domingo, noviembre 01, 2009
New Game +
(Praise oh Lord Wikipedia)
Este posteo se supone que lo tenía que escribir hace dos o tres días. Pero entre el día de casi 17 horas seguidas de videojuegos, recoger el cheque, leer, practicar guitarra y salir ayer (Sí, salí ayer porque quería, extrañamente), no lo hicé. Me podrían decir que que bruto, que en tanto tiempo libre y no he hecho nada productivo; pude haber hecho trabajos de la Ulashit que tengo pendientes o cosas similares. Algunos llegaran al punto de pensar que es que yo no me tomo la vida en serio. ¡Genial! Precisamente de eso quería hablar.
Imaginense que están jugando un videojuego donde usan un personaje que puede morir y ustedes pueden perder: Mario, Tomb Raider, Metal Gear, etcs. Los que no son gamers o nunca lo han siquiera intentado, van a tener que esforzar un poco más la imaginación. A lo largo del juego, ustedes se han esforzado por hacer todas las cosas como se tenían qu hacer, sacando secretos, encontrando lo imposible y luchando contra lo épico. Y esto les hacía felices, el tomarse el juego en serio y sentir ese "sense of achievement" cuando lograban algo nuevo.
Pero bueno, en una de sus muchas partidas, muere su personaje. Y este juego tenía la particularidad de que si morían una vez, no podían volver a jugar con el mismo personaje, a menos que fuera totalmente desde cero. Se levantan de su silla/cama/suelo, dispuestos a irse y buscar algo más que hacer, cando súbitamente la pantalla del televisor parpadea. Vuelven a ver, su personaje está otra vez en el juego, vivo y coleando, listo para la acción. ¿Qué demonios pasó?
Tal vez haya sido el destino, un error de la compañía de luz o buen karma acumulado. El punto es que pueden volver a jugar. Tal vez algunos empezarían este New Game + otra vez igual de serios, tomándose la cosas como antes. Y otros, decididos a aprovechar al máximo la nueva oportunidad, simplemente decidirían tomar el juego por lo que realmente es. Un Juego que no hay que tomar en serio.
Pues ese soy yo. El personaje de este video juego que llamamos vida que se tomaba todo en serio para sacar todos los secretos y combos. Fue el serio, el pasivo agresivo, el no tan carismático, el un poco tímido, el que dejaba pasar las oportunidades que se me ponían en frente porque el salto parecía inmenso y yo no tenía tantos puntos en "Habilidad Salto". Pero morí y por alguna razón, volví. No voy a hablar acá de si fue el destino porque me tenía deparado algo grande, o si de realmente simplemente soy un error en una de las computadoras divinas del posteo pasado, pero sí de lo que ha ocurrido después.
La vida es para jugar, disfrutar, sufrir un poco y aprender. No para estresarse. Después de haber visto a Buda en el otro mundo, decidí que las cosas de este son la mayoría de las veces tontas y que no vale la pena darles tanta pelota. ¿Qué uno perdió el trabajo? En algún momento encontrará otro. ¿Qué se quedó en un curso de la U? Y qué, ahorita se acaba el mundo en el 2012 de todas formas. ¿Qué no sé que hacer en la parte de Chrono Cross por donde voy? Puedo buscar un walkthrough en internet, lol.
Pero de vez en cuando se me olvida. En situaciones como las que mencioné anteriormente, sí me he estresado. Me he puesto triste. Me he agüevado al punto que me volvía Super Emo. Ante el prospecto de perder el noviazgo con Gaby (como l vez que, again, la cagué hace casi una semana exacta), sentía como si el mundo hiciera !Plop! hasta reducirse en plop-acitos. ¿Pero pasó algo realmente serio? No, no pasó. ¿Fue el destino, que Gaby sea simplemente tan benevolente o que yo tenga suerte? No sé, y no me importa.
Ya estoy harto de intentar descifrar los secretos del universo. Si me ocurre algo "mágico", dejémoslo como lo que es y olvidemos el tratar de explicarlo. Y tengo la oportunidad de ser lo que quiera ser, sin importarme nada de las reglas de un juego absurdo que me dejó volver. Puedo ser sincero, y sólo agresivo sin tener que agregarle pasividad. Puedo considerar que la Ulashit es un fastidio y no preocuparme para nada por ella, aunque sí voy a sacar el técnico como parte de una promesa que estoy feliz haber hecho porque nunca rompo promeses de Ms Bouncing Bunny. Puedo trabajar todo un día y ser feliz, como puedo no hacerlo un día que lo amerite y seguir simplemente siendo feliz.
Hakuna Matata, dirían por ahí. This is Simon's Life, diría yo. Es mi New Game +, y como toda nueva aventura, tengo mil y un prospectos que antes no tenía, en mi vida anterior. ¿Y cuál es el punto de tomarse las cosas en serio si no voy a poder difrutarlos?
P.S: La salida de ayer, ya que debe ser mencionada, fue la ocasión perfecta para darme cuenta que unos Olafos en Caccio's realmente no son tan malos. Ver a la gente en su estado primordial y más real (qué solo revelan después de coger, estar un poco borrachos y momentos de alta tensión emocional) es todo un lujo. Más cuando pasan cosas cósmicas y extrañas como ayer en que una Odontóloga graduada se sentó en la mesa luego de que la invitáramos a huir de su aburrido amigo/me la quiero coger, y decirle que su ïdolo de todos los tiempos no era realmente quien aparentaba ser. ¡Ah! Y el hecho de que estaba seriamente loca. ¡Jaja!
jueves, mayo 28, 2009
Sí, lo admito, las palabras me dan miedo
Este posteo lo llevó pensando desde algún tiempo ya. Pero tuvieron que confabularse problemas con la página del trabajo, no poder bañar por arreglos en la ducha, Gaby en la U y yo cansado de practicar guitarra, para que lo pudiera escribir realmente. Pero bueno, más vale tarde que nunca, ¿no?
Básicamente, quería decir: Las palabras me dan miedo. Tienen un poder terrible, y cada día que pasa, lo comprendo aún más. Y lo sé con total certeza, porque mi mundo se rodea de palabras, tal vez más que con otras personas y otros mundos. Yo desayuno palabras (el periódico), trabajo con ellas (DH), las amo y las odio (mis aciertos y cagadas con Gaby), me relaciono con el mundo usándolas (hablador) y duermo con ellas (libros, cuentos, ideas...). Las palabras están en todas partes y si yo fuera una simple víctima, como un Platón que las odia a muerte, serían otros cien pesos. El problema radica en ser, o tratar de ser, ese domador que las trata de usar como le conviene, sin perder un brazo en el proceso.
Esto que acabo de decir, siempre lo he sabido. Yo soy quien soy, gracias a las palabras: Dinosaurio Parlanchín Escritor un poco Loco. Pero últimamente, me estoy dando cuenta que las palabras están empezando a significar un mundo que me aterroriza, un mundo de preguntas, de sueños frustrados, de lugares comunes y expresiones sin sentido; un mundo que me atrae, me repele y me desbarata, como si fuera de cuerda. Las preguntas, me hacen mierda... ¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Qué le puedo dar al mundo? ¿Que hago realmente bien? ¿Cuál es mi talento?... Y las expresiones sin sentido, esas cuantas palabras que tienene el poder de hacer de alguien tan majestuosa como Gaby, un ser triste, enojado y agüevado... Todo por culpa de las palabras... Miento, no... Por culpa de MIS palabras.
Tengo tanto metido adentro... y es díficil saber que importa y que no. Medio mundo, a mi alrededor, parece siempre saber que quiere, que busca, que tiene y que puede dar. Yo, aunque se supone lo tengo todo claro de repente se me tambalean las situaciones y me faltan (o me sobran) las palabras... ¿Eso me hace inmaduro? ¿Eso me hace un idiota? ¿O me hace "normal"? ¿Estoy indeciso, tengo miedo o me siento inseguro? A la larga, ¿no son la misma cosa?
Cada día que pasa, mi rutina (y sus palabras) me van minando. Como una tipo mina a cielo abierto, como la que van abrir (sí, posiblemente sea ya algo casi inevitable) en Crucitas: se contamina el alma, se filtran las porquerías y uno queda con un revoltijo adentro, que hace que el alma diga "¡Es invivible aquí!.
Me gustaría que el ser escritor fuera algo que me diera dinero, y satisfacción. Me gustaría saber que como periodista, realmente puedo hacer algo más que escribir mis propias locas ideas. Me gustaría saber que cuando abra la boca, con Gaby, nunca sea para herirla, entristecerla, enojarla, o etcs. Me gustaría saber siempre cual es el siguiente paso. Me gustaría sentir que las palabras que me entran en la cabeza, en un aula, me hacen sentir orgulloso. Me gustaría tener palabras que darle al mundo.
Pero al fin de cuenta... Son palabras...¿nada más?
P.S: Escribo un posteo sobre palabras, pero no digo algo mega importante. ¡Participé en un concurso de Cuentos! Esto, viene de la mano también con mi nueva adicción cibernética, 89Decibeles. Aunque en Decibeles nunca me quisé meter (tal vez sabía que me iba a gustar mucho), ahora lo tengo el el Thunderbird y estoy a cada rato diciendo algo barrabasada por ahí, jeje. El concurso, con mi cuento Niebla, fue interesante para ver que tanto talento (mucho, demasiado) tiene mi "competencia". Claro, mega perdí el concurso, y me quedé (termina mañana la votación) sin ningún voto, por el momento. Pero bueno, Niebla no es de mis mejores cuentos, es simplemente el más corto que entraba por extensión, jaja. (Pa leer los cuentos, todos, den click ACA)
jueves, octubre 09, 2008
En búsqueda de la Incomodidad Perdida
Charles Kingsley
Ayer fui a pagar la primera parte del depósito del apartamento de Sabanilla: 80 mil colones todavía calientitos cambiaron de manos, y entre contratos firmados y risas, terminé con las llaves del apartamento; a último momento había aparecido un amigo de la familia que quería el apartamento, pero gané la puja porque simplemente, por dicha, le caigo bien a la señora... Nueva Propietaria, nuevo apartamento, nueva vida.
Pero no es, de hecho, una vida de comodidad. Eso me pusé a pensar cuando venía para la casa luego de ver Latin American Idol donde Gaby (Para más información sobre eso, ver el Apartado Exclusivo LAI abajo). Aunque el apartamento como tal sí es precioso, con sus dos cuartos, su sala, su todo, significa un cambio de vida radical: ya no voy a vivir a 500 metros de donde Gaby lo que hacía que cosas como ir a ver tele donde ella y salir de ahí a las 9 de la noche sea posible, y mucho menos las comidas frecuentes ahí; ya la U no va a estar en mi vecindario a la vuelta de la esquina, sino a unos cuantos metros más de caminada, aunque las instalaciones deportivas sí vayan a estar en mi nuevo vecindario; voy a ir a vivir a un lugar que no conozco, a pesar de que había estado en contacto con Sabanilla por mucho tiempo cuando era más pequeño y todavía no sé nada sobre buses, sobre riesgos, sobre a que horas es peligroso llegar a casa de tarde y mucho menos, sobre el precario que recién me enteré estaba como a 300 o 400 metros de la casa, aunque todo se ve bastante seguro... O sea, bye bye comodidad.
Pero al fin de cuentas, eso era lo que estaba buscando. Huir de la comodida de vivir aquí, de que Gaby estuviera tan cerca, de conocer como la palma de mi extraña mano los lugares por aquí, y de saber que esperar casi de cualquier esquina (con la excepción de la vez que me asaltaron, pero a raíz de que fue divertido y sólo perdí dos cigarros, no se cuenta, jeje). Creo firmemente, por lo menos para mí, que la comodidad sólo sirve para irnos matando poco a poco hasta que nos morimos sin darnos cuenta, caminando por ahí y haciendo nuestras tareas diarias; la incomodidad va siendo, entonces, la única arma contra eso.
Sí, supongo que extrañaré en algún momento el tener a Gaby cerca, pero igual es parte de la "incomodidad" que Gaby y yo estamos creando de no dormir siempre juntos, de no estar obligados a vernos y salir sólo nosotros dos siempre y cosas por el estilo, para evitar que algún día simplemente se nos agoten las ganas de estar juntos porque Gaby se cansé de mí y me mande a comer mierda... Y realmente, realmente, no quiero que eso pase. Además, hay que admitir que no dormir con Gaby siempre y por obligación por un contrato no establecido, hace que los ratos que pasamos juntos se vuelvan aún más bonitos, aún más grandiosos y aún más felices... ¿Verdad? Pero pasarme a vivir un poco más lejos es más que sólo dejarle a San Pedro a Gaby... Mucho más.
Pasarme a vivir el próximo Lunes es realmente buscar esa incomodidad perdida que ya hacía falta. La "incomodidad" de una aventura nueva, de lugares nunca antes visto que descubrir, de levantarse de la silla y en lugar de sólo ver la lluvia caer afuera, abrir la puerta y empaparse. Bien le había dicho a Gaby hace un año: "Yo nunca duro más de un año en ningún lugar", y tenía que ser fiel a mis palabras, aunque en los últimos meses decía que iba a vivir en San Pedro otra vez porque simplemente nadie escapa de la telaraña de la comodidad y de vez en cuando, uno tiene el derecho de caer ahí; lo que sí no es válido, por lo menos para mí, es preferir quedar envuelto en la telaraña que salir volando por ahí.
En el posteo pasado hablaba de porque yo soy un nómada, y es por este nerviosismo de no estar seguro si realmente hicé algo bueno o no; por la incertidumbre (una de las buenas) de no saber que me espera realmente en el futuro en ese nuevo apartamento y de vivir los días al máximo. Algún día, espero que dentro de 2 o 3 años (Gaby sabrá a que me refiero), podría llegar el momento en que decida dejar de ser el Simón de las Estepas con respecto al nomadismo y decida ejecutar el milagro de quedarme en un lugar más de un año, jeje. Pero ese día todavía no ha llegado (como que no se esta listo tan fácil para ese día, jeje) y mientras tanto, puedo asustarme porque no me acuerdo si la llave azul abría el portón de abajo o el de arriba. ¡Jeje!
Me faltan 300 correitos y voy a dormir antes de hacerlos. Vamos bien con el cronograma de trabajo de hacer los 3000 mensajitos para pagar el alquiler el próximo Viernes y tener tiempo para empacar las cosas para la pasada del Lunes. Y ya estamos listo también, espero, para que la gente que quiero que me visite vaya de verdad. Gaby en la U cantando Jingles del fabuloso lápiz labial lubricante Lubgloss y yo lleno por la comidota que me acabo de pegar. Y cajas de cartón y cosas esperando ser guardadas. Sí, estoy un poco asustado por el futuro empezando el Lunes... ¿Pero no es eso lo que le agrega sabor a la vida?
Apartado Exclusiva LAI
Ayer cantó María José en el "famoso" LAI (porque parece que a todos les da pareza decir Latin American Idol). Ronca y con la gargante hecha mierda, llorando y todo la pobre muchacha, cantó tres canciones que creo, por lo menos en mi opinión (recuerden que soy medio sordo), fueron mejores que las tres canciones que cantó Margarita, la otra finalista panameña. Ahora... ¿Quién va a ganar?
Empecemos por el hecho de que cante bien o mal, la mayoría de los ticos somos picados y que la mayoría (y ojo que estoy diciendo la mayoría y no todos) sólo sabemos demostrar nuestro "patriotismo" en partidos de fútbol o últimamente, en este concurso de canto. Tomemos también en cuenta que a nosotros, gracias al ICE (o gracias a las empresas privadas de telecomunicaciones que dominan todo el resto de Latinoamérica), tenemos las tarifas más baratas para mandar más mensajitos de apoyo. Pero ahí no terminan nuestras "ventajas"...
El Oscar (el de orejotas y no el dorado) llamó a María José para decirle quien sabe que estupideces de apoyo; apoyo a Gaby cuando me dijo que fijo María José era del NO por la cara de asco disimulado que tenía. Pero igual, sea como sea, ella le tiene que agradecer mucho. Fue él el que dijo que el concierto de ayer era de interes cultural para el país (lo que me pone a pensar si en algún colegio mandaron tarea de "¿Qué tan ronca estaba María José") y ayudó a donar, además, un millón de colones para mensajes de apoyo y llevar a la familia a Argentina... Y después me preguntan porque digo que todavía creo que a Costa Rica le hace falta que la sacudan y bien fuerte; de repente ser costarricense es más que tomar Imperial, ver fútbol (y jugarlo, obviamente, aunque se este viejo), comer Gallo Pinto con Salsa Lizano y como no, mandar mensajes de apoyo a María José, (creo que Osquitar estuvo pensando en declarar traidor a la patria la persona que no mandara mensajes) porque esta bien olvidarse de las cosas que están mal en el país, de la pobreza, de los "chanchullos", de la injusticia y etcs. viendo un programa de Sony donde está nuestra compatriota.
Entonces... ¿Quién va a ganar? Sinceramente creo que a estas alturas se lo merece María José, independientemente de la campaña que le tiraron por acá; es buena intérprete, dió todo lo que tenía a pesar de tener la garganta hecha mierda y a lo hizo mejor que Margarita, que como diría Gaby, total se volvió una hipócrita en algún momento entre ser una concursante más y ser la finalista. ¿Si María José, como preguntaría Oscar en su posteo "María José Castillo: Un asunto Cultural", se va a volver una Kelly Clarkson latinoamericana? Esos son otros mil pesos...
Porque sea como sea, le falta experiencia (está joven, la puede ganar con el tiempo) y que vivir más que un concurso donde un español jura y perjura que latinoamérica todavía es de España, la gente canta en un escenario que parece de Teletica y dos presidentes de dos países (Costa Rica y Pánama), no tienen nada mejor que hacer que perder el tiempo y usar plata que todos pagamos con impuestos para hacer una llamada internacional y apoyar a la mejor figura que su pueblo puede usar como inspiración del ciudadano. Total, aquí ya se decía que María José iba siendo una "Juan Santamaría" como heroína máxima tica por participar en ese programa... ¿Hasta donde hemos caído realmente y en que hueco se metió la verdadera identidad de Costa Rica?
María José no es Costa Rica, es María José y como tal hay que apoyarla. Así lo pienso yo, por lo menos; ella es más que la parte de atrás de los buses y el "chance" de un montón de oportunistas, como diría Gaby, para hacer plata y fama. ¿Y Simón? Simón es más que un mae que piensa "Blogeo luego existo" y que le gustaría, de hecho, irse a dormir ahorita... Así que...
¡Ciao!
viernes, diciembre 01, 2006
Mas de Navidad, con un buen libro de por medio
He hablado del carácter mercantil en el cual creo basado Diciembre, en donde todo gira, no en función de la paz y prosperidad, a menos que este acompañada de el dinero, sea verde, rojo, de colores o negro. Ahora, los que aman la fecha dirán que es una época de reunión, en donde no se niega ni un vaso de agua, y menos un abrazo. Y yo les digo: ¿Porque solo este época? ¿Porque no siempre? Pero la culpa la tiene esta gente, que como niños, no recuerdan su verdadera esencia, aun mas cuando pueden coger, comer, odiar y cagar para frustrar aun mas su recuerdo; gente que al mejor modelo de vacas y hormigas, simplemente siguen el de adelante. El amor esta siempre, pues es la energía que nos rodea y crea, y tanto por los regalos, como por las cenas y reuniones, el 25 es una simple creencia tragada con galones de agua por detrás, sin digerir; reuniones y demases todos los días se pueden hacer, sin motivo alguno mas que la simple intención. Y por estas ideas me miran como loco; todos fuimos criados a odiar a los que no aceptan la navidad, como si de seres monstruosos se tratara; afortunadamente, no amando el chocolate en un mundo chocolatoso, sin gustarme el fútbol en un mundo que mata por el balón, no dejándome fascinar por fiestas, autos, ropa, lujos, bebidas y prostitutas en una juventud que conlleva el germen de su destrucción, y creyéndome Dios en uno de los pocos países con religión de estado, que dicho sea de paso, no de las mejores, me he llegado a acostumbrar a ser el bicho raro evolucionado de la fiesta. El tipo que oculta en sus risas hipócritas un sentimiento de superioridad, muchas veces sin querer. El tipo de personas destinados, modestia aparte, a una cierta grandeza.
Pero por mas que hable, siempre seré el Simón tolerante que le gusta vivir y sonreír con personas de diferentes convicciones y creencias; encuentro interesante experimentar en sus pieles el estremecimiento de emociones desconocidas para mi ser, como un árbol de navidad, una sonrisa genuina decorando, una cena lograda a la perfección. Y hoy, ha sido el mejor ejemplo de ello; con ansias de leer, me termino encontrando decorando botas con escarcha de colores y sonriendo ante la imagen de un equipo de computadoras, que siendo antes frías, ahora eran Navideñas. Y como habría dicho ayer, todo por una mujer: nuevamente las risas de la gata dorada me impelen a realizar lo inimaginable en alguien como yo, bromeando como todos, eso si, sin dejar mis criticas de lado. Soy tolerante, no un simple personaje poco constante en sus creencias; he perdido mujeres que amaba, he perdido amigos, he perdido familias, como he ganado todo lo perdido y mas por seguir fiel a mi mismo. Sé el virus que es la Navidad, metiendo la mano en su estomago y revolviendo la verdad, pero eso no me priva del derecho de disfrutar a la sombra de su teta verde y roja; además, ahora no es el momento de ponerme en el otro lado del río y combatir ideológicamente con mi equipo de trabajo, en el que solo ganaría un conflicto sin sentido. Por lo menos, todavía no.
Y en medio de todo, empiezo un nuevo libro, que ya no pocas veces ha amenazado en hacer surgir lagrimas de mis ojos negros; Espartaco y su libertad. Leo su maravilloso estilo de escritura, bien hecho y pensado, y más aun, imaginado. Me transporto nuevamente a la antigua Roma, como lo había hecho anteriormente con Adriano, o aun mas lejano, con Teodora y su fortaleza. Luego de estar con los aristocráticos, con los adinerados, leyendo sus pensamientos, saboreando sus placeres y llorando sus desdichas, me paso al otro lado; los esclavos quieren contarme una historia. Una historia de un hombre grande en todo su sentido, que siendo un líder desde siempre, deja el temor del futuro y la culpa de su pasado para luchar por su presente; un hombre que mas que ser esclavo prefiere morir. Espartaco se me muestra sabio, amado, sincero, fuerte, resistente y astuto; una mezcla letal que la puta Roma temió con fuerzas y no pocos temblores. Y como en su buena novela de la antigua gloria del imperio, los amores, tanto hetero como homosexuales, los vinos y las borracheras, las cogidas, la sangre, las luchas, los sueños y los ideales no se hacen esperar; sea con los ricos como con los pobres hay sabiduría por todas partes. Y dejando de lado la historia del general que busca la revolución del mundo entero, los mismos personajes emiten destellos de enseñanza, frases que resumen toda una filosofía. Por el momento, una me sigue asombrando, por su profundidad, como por su veracidad en todo momento en la historia humana: "La Justicia es el instrumento de los fuertes y debe ser empleada como dictan los fuertes; la moral, como los dioses, es la ilusión de los débiles". Y mas aun, en aquellos tiempos y aun en estos, la siguiente frase del autor nos hace pensar: "La esclavitud, en todas sus formas y colores, sea como sea, es justa; solo los tontos aducen que es inmoral"
jueves, noviembre 30, 2006
El placer de la conquista
Pues en efecto, hoy me doy cuenta que a pesar de mis múltiples amores platónicos e idealizados, mi facilidad no provine de mis sueños en sí, sino simplemente de la realidad del día cotidiano; lo que me alegra es echar el cuento usando palabras indirectas, elogiar sin ser obvio, intercambiar palabras que ignoro son usadas con el mismo propósito que me gusta imaginar. Poco a poco, va careciendo de importancia las miles de escenas que como escritor narro en mi mente sobre encuentros, besos robados, abrazos imposibles, vivencias inigualables; hay veces que mirar a la gata dorada a los ojos y recibir algunas palabras de broma es suficiente. Prefiero empezar a acostumbrarme a esta noción de mis amores imposibles actuales, es al fin y al cabo, la mejor receta contra un golpe emocional. Pero ojo, no es tampoco que los huyo como un cobarde; comer mierda me ha enseñado mucho, y los golpes emocionales inexorablemente me han hecho más fuerte, por lo que sin preferirlos de una vida de amor e ilusiones, no niego su apoyo. Eso sería algo digno del tonto o insensato.
Y por último, antes de entregarme a las dulces estancias de mi cama, me falta poco para terminar el cuento de ese Jesús que entre más escribo, más amo. Él, siendo libre, ha hecho sus buenas acciones; como lo diría el buen libro de Sofía, soy de la creencia que como escritor soy simplemente un creador de mundos, con vida incluida. Pero como creador de vida, doto de albedrío a la misma, reduciendo la tarea del artista a observar las acciones de sus protagonistas y describirla con la mayor precisión posible. Una vez empezamos una historia, es cuenta de los personajes si mueren o viven, si aman o sufren, si suben o bajan. Y fiel a mi teoría, mi Jesús me hace sentir orgulloso. Sin ser mi hijo, lo abrazaría con amor, dejándome acurrucar en sus brazos calientes por los rayos del sol, que como diría el mismo cuento, “Muere poco a poco a lo largo del día, para resucitar al día siguiente”. Y me hubiera encantado terminar hoy, pero entre más escribo, más mis ojos cansados reclaman un descanso, y yo, siendo débil por los caprichos de mis sentidos, los obedezco sin reclamo alguno. Realmente, se lo merecen.
lunes, noviembre 27, 2006
Relaciones
Por el otro lado, está la gata dorada, hermosa con cada sonrisa, sublime con más de una de sus miradas. Con ella, la probabilidad de lo mínimo de ve disminuido a la mil. Reitero, es casada. Aún así, al igual que con la anterior, trato de buscar lo improbable en lo cotidiano, siendo muchas veces inmensamente feliz por un tacto o palabra nunca antes surgida de sus manos o labios. Pero en ella, como si mi corazón buscará por primera vez resguardarse de un posible golpe fatal, empiezo a verla más como una buena amiga, una compañera de trabajo con quien la confianza ya esta ganada de su parte, como si la conociera desde años atrás. Eso no me quita el derecho de seguir disfrutando de los destellos de mi febril imaginación, en donde tanto en un correo, como en un papel, como en una palabra breve, confiese que los mismos sentimientos han recorrido en algún momento su corazón. Pero digamos que esto es por el lado escritor y no el enamorado. Es un tanto más fácil así desligarse de la responsabilidad de cualquier posible impacto.
Pero ya que hablamos hoy de relaciones, sean platónicas o muy platónicas, digamos de una vez que siento al respecto. Luego de mi poca pero apasionada experiencia, y luego de mi última relación significativa, que aún hoy me sigue moviendo el piso quiéralo o no, llegué a una conclusión. Ya no me apasiona ir buscando parejas por la vida, y mucho menos sexo casual con menos significación que una película pornográfica. No, ya no. Ahora, ni siquiera busco oportunidades en todo para una posible salida, un beso o abrazo amoroso. Tampoco me he vuelto un anacoreta que nunca más someterá a su corazón a la búsqueda de la receta del amor; por mi propia esencia, esto es un imposible. Simplemente, si llega una oportunidad, la aprovecho como pueda, usando al máximo mis habilidades. Llegado el punto, dejo el balón del otro lado de la cancha y espero la decisión de su jugador. Sea que siga el juego o lo detenga ahí mismo, me da igual. He dejado de ver en las mujeres posibles parejas, para ver ahora posible sabiduría. Aprovecho pero no busco, ese es mi slogan. Eso tampoco quiere decir que ya no ansío una pareja trascendental con quien compartir el peso de mi vida y alegrías, pues todavía la busco con fervor. Pero mi filosofía actual reside en la confianza en la eficiencia del universo más que en mi propia desesperación. Confiar, confiar, confiar. Como siempre.
Y para terminar este lunes cuando ya la comida se muestra lista para ser consumida, me ha faltado un detalle en todo esto de relaciones. Cuando digo mujeres, léase también hombres. Tampoco se me tache de buenas y ligeras como un homosexual consumado, pues no llega a tal punto. En cierta ocasión, estando todavía con mi novia pasada, mi suegra se refirió a mí como un hetero-flexible. ¿Por qué? Simplemente porque poco a poco he llegado a apreciar la belleza del hombre, a tal punto que me doy el lujo de formar mi propia impresión del hombre perfecto para mí. He de admitir también que la relación entre un hombre y otro me parece un hecho curioso y válido para experimentar; bien se podría decir que el bisexual tiene siempre más opciones de conquista, si hemos de buscar ventajas en todo esto. Veo en todo ello un sentimiento de emoción y entendimiento, algo nuevo por lo menos. Siempre tuve la divisa de que todo debía ser experimentado, para poder tener una opinión válida al respecto, y como lo hice con mi tatuaje, las drogas, el sexo, la música, la rebeldía, la obediencia, la soberbia, el misterio, y el carisma, una relación homosexual no debería ser ninguna diferencia. Pero en esto, sigo la misma política de relaciones; no busco oportunidades, pero si se dan, buscaré aprovecharlas. Sea como sea, puede que me de cuenta de mi inhabilidad para compartir con un hombre una relación, como se ha dado en varios casos de conocidos y amigos míos. Pero aún, siempre veré con ojos de aprobación tal reunión de almas, pues al final de todo este embrollo llamado relaciones humanas, en eso se resume. Sea hombres con mujeres, hombres con hombres o mujeres con mujeres, son almas eternas que buscan con quien aprender y enseñar. Simplemente aprendamos a trascender las simples máscaras y lo veremos como tal. Una magnífica fiesta de almas.
sábado, noviembre 18, 2006
Nueva analogía de cocina harto buena
Después, luego de una semana sin ir, me decido pegarle una visita a mi hogar; mi madre/amiga regresaba hoy de un viaje, y tanto por ella como por el resto de mis hermanos/amigos, era necesario pasar aunque fuera un segundo. Por fortuna, y según la eficiencia del universo, me terminé quedando a dormir, mientras mi tos se agraviaba, dejando el reflejo ronco de una voz alegre; creo que no me siento 100% bien. Pero la conozco, a la digna tos y demases, y sé que como vino, se irá, esperando una próxima oportunidad para tumbarme en la cama. Pero sea advertido resfrío que no caeré en cama todavía; faltar a mi trabajo en este momento es un lujo, mas que una alegría, un lujo económico que no me puedo permitir por el momento.
Y vamos con la analogía del día. Cada persona en nuestras vidas es una olla de cocina y tenemos a disposición millones, infinitos discos para cocinar; unos de amistad, otros de compañeros de trabajo, de simples compañeros en general, de desconocidos, de familia y etc. Ahora, no es el disco el que define la olla, sino su contenido: Ingredientes y Receta usada. Pero siempre tenemos una lista de nuestras ollas preferidas, con las cuales estamos cocinando constantemente, agregando ingredientes de alguna receta, como la amistad, la unidad… O el amor, aunque no crea yo tener de este la receta en concreto. En todo caso, en cada olla se puede cocinar solo una de estas recetas, aún cuando es permitido agregar ingredientes de otras cosas, buscando una mezcla sublime y perfecta que contenga todo. Talvez sea esta la real búsqueda de los dignos alquimistas: Las proporciones perfectas de una relación.
Pero prosigamos con la historia. Yo sé por el momento cuales son mis principales ollas de cocinar, algunas estando a fuego lento, otras lo más rápido posible, otras sin siquiera estar calientes. La olla de aquella mujer de la que tanto he hablado me llamo la atención hoy. Aunque he lavado con intensión los residuos de los ingredientes del amor de ella, todavía me falta. Al principio, por no lavarla bien e intentar iniciar con la amistad y hermandad, me producía malestar, dolor, lágrimas, y todo por no haberla lavado bien. Ahora, creo realmente que he limpiado mucho de sus dichosos antiguos ingredientes, pero no todos. Algo permanece en el fondo de la olla ahora que he vuelto a empezar con la nueva receta, y sin producir malestar, me doy cuenta de su presencia por el característico sabor que tiene la nueva comida: Preocupación por el que le dije, el verla sumamente hermosa y extasiarme ante su visión, el gozar de su sonrisa, celos que sigo sin saber a que demonios se deben, si es que son realmente celos, y otros que o ya no existen o no los he notado. Pero ojo, eso no dice que voy a caer en una nueva depresión; estoy luchando duramente por eliminar los últimos ingredientes de la olla, con agua, jabón, esfuerzo, sonrisas y alegría y poco a poco, va saliendo. Lavar una olla como la de ella, luego de ponerle tanto esfuerzo a cocinar, es por ende y casi siempre, una tarea monumental. Pero después de dejarla en remojo, de dejarla al sol, y de dejarla sola, me veo lo suficientemente listo y capaz de borrar con mi mano limpiadora los últimos vestigios de mis sentimientos de hace un mes talvez. Y lo lograré, lo sé. De todas formas, es tan poco lo que me falta, que ni méritos merezco. Ahora, si me los quieren dar, bienvenidos.
jueves, noviembre 16, 2006
Teorías
Dejando aparte la hermosa teoría del papel, tengo una teoría sobre mi madre. Creo realmente que algo la aleja de mí; donde antes había instinto maternal y amoroso, ahora solo es un dejo de extrañeza, de quitarse del medio, de ignorar. Llamo y no soy contestado, pongo mensajes que se pierden en el olvido. Y me preguntó: ¿Será que he perdido a mi madre nuevamente? No quiero saber realmente la respuesta, temo que sea una afirmación. Por eso, dejo todo sin siquiera una hipótesis, esperando la observación del hecho. Talvez se me pruebe que me engañaba; de hecho, lo deseo con fervor. Como diría un librillo por ahí: Los profetas que presagian cosas malas, lamentablemente, son los que generalmente tienen razón, y por ende, todo profeta lo único que quiere es estar realmente equivocado.
Y por fin, y en exclusiva en el maravilloso Blog de Simón Divino; un resumen de mi pasado, que como tal, se encuentra entre el más remoto pasado de este sitio. Escrito para describir a mi hermoso padre mi vida de mi nacimiento a el ahora, describe de forma general los principales hechos, brindando los suficientes acontecimientos para saber que preguntas hacer para develar la verdad. Es solo una de las llaves para abrir la puerta de mis historias; si se puede asimilar el tesoro es otra cosa. Pero por lo menos, ya eso es un paso. Un paso pequeño para el hombre, pero grande para Dios. El Dios que yace en nuestra alma, ansioso por salir. Y ojo, yace en cada alma, de todos, del todo. ¿Muy panteísta? Así soy yo, simplemente y sin tapujos.
jueves, noviembre 09, 2006
La eficiencia de Dios y el Yo Mayor que se oculta en los pliegos de la piel
También, no paran ahí sus maravillas. Creo haber notado otra predicción que se cumple al pie de la letra. Ahora, aquel hombre que era que se veía solo y vacío, y se sentía deprimido y no amado, ahora, ese mismo hombre, se le llena la agenda de actividades que aunque siempre estuvieran pensadas y habladas, nunca concretadas. Así, esta por un lado un grupo de ávidos lectores por la lucha de la literatura, siendo su centro de comandos una pizzería; por el otro, amigas, amigos, naturaleza, amor, lucha por este medio que somos nosotros;, micro y macro organismo por igual, somos los dos.
Por último, visita a mi mejor amiga, con el corazón tranquilo del que aprende a disfrutar de nuevo su soledad. Darse cuenta de un hermano futuro Oscar de la Academia, de una hermana que cada vez se vuelve más grande y de otra hermana que sorprende por su abundante teoría de la vida, pero su falta de práctica. Y después de todo, fotos de cuando posaba desnudo para revistas pornográficas infantiles, fotos de cuando vendía mi cuerpo, siendo mi pago sonrisas, abrazos, sol, piscinas, agua, y amor, mucho mucho amor. Era y sigo siendo, hermoso; la diferencia radica en que el hombre hermoso, cuando era bebé, se le llama bonito, ángel, luz, precioso con acento de maestra que ama a sus estudiantes. Poco a poco, las fotos me llevan al pasado y sonrió feliz. El simple hecho de que existan todavía simboliza un recuerdo que nunca murió. El recuerdo de un padre y su hijo, esperando su inevitable reunión.
viernes, noviembre 03, 2006
El amor como una obra maestra culinaria. Dulce Analogía
¿Por donde comenzar a contar los miles de hechos de hoy? ¿Por donde iniciar el laberinto de palabras, pensamientos y acciones de las que tanto estoy orgulloso hoy? Bueno, obviando el hecho de que el tiempo es un simple artilugio irreal, usemos sus mismos ilusorios servicios y sigamos una cronología diaria. Al final, cuantos hombres grandes y mujeres magníficas han hecho lo mismo ya? Tonces, caminemos un rato con ellos, nada se pierde.
Ni me detengo ya a contar, por mas palabras floridas o imaginación grandiosa, mis horas en el trabajo; nada cambia, con la gata amarilla siempre con el juego del gato y el ratón, donde los papeles se intercambian maravillosamente, una dentista ausente con la que espero seriamente volver a hablar, unos cuantos malentendidos, un jefe enojado, un jefe idiota, un jefe superficial, y todos ellos, siendo el mismo. Pero pude escapar corriendo por la puerta de la justificación médica, y así, dejé atrás muy antes de tiempo, aquellos clientes de un país tonto, una sociedad estúpida, y unos cuantos de sus ciudadanos reflejos dignos de su territorio. Sí, la dejé atrás, pero no con todo el placer que podría acompañarme. Tenía una cita, con el T.A.C(Tratamiento Astuto del Calvario), y lo peor talvez o mejor, era indiferente en el momento, iba acompañado; acompañada por la muy conocida protagonista de muchas de mis palabras y recuerdos en este escrito mental. Por fin, la cita dichosamente fue cancelada, y en un destello de rebeldía, me rehusé a repetir el procedimiento. Si he de morir por algo en la cabeza, listo; de todas formas hubiera rehusado una operación. Por lo tanto, de ahora en adelante, y lo afirmo con todas mis fuerzas, ya estoy bien, genial y mi cerebro es un dichoso manantial de perfección. Pero estar con esa maravillosa mujer se probo todavía difícil, y luego de abandonar por temor varias posibilidades del diálogo, expuse mis sentimientos en un bus ruidoso, donde sabía no poder escuchar todavía todo lo que me podrían decir; sí, un total cobarde, lo sé, o por lo menos, precavido hasta decir basta. Pero un ligero cambio se noto en el ambiente, y de la nada, una conversación remedio todo; una divina conversación.
Piensen en el amor como una obra maestra culinaria; una obra maestra que necesita de dos componentes esenciales: Los ingredientes y la receta. Ahora, luego de hacer 24 de aquellas afirmaciones en que debía escribir como todas las mujeres me amaban, me aceptaban y se interesaban por mí, y de tener como respuestas a todas las afirmaciones culpas, odios, injusticias, estupideces siendo todas achacadas a mí, una respuesta diferente surgió. Una que me eximía de toda culpa, así como a todas las demás mujeres. Aun así, estar con la mujer fabulosa que es mi mejor amiga, dolió y no pude evitar sentirme como la mierda de días pasados; una mierda tirada al borde de la carretera. Y me refugie en la lectura, mientras todos los que me rodean desaparecían en alguna película, o juego, o risas o amigos. Viajé al dichoso parque con el que he visto mis primeros abrazos, dos amores magnificados, un año nuevo fabuloso, juegos con un hermoso humano perro, el mismo parque que me ha amparado bajo la luz de la luna, yo tembloroso y feliz. Leí hasta que la noche se cernió de improviso, privándome de la luz necesaria para continuar mi lectura; obviamente, no recuerdo como activar en mis ojos el modo nocturno. Sin nada que hacer ya, pero sin ánimos de regresar todavía, decidí, retomando una actividad que no llevaba a cabo en mucho mucho tiempo, meditar, mirando primero las luces de la ciudad abajo, luego cerrando los ojos y sintiendo el frío helado recorriendo todo mi cuerpo. Poco a poco, una defensa extraña, pero reconfortante, me protegió del viento que azotaba mi cara y pecho, siendo el resto de mi cuerpo todavía víctima de sus designios. Y pregunté, por alguna acción directa de la intuición, si mi idea del amor estaba correcta; y la respuesta no se hice esperar. Una bella respuesta.
Entonces, el amor esta constituido de ingredientes y la receta; los ingredientes son sus cualidades, como el ser cariñoso, detallista, preocupado, atento, y demases, y la receta, y aquí llegamos al punto clave de mi respuesta a tantas afirmaciones, pues esta, yo no la sé. Desconozco la receta del amor, y me doy cuenta entonces que no estoy tan lejos de mi mejor amiga que no estaba para amar y lo admitió a tiempo; la diferencia es que entre ella y yo, por mis experiencias poseo ya varios ingredientes, sino muchos, que constituyen la base para el amor, y que yo ya estoy lanzado a la vida para buscar la receta, mientras ella va apenas por mi etapa pasada. Su mérito constituye en admitir lo que nadie hace; el ser humano no sabe amar. Confunde el platillo con los simples ingredientes, y en eso radica su magno error. Hasta que aprenda a amar, mis relaciones, como lo son las del resto de la humanidad, se constituirán en robarse energía y luchar una campaña sin sentido como el buen libro de la Profecía indicaba, una vez el hombre alcance la iluminación o el recuerdo de su divinidad y por lo tanto, de la receta del amor, sus relaciones serán un progreso constante y compartido, y no una carrera simple y estúpida. Y ahora, explico porque materializo que me rechacen. Pues es simple; busco el recuerdo de forma hambrienta de la misma forma que mi alma busca a sus similares. Quiero recordar ya, quiero evadir la cola en la que cae el común de la gente y volar por los aires mirándolos con compasión; sé que no soy parte de ellos, que recuerdo más, y por eso, no creo caer en las clasificaciones del resto de la plebe, siendo plebe mi pueblo., incluyéndome. Entonces, el universo me definió que si eso era lo que quería, perfecto, pero que luego no me quejará. Cada mujer que me deja, me señala que me falta por aprender, un recordatorio aparentemente cruel, pero que al fin y al cabo, escogí. Recordatorio que puedo dejar de convocar, buscando ahora otras nuevas formas de lograr el mismo objetivo. Pero en resumen, no sé amar, no lo recuerdo, y mientras tanto, estoy en aprendizaje. La humanidad apuesto que está casi toda igual, pero todavía no han despertado a la verdad. Yo sí, yo sí.
Eso fue lo que me dijo la divinidad en mí cuando medite en el parque; me confirmo que esto era así, y que por la misma razón, no debía sentirme mal. No era mi culpa, no la era de nadie, simplemente estaba recordando y los supuestos errores eran usuales. No es mi culpa, por más que el simple hecho de querer recordar, deseándolo de una forma casi voraz. Y finalizando la conversación, mi Dios me abrazo y me beso la cabeza y me dijo que todo estaba bien, sentí su tacto y su calor y todavía ahora me llena de alegría. Terminado todo, pude volver a aquel hogar, solo para, como confirmación de mi Dios que todo estaba bien, recibir la llamada de mis amigas de verdad que tanto extrañaba, para viajar inmediatamente a su reunión, y reír, abrazar, besar, cantar, discutir, y recibir una discreta echada de cuento, mientras miraba sonrisas conspiradores que no presagiaban nada malo; igual, nada paso, y esta perfecto pues mi intuición me indica que paso lo que tenía que pasar. Igual, el futuro es inmenso, infinito, y no tiene punto negar una posibilidad, por más improbable que nos parezca. Después de todo, y antes de irme, la conversación cumplió su prometido. Pude ver a mi amiga como tal, pues ya la imagen de mujer que amaba no aplicaba tanto, al darme cuenta que todavía no la he amado seriamente. Y pude recibir sus caricias y ser feliz, solo por ser de mi mejor amiga y no de mi ex novia. No crean, no dejo de pensar; talvez sea con ella que ame de verdad, después de mis posibles futuras experiencias. Talvez sea con ella que evolucione compartiendo y no competiendo. Pero ahora, realmente no importa. Estoy feliz; no es todos los días que se recibe el abrazo y beso de un Dios.
martes, octubre 17, 2006
Revelaciones y mas...
Y la segunda revelación. Sentado en un salón oscuro, escuchando una monótona charla, sintiendo un leve deja vu considerando cuantas veces ya la había escuchado, mire a mí alrededor y me di cuenta. No lo pude evitar sentir, pues invadió todo mi ser, inundándolo con lo que seria talvez un asco humanitario. Mire a mis compañeros humanos, y donde debía ver inteligencia, vi estupidez; donde tendría que haber iluminación, vi mentes cerradas y por esto, llore en silencio. Un dejo de vergüenza y tristeza mi embargo, pues esta raza humana la veía decaer, Por eso, parto en la búsqueda de mis similares, de los dioses que se saben poderosos, aún en su vestido de humanos corrientes, de aquellos que preguntan por el viento y la lluvia, por el cielo, por lo eterno y lo efímero; busco simplemente la divinidad del hombre, para en lugar de verme asediado de música idiota o gente ignorante, gozar del reto mental y espiritual, que solo nos lanza cada vez más arriba. Muéstrame universo eficiente estos dioses, dadme estos reflejos míos, déjame vislumbrar la unidad y dejemos atrás problemas nimios como el agua que no fluye, la puerta que no cierra, la comida que no calienta. Todos, problemas débiles, en comparación con nuestra esencia magnífica, creadora del todo y de la nada.
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