que miran tan curiosas demostraciones de amor propio. Y para los vanidosos, no hay nada más doloroso que notar algo que nuble nuestro atractivo exterior, sustituyendo miradas de admiración y atracción, por otras de lástima o ignorancia. Y todo por una pelota, una inflamación que persiste como Napoleón en media batalla perdida de Waterloo, como tormenta de nieve con el sol coronándola, como un incendio diminuto que huye a su extinción. Sigue ahí y me molesta; es tanto incomodo verla surgir en cada sombra, como sentir un ligero dolor al abrir mis labios, sin importar lo ligera que sea la acción. Recibo burlas, risas, cánticos en honor a mi pelota y simplemente me río; el día que no podamos reírnos de nosotros mismos, estamos perdidos. Pero todo es fácilmente solucionable, eso es simplemente temporal, pues como diría un gran libro, lo irreal no nos es amenazable y lo único real es lo eterno, por lo tanto, mi pelota no es nada; si aún así decide seguir viviendo, una meditación con mi Yo Mayor la hará irse por donde vino, con su rabo entre las patas y sus puntos negros en su cansado hombro. ¡Adiós mi pelota!

Por el otro lado, sintiendo la comida de la soda que tanto atrae mi cariño, termino de leer un libro más. Los tiempos de Adriano quedan atrás, mientras me enfoco en asuntos más recientes. Historias de magníficos templarios que luchan por sus millones de secretos en un mundo actual todavía doliente por dos torres derrumbadas y por un tumor de terrorismo que nunca se sabe si es pura imaginación o no; es harto probable que si se cree en un tumor que no existe, se termina por crear. El libro me hace pensar, seriamente y con furia, más al llegar a su maldito final. Veritas vos Libera, siempre y sin excepciones; sea como sea la verdad está primero, aún si su precio está en la destrucción de una base de la sociedad. El hombre que vive en mentira está encadenado, sin libertad, infeliz sin darse cuenta. Y aún más, indagando más en el libro, develar la verdad de una sociedad lucrativa, como es el catolicismo en general, sería librar a la humanidad del yugo de concepciones tan idiotas como el pecado, la culpa, el remordimiento, el infierno, el castigo eterno y por último y más importante, ese Dios desgraciado que nos odia, vengativo como el peor humano, rencoroso como solo unos cuantos, y masoquista como el Sade, viéndonos sufrir en un hogar de llamas y demonios con colas; Dios es más que eso, es amor, solo amor, igual que nosotros. Por eso, leyendo el final, me enojo. Lo diré toda la eternidad: La verdad debe ser dicha, a menos que el fin no justifique los medios. Pero en este caso en particular, su buena patada en el culo les daría a los protagonistas. Cobardes de mierda, indecisos y poco sinceros consigo mismo. Pobres infelices.

Pero dejando de pelear con ellos, resumo la lectura del británico frío e insensible que trata de recorrer distancias épicas en un tiempo utópico. No lo he terminado, por lo que me niego a decir más. Pero, ¿Será que tanta locuras, risas, dinero gastado, mujeres hermosas y un elefante sean exitosas? Solo el final lo indicará.

lunes, noviembre 20, 2006

Una reunión libresca

La vuelvo a ver y no hay sentimientos exagerados que afloren en mi corazón; aún, noto una atracción mutua sutil que fluye entre las bromas y preguntas, buscando talvez una salida. Sigo adorando su perfil, sus ojos detrás de lentes gigantescos, esas palabras que termino sin entender pero siempre respondo con un Sí, por simple aquiescencia enamorada. El día transcurre con noticias de operaciones a ser realizadas en el mañana, y evaluó una oportunidad para faltar a mi trabajo y descansar; realmente quiero unas vacaciones del tedio. Pero está ahí, nuevamente, mi eterno combatiente. No puedo; necesito – ODIO ESTA MALDITA NECESIDAD – el dinero, necesito vivir, necesito pagar, necesito ser parte de esta máquina come hombres, que solo extiende su piedad por dinero. Yo me metí solo a su boca, sabiendo que sería triturado, por lo que realmente no sufro de forma infatigable. Aún así, el sentimiento de no poder faltar a mi trabajo, no por moral, ni por amor a él, ni por pereza sino porque necesito ese dinero, no es nada agradable. Lo detesto, pero lo abrazo con cariño para protegerlo. Lo sé, ¡Hijueputa ambivalencia!

Mientras mi equipo disfruta, yo trabajo; promedio del día de hoy en donde lo único importante fue el trabajo. Leí como común, tomando los consejos del emperador hermoso de Adriano para ver mi propia vida; líder entre los romanos, amante de la belleza y arte, hombre débil para el amor, grande e idealista, fuerte y filósofo, tantas características simplemente lo hacen asemejarse a este joven que escribe. Ambos ubicamos el amor y la belleza en todas sus formas en un pedestal altísimo que llega hasta el cielo; ambos tememos a las pérdidas amorosas, ambos hemos llorado por el amado o amada; ambos hemos tenido grandes ideas que han sido ignoradas por la ignorancia; ambos osamos avergonzarnos de nuestros coetáneos, meneando la cabeza, y pidiendo perdón al mundo por las bestias de sus habitantes, especialmente del hombre. Pero todo termina, por dicha.

Por último, asisto a la reunión de los lectores; comimos, tomamos, nos presentamos, reímos y luchamos en pro de nuestras amigas las letras, sin importar el formato en que vinieran. Nos vemos a las caras y mostramos nuestra sorpresa; por lo menos, me calificaron de escribir como si fuera más viejo, a lo que simplemente respondí – La vida me ha hecho más joven -, pues con toda la mierda que he comido y la felicidad que he disfrutado, me he garantizado una madurez y sabiduría que pocos de mi edad o cercanos para arriba, poseen. Trato de seguir la conversación y lo logro hasta cierto punto. Como en una montaña rusa, mi esfuerzo para escucharte tiene su cúspide, solo para bajar de forma apresurada después de esta pasada; llego el punto entonces en que sin poder llevar el ritmo impuesto por varios hablando al mismo tiempo, mi energía fue drenada poco a poco con cada oración malentendida, con cada comentario ignorado, por cada palabra a la que no le veía sentido, sin tener ya el ánimo de pedir traducción. A pesar de todo, hay veces que se me olvida lo positivo de mi condición. Pero ahí seguimos, escuchando de una escritora como yo, con perfil cautivante, gestos simples y llenos de gracia, millones de rostros diferentes hermosos todos, y palabras llenas de sabiduría; como si fuera poco, también amante de lo verde y enemiga de la corteza animal asesinada dispuesta al sacrificio de la comida. Bien lo había dicho el Tarot en la mañana, y aunque hube de malinterpretar el significado al principio, todo se hizo claro. Me acuesto con los ojos cansados pero que saben que se han movido hoy con cosas que hacer; dentista en la mañana, llegar temprano luego, trabajar en el odioso puesto de siempre, montarme en buses equivocados su buena analogía tendrá y la esperada reunión coronada con un viento terrible que todavía azota mis ventanas. Escribiría más, pero noto que ya no sé lo que describo con estos dedos inquietos, así que para evitar problemas, dejémoslo acá. Por hoy.

jueves, noviembre 16, 2006

Teorías

He leído todo el día; por fin, en mi trabajo se admite lo poco que estamos haciendo y nos permiten leer. Leo sobre sociedades secretos, sobre lugares arcanos, sobre fantasmas, ovnis, magia blanca y negra y unas cuantas teorías de la magnífica Atlántida y los diluvios entre tanta palabra. No me dicen nada nuevo; ya en otras partes he leído casi lo mismo. Los habitantes del ancestral continente único llamado Lemuria para unos y Mu para otros, eran altamente desarrollados. Conocedores de telepatía, meditación, modificaciones genéticas, chakras, sexo como un total de placer; seres hermosos sin defectos, los hombres y mujeres que tenían todavía el recuerdo de su propia divinidad muy en su carne. Pero en el desarrollo, se busco más, siempre se quiere más. Y así, sus habitantes crearon una nación aparte, en la que poco a poco se alejaron de sus teorías de armonía con la naturaleza y lo peor, in importarles. Esa era la gran Atlántida, asesinada por las mismas fuerzas que puso en juego, modificando el alma de la Gaia con sus odios y descuidos. Pero Lemuria o Mu permaneció, hasta el día que según cuentan las leyendas, la luna Lillith, por razones desconocidas, explotó muy cerca de la Tierra, provocando un cataclismo sin precedentes. Talvez, ese fue el cambio que realmente devasto a la orgullosa Atlántida; lo que si es cierto es que cambio la geografía planetaria, haciendo dos continentes donde había solo uno; la Tierra poco a poco seguiría la división. Pero hubo sobrevivientes, que perpetuaron su tradición en las enigmáticas pirámides, hasta el día del diluvio universal. Bueno, todas teorías hartas interesantes, pero conjeturas aún así, nada trascendentes en mi vida actual. Sin embargo, siguen siendo lo suficientemente divertidas para levantar una ceja y ponerme a pensar. ¿No creen?
Dejando aparte la hermosa teoría del papel, tengo una teoría sobre mi madre. Creo realmente que algo la aleja de mí; donde antes había instinto maternal y amoroso, ahora solo es un dejo de extrañeza, de quitarse del medio, de ignorar. Llamo y no soy contestado, pongo mensajes que se pierden en el olvido. Y me preguntó: ¿Será que he perdido a mi madre nuevamente? No quiero saber realmente la respuesta, temo que sea una afirmación. Por eso, dejo todo sin siquiera una hipótesis, esperando la observación del hecho. Talvez se me pruebe que me engañaba; de hecho, lo deseo con fervor. Como diría un librillo por ahí: Los profetas que presagian cosas malas, lamentablemente, son los que generalmente tienen razón, y por ende, todo profeta lo único que quiere es estar realmente equivocado.

Y por fin, y en exclusiva en el maravilloso Blog de Simón Divino; un resumen de mi pasado, que como tal, se encuentra entre el más remoto pasado de este sitio. Escrito para describir a mi hermoso padre mi vida de mi nacimiento a el ahora, describe de forma general los principales hechos, brindando los suficientes acontecimientos para saber que preguntas hacer para develar la verdad. Es solo una de las llaves para abrir la puerta de mis historias; si se puede asimilar el tesoro es otra cosa. Pero por lo menos, ya eso es un paso. Un paso pequeño para el hombre, pero grande para Dios. El Dios que yace en nuestra alma, ansioso por salir. Y ojo, yace en cada alma, de todos, del todo. ¿Muy panteísta? Así soy yo, simplemente y sin tapujos.